En un nuevo capítulo del manual de defensa a ultranza del zapaterismo, la tertuliana y colaboradora Sarah Santaolalla volvió a dejar boquiabiertos a medio país.
Durante una intervención en el programa ‘Malas Lenguas‘ (TVE), la analista defendió que las más de 100 piezas de joyas y relojes halladas en la caja fuerte del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero —valoradas en un primer examen en más de un millón de euros, con diamantes, rubíes y esmeraldas auténticos— no son para tanto.
Según Santaolalla, esas joyas podrían haber sido compradas en un puesto del Rastro o, en sus propias palabras, equivalen a «los colgantes que he comprado en puestos en la playa», a los que ella les tiene «el mismo respeto»… aunque, eso sí, sin necesidad de guardar sus baratijas en una caja fuerte.
Junto a Gonzalo Miró, Santaolalla participó en un debate en el que se minimizaba el escándalo de las joyas encontradas en Ferraz.
Mientras algunos se preguntaban por la procedencia de unas piezas de alto valor que la mujer de Zapatero, Sonsoles Espinosa, había lucido en varias ocasiones, la tertuliana optó por la vía del «no es para tanto»:
Caras tienen que ser para estar en una caja fuerte. Los colgantes que he comprado en puestos en la playa les tengo el mismo respeto y el mismo cuidado porque no tengo caja fuerte.
Zapatero se arriesga a 6 años de cárcel por delito fiscal por no declarar las joyas de 1,3 millones salvo que las regularice ya: https://t.co/fvAiPFpU0A
— Almudena Negro 🇪🇸 🇩🇪 (@almudenanegro) June 12, 2026
El contraste no puede ser mayor. Mientras peritos preliminares hablan de diamantes y piedras preciosas auténticas, con un valor que oscila entre decenas de miles y varios millones según las estimaciones, Santaolalla y compañía redujero el asunto a baratijas y souvenirs playeros.
La defensa no se quedó ahí: también se ha insistido en que se trata de «bienes personales procedentes de herencias y regalos» y en que no hay que caer en «sospechas de que son robadas».
Todo ello mientras las imágenes de Sonsoles Espinosa luciendo esas mismas piezas circulan por internet