Es lo del cazador cazado.
El periodista Vicente Vallés señaló en Antena 3 la contradicción del presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa (PSOE), respecto a la controvertida prioridad nacional.
El también líder del PSC-PSOE había criticado con dureza esta idea defendida por PP y VOX —priorizar a los españoles en ayudas, vivienda y prestaciones—, pero en Cataluña está impulsando medidas que siguen una lógica muy similar: dar preferencia a quienes viven y trabajan en el territorio.
Hace semanas, Illa cargó contra los pactos PP-VOX en autonomías como Extremadura y Aragón. Denunció que priorizar a los nacionales en el acceso a vivienda pública y servicios sociales crea «ciudadanos de primera y de segunda, perjudica la convivencia y afecta a la seguridad.
Para el socialista, esto violaba el principio de igualdad y abre un camino equivocado.
Sin embargo, el propio Illa cayó en la trampa al defender con uñas y dientes que la vivienda en Cataluña debe destinarse prioritariamente a la gente que reside y trabaja en el territorio. Esta posición, que busca frenar el acceso de no residentes, incluidos españoles de otras comunidades, a la vivienda protegida o de alquiler asequible, aplica un criterio de arraigo local que, según los críticos, replica el espíritu de la prioridad nacional que tanto atacan desde la izquierda.

Además, el Gobierno catalán prepara una normativa que exige conocimiento de catalán como requisito preferente para la regularización de inmigrantes, otra forma de establecer prioridades identitarias y de arraigo que el Tribunal Constitucional ya rechazó en 2017.
Vicente Vallés lo expuso con claridad: el concepto de priorizar a los de aquí —ya sea por nacionalidad o por residencia y trabajo en Cataluña— es duramente criticado cuando lo defienden VOX o el PP, pero se aplica (o se maquilla) cuando conviene al Gobierno autonómico socialista. Es el mismo debate sobre quién tiene preferencia en recursos limitados: españoles frente a extranjeros, o catalanes (y residentes) frente a quienes llegan de fuera:
Ese concepto de la prioridad nacional ha sido muy criticado por la izquierda. Pero hoy el socialista Salvador Illa ha establecido algo que no suena muy distinto al decir que la vivienda debe ser para los que residen y trabajan en Cataluña.
