Borrachos arruinados después de una juerga de putas y copas: una declaración de solidaridad socialdemócrata
DE no mediar una crónica pulsión autodestructiva, George Best pudo haber sido la mayor estrella de la historia del fútbol. Además de poseer una técnica como mínimo gemela a la de Messi, era rápido, intuitivo y genial. Un driblador mágico dueño de una cintura asombrosa. Pero su