El conflicto judicial más largo de la televisión española encuentra un nuevo motivo para seguir vivo. El estreno de AlaZ, la prueba que sustituye a El rosco en Pasapalabra de Antena 3, ha reactivado la batalla entre grupos rivales. Tras hacerse con los derechos de la prueba clásica, Mediaset ha comunicado que la productora MC&F, propietaria del formato original de El rosco, emprenderá acciones legales contra Atresmedia por considerar que la nueva mecánica de AlaZ es demasiado similar al juego que los tribunales obligaron a retirar.
El punto de partida es claro: MC&F posee los derechos de la prueba final de Pasapalabra en su versión anterior, mientras que Mediaset ha adquirido el formato y su explotación televisiva. Según el comunicado del grupo, la productora observa “similitudes insalvables” entre AlaZ y El rosco, poniendo en duda la legalidad de la emisión de la nueva versión. La demanda sostiene que AlaZ se inspira en un formato suizo llamado DallAZetA, pero que se ha acercado peligrosamente al diseño y dinámica de El rosco.
Para entender por qué este movimiento es tan delicado en la industria, conviene recordar que:
- El Tribunal Supremo obligó a retirar El rosco de Antena 3, al considerar que pertenece a MC&F.
- Esa sentencia consolidó la idea de que la estructura y mecánica del juego están protegidas, lo que es clave en la discusión actual sobre AlaZ.
Diferencias y similitudes
La posición de Atresmedia se apoya en que AlaZ introduce cambios relevantes en el formato clásico. La nueva mecánica se presenta de forma lineal, con letras de la A a la Z, pero sin el icónico panel circular. Entre las diferencias que destacan los análisis están:
- En El rosco, las respuestas eran abiertas; en AlaZ, solo existe una solución correcta.
- El jugador tiene que encontrar una palabra exacta y se muestra cuántas letras posee la correcta.
- Las preguntas son escritas en pantalla, permitiendo que el espectador siga el proceso más fácilmente.
- El cronómetro cambia de 85 a 110 segundos, y hay un sistema de penalización que no existía anteriormente.
A pesar de estas variaciones, Mediaset y MC&F creen que el núcleo de la prueba sigue siendo una secuencia de definiciones bajo presión de tiempo, algo que se asemeja demasiado a El rosco.
Implicaciones para la televisión
Este nuevo episodio legal tiene grandes repercusiones en la forma en que las cadenas diseñan sus concursos diarios. Pasapalabra representa uno de los formatos más valiosos en Antena 3, tanto por su audiencia como por su imagen de marca. Cualquier alteración obligada en su prueba final repercute en:
- La fidelidad del espectador.
- La capacidad del programa para generar momentos virales y grandes premios.
- La estrategia de la cadena en la franja de access prime time.
Por otro lado, para Mediaset, el conflicto no es solo simbólico. Al poseer los derechos de El rosco, sostiene que cualquier versión que pueda confundirse con su juego protegido afecta al valor de sus activos. Esta lucha mezcla propiedad intelectual, competencia y la disputada creación de concursos que acompañan el final de la tarde en la televisión generalista.
La evolución de AlaZ y El rosco se convertirá en un referente para la producción independiente. Lo que ocurra puede establecer nuevos límites sobre cómo se pueden “reinventar” los formatos tras haberse fijado ciertos elementos como propiedad exclusiva.
Mientras tanto, el público se acostumbra a ver a los concursantes resolver definiciones letra a letra en AlaZ. Cada movimiento en pantalla se convierte en objeto de estudio legal, enfatizando que los grandes formatos no solo se juegan en plató, también se disputan en los tribunales, donde cada letra puede tener tanto peso como un segundo en el cronómetro.

