No tuvo desperdicio.
En una intervención demoledora en el programa ‘Horizonte‘ (Cuatro), presentado por Iker Jiménez, el exsecretario general del PSOE de Madrid, Tomás Gómez, lanzó una de las críticas más duras y directas contra Pedro Sánchez en los últimos tiempos.
Lo que comenzó como un análisis político se convirtió en un auténtico ajuste de cuentas con el actual presidente del Gobierno. Con el tono grave y sin ambages que le caracteriza, Gómez no se anduvo por las ramas:
Pedro Sánchez es la persona que ha matado, que ha amortajado y que en este momento se está sirviendo de unas siglas que ya no son lo que eran, que no representan lo que representaban y que además ha llevado a que se pudran las instituciones. La confusión de lo público y lo privado, la deslegitimación del poder legislativo, Pedro Sánchez gobierna sin parlamento, gobierna sin aprobar presupuestos pero sin aprobar ninguna ley porque no puede.
Pedro Sánchez ataca e intenta determinar las actuaciones judiciales, es decir, no hay separación de poderes, Pedro Sánchez ha traicionado los valores de la socialdemocracia, nunca el independentismo ha sido aliado de un socialdemócrata. Y Pedro Sánchez para poder ocupar el poder, que no el gobierno, porque en España no hay gobierno, es una coalición negativa ese cúmulo de fuerzas, como lo llaman, el bloque de investidura, que nada tienen que ver los nacionalistas, con los independentistas, con los herederos de ETA, eso nos duele mucho a los socialistas de siempre, a los que hemos sufrido, no solo los socialistas, sino también los Cuerpos y Fuerzas de seguridad del Estado, políticos, sociedad civil, que hoy sean la llave de gobierno de un partido que lleva las siglas del PSOE.
Tomás Gómez se preció de tener muy bien calado al personaje en cuestión:
Pedro Sánchez mató al PSOE, desde mi opinión no debe seguir un solo día más en el poder, en este momento lo que toca es que los ciudadanos decidan. Y las urnas es la única salida posible, natural, que tiene el país. Llevo 40 años en el Partido Socialista, 35 conociendo a Pedro Sánchez. Pedro Sánchez, de hecho cuando yo salgo de las Juventudes Socialistas, quien ocupa la responsabilidad que yo había tenido y salgo por edad, es Pedro Sánchez. Pedro Sánchez fue concejal en el Ayuntamiento de Madrid, cuando yo era el dirigente de la federación. Estuvo en mi ejecutiva, como vocal de la ejecutiva. Es decir, lo conozco perfectamente toda su trayectoria. Y es verdad que cuando Pedro Sánchez es candidato a la Secretaría General del Partido, vamos a ver, no conocéis bien a este personaje. El partido socialista, en aquel momento, tenía tres federaciones muy importantes, que eran Andalucía, Valencia y la Federación de Madrid. La decisión que tomasen las tres federaciones, y por lo tanto sus militantes, era determinante. Y Pedro Sánchez utiliza esta estructura, llega al poder, y el tipo se mantiene en el poder pese a todo.

Cuenta cómo Sánchez, a pesar de las críticas internas y de que los barones estaban por la labor de que sea Susana Díaz la que tome el control del PSOE, es al final Sánchez quien vuelve por el deseo expreso de la militancia:
Yo fui uno de los 17 que dimitió en el año 2017 para que Pedro Sánchez tuviese que irse. Ahí ya fue cuando Era insostenible, ¿no? Es decir, le dice a los dirigentes del Partido Socialista, prohibido pactar con independentistas, prohibido pactar con enemigos del Estado español. Y nos enteramos que Pedro Sánchez estaba teniendo conversaciones, prohibido conversaciones con Podemos. Ese populismo no claramente democrático de izquierda, que bebía de fuentes venezolanas y de algunos sitios de América Latina, y Pedro Sánchez está negociando en ese momento. Entonces decidimos que tiene que salir de la dirección, y dimitimos 17 personas en aquel momento, y el Comité Federal, que era el órgano de los dirigentes de todo el país, hace que Pedro Sánchez tenga que dimitir. Claro, ese es el pecado original que ocurre. ¿Qué hace Pedro Sánchez? Hay unas elecciones primarias, gana Susana Díaz, y dice, no tengo control interno, porque los dirigentes me han quitado, pero los militantes me han vuelto a votar. Y a partir de ahí sale este monstruo político que representa a Pedro Sánchez.
El exsecretario general de los socialistas madrileños detalló que Sánchez se levanta y se acuesta todos los días con un único objetivo en la cabeza, el poder, pero no para mandar, sino para infundir miedo:
Yo no soy psiquiatra, que nada de esto, ¿eh? Pero hay cosas que a uno le llaman la atención, ¿no? El día que Pedro Sánchez es elegido secretario general del PSOE, julio del año 14, yo tenía la sede de Madrid, estaba en Callao, y me dijeron, oye, vamos a Ferraz, a felicitar al nuevo secretario general. Y iba con mi equipo… Ni una sola emoción. Digo, oye, ¿se ha muerto su padre o es secretario general del PSOE? Porque no había emoción ninguna, ¿no? Yo creo que a Pedro Sánchez lo único que le provoca emoción es el poder. Pero el poder como lo entiende él. O sea, en política uno quiere el poder para poder hacer cosas, para poder gobernar. El poder para no poder gobernar no tiene sentido, a no ser que tengas una patología. Yo creo que hay un punto de inflexión, y si analizamos las acciones políticas de Pedro Sánchez, en la pandemia hay un punto de inflexión, a partir de la pandemia. Yo creo que él siente ese poder que a él le produce emoción, lo único que le produce emoción, cuando firma y nos encierra a todos en casa, porque no hay que salir a la calle.

Y además, a partir de ahí, él se da cuenta que el miedo puede hacer que estemos controlados. Cuando no salimos a la calle porque tenemos miedo a morirnos, a contagiarnos. Y él ha utilizado permanente el miedo a VOX, para movilizar a los votantes del Partido Socialista, que los había perdido, muchos que no le quieren, y que cada vez que hay elecciones van a votar con la nariz tapada, no sea que lleguen los de VOX al gobierno. Es decir, Pedro Sánchez descubre, es mi opinión, y no soy psiquiatra, pero lo conozco hace 35 años. Lo único que le he visto que le produce una emoción es el poder, el ocupar el poder. Y además, él utiliza el miedo para obtener sus fines. Y a partir de ahí, él se ha rodeado de quien ha querido, de sus personas de confianza. O sea, la directora general de la Guardia Civil era una de las personas de confianza de Madrid, era la dirigente de la agrupación de Moncloa de toda la vida, del entorno de Rafael Simancas, Serrano, el que fue jefe de Correos, su jefe de gabinete de toda la vida. La pareja del jefe de Serrano, del jefe de gabinete. Cada vez que Madrid ha hecho una intervención, ¿a quién ha puesto a controlar y a ordenar? Bueno, lo de Ábalos y Cerdán está más que trillado. Él ha decidido de quién se rodea. Y curiosamente, de todo lo que se ha rodeado, hay un escándalo tras otro. Pedro Sánchez, yo creo que lo único que está en este momento es pensando cómo acostarse mañana siendo presidente del gobierno. O sea, su único objetivo es seguir teniendo el poder.
Y ese miedo lo usa, incluso, dentro de la organización a la hora de designar a los candidatos que deben encabezar el PSOE en cualquier núcleo:
A quien se le ocurra replicar la mínima… Mire, Juan Lobato, ni siquiera llegó a dar una opinión enfrentada, ¿no? Lo liquida. Además, él sabe controlar con el miedo, ¿no? Dice, ¿por qué? Oye, si el año que viene hay unas elecciones municipales que 8.100 candidatos a la alcaldía se la van a jugar. Y Pedro Sánchez es un lastre en este momento. Se ha visto en Andalucía, se ha visto en Extremadura, se ha visto en Castilla y León, se ha visto en Aragón. Oye, ¿ninguno de los 8.000 que van al matadero es capaz de decir nada? Es que lo que la gente no sabe es que todavía no están nombrados. Los que van a ser cabezas de cartel se nombren en enero. Y el que ahora se le ocurra decir algo, sabe positivamente que lo van a anular, que lo van a aniquilar. Por lo tanto, el miedo a que sean retirados de la carrera para que en su pueblo puedan ser concejal o alcalde, no sé qué tal, es que él mantiene siempre el control. Y porque lo que quiere Pedro Sánchez es, por supuesto, volver a ganar las elecciones. Él hace sus cálculos, ¿no? Si 10 millones de pensionistas, 3 millones y medio de funcionarios, si subo las pensiones y tal, si a los funcionarios les hago tal, con que el 40% me vote, estos son 105… Él hace siempre estos cálculos, ¿no? Pero incluso si pierde, Pedro Sánchez va a querer seguir siendo líder del Partido Socialista para estar en la oposición, modelo Donald Trump, para ver si puede volver. Es decir, hay un problema democrático de país… Miren, los que somos de toda la vida del PSOE, en este momento ya no nos preocupa ni siquiera el PSOE.