Lo sabes, poesía

José Pómez

No vino el desaliento.

No vino el desaliento había incertidumbre era llana la espera diminutas las rutas fueron perennes piedras sobre las olas de otro noble de uva y te cero. Con sus manos conduce y pliega los secretos delante del destino como engañadas sombras los ojos te miraban alumbrados por alma emocionada en blanco. En la vergüenza eterna el espanto recubre

La primera utopía.

La primera utopía evoluciona al límite del amor verdadero surge todo lo bueno. Y los islotes mudos y los faros cromados –y se acelera y para– y la conciencia explora. La partida admirada del soleado lamento marcha marcha y regresa a otras tierras afectas. Una vez emergente se despierta el misterio donde apoya el mundo su amor y fantasía.

Las luces no las sombras.

Las luces no las sombras son principio y apoyo terrible de la nada ¿Quién oye al que no grita? La alegría se embalsa vive desvanecida y después se derrama hasta inundarlo todo. La apertura desliza cortinas y pupilas y el silencio escurrido presente en la belleza. La voluntad permite alentar una danza dibujando los pies mientras ceden los

Cuando la pasarela.

Cuando la pasarela repleta de distancia cómica alarga sueños permanece la noche qué gusto de costumbres. Esas calles puntuales se transitan a diario y alguna sombra breve en falda de la loma congrega el mundo entero. Se interpreta lo exacto al clamor de una ronda contenida en la arena se soporta el dorsal y tranquilo se admira. Totalmente

Hace ya mucho tiempo.

Hace ya mucho tiempo el amor se miraba vive allí desde entonces no se muda ni olvida. Es una isla mi chica junto a la isla mediana de la otra isla más grande y ella envía arcoíris. Sobrepasó los vientos entre la claridad de los cielos vividos y encontró un librito. Estaba en blanco era ella necesitaba pluma la encontró en sus manos

Otra suerte elegida por tierna.

Otra suerte elegida por tierna el pío pío de los espacios se arroja se respira y se oculta sin necesidad y sin ensanche sin duda esa guitarra es ventana abierta a las estrellas y a ti el alimento básico amor. La frecuencia del río interpreta la noche el pensamiento alojado en la cumplida fuente capaz como sin ganas otra vez brota y se

La inalcanzable fruta.

La inalcanzable fruta pensada por millones la enamorada astuta no deja de tejer. Exhausta en la mañana después de darlo todo resulta más cercana más fácil de acoger. Pletórica en la tarde tensando más el arco su amor la salvaguarde que está sin proteger. Todo en el mismo día y todas contra todas si asoma rebeldía se vuelve a acoger.

Se coordina de nuevo.

Se coordina de nuevo apartado el estorbo que no se deslizaba qué hermosa andanada qué elegancia y qué estilo murmura cara a cara. Tranquila y con dulzura es la primera capa su incesante soporte de esos tan alejados por los cuatro imposibles que permanecen ciertos. José Pómez http://pomez.net

Demasiado visibles.

Demasiado visibles sueltos arrancan lentos los errores flexibles propios y son eternos. Recuperan los modos del espacio indoloro impropio de los sueños como fuerza y bravura. Y en lateral de sombra angustia en las miradas curvas intermitentes y deshumanizadas. Se está poniendo el suelo para la nueva fábrica donde pronto sin duda se fabricarán

Inimitable oblicuo.

Inimitable oblicuo la eterna onda celeste los días vivarachos conocidos por todos manifiestan los pájaros que es tierno el recorrido del alma que lo invoca. Se amortiza el clamor aletear marcó entre amor y granito a veces despistados el pequeño es el último cuando otro pequeño es simplemente el primero. Se anticipa a la meta terrestre

Mimar es complicado.

Mimar es complicado absorbe mucho tiempo de persona a persona busca sedentarismo y halla sedentarismo requiere como mínimo toda una vida o dos ¿quién es el guapo o guapa que se resiste a hacerlo? José Pómez http://pomez.es

Delicia del sentido.

Delicia del sentido Umbral del paraíso La casa más sencilla Comparte unos arbustos Alivian con frecuencia Mezcolanza del alma Arcas de la memoria Rastrean aberturas Asoman son curiosos. Milagros bulliciosos Ofrecen su belleza Radiante sobre el muro Aparecen de pronto Disfrazados de flores Insisten los botánicos Las estrellas avanzan Latido

Tienes que estar conmigo.

Tienes que estar conmigo para ver este vínculo Cristo de la Victoria la bondad es tu lema y el puente entre dos áreas separadas y unidas justo por una luna. Solo es sal y es el mundo elevado a los cielos mientras tanto te elijo sí no puedo parar porque así te lo dije y seguiré ayudándote mientras me lo permitas. Cómo conducir pasos

Calima con espejo.

Calima con espejo nuevos rostros y nuevos arrebatos de pronto del conjunto al completo. La tormenta se siente deliciosa de lejos los escudos no aplacan sentimientos vividos. Los espacios sembrados de escalones en serio corredores de arena luz de la coyuntura. Flor perfecta que adorna loma sin curvatura en un amanecer transmitido en directo.

Pasar de largo como de puntillas.

Pasar de largo como de puntillas delante de una puerta iluminada mientras que se trituran esperanzas permanecen aún en lago y bosque parpadean guiños de hojas ocultas. En la ventaja del rechazo vuelan las notas musicales soportadas inadvertidas en el torbellino de expresiones mezcladas al descuido se elevan las rapaces hasta el cielo. A

Una vez paseamos juntos solos.

Una vez paseamos juntos solos hace ya tanto tiempo que hasta había un arcoíris frente a las ventanas de las casas redondas de tu monte. En aquella mirada sostenida sin sobresalto eterno ni paraguas el angular perfecto retenía tiernas caricias en loma dichosa. Pero en esta ocasión nueva sin viento cuando asciende y se expande al otro lado

Asomaros al patio.

Asomaros al patio veréis lo bien que huele el terreno de nieve se despoja despacio El ramo maniatado lo acepta no lo niega va sin pena y sin nombre sin labios que lo nombre. ¿En la linde de arena? ¿En la linde del agua? En la mar se transforma el campo que se baña. Es la unión potencia con su aroma y su rastro lo aumenta no socava oasis

Bajaron las estrellas.

Bajaron las estrellas para cuidar tus pasos al tacto itinerante conjuntamente unidos se realiza la siembra la eterna sostenida. Llovizna bulliciosa rodea el empedrado prometen los abrazos los tiernos ocupantes de todos nuestros mares entre capas de pétalos. Tu alegría de arena espera la rutina concluyo al saludarte encantado de verte en

Quizá sea una vida.

Quizá sea una vida que evoluciona al viento del frescor más antiguo las oportunidades entre la incertidumbre de detener la fuerza y alargar la dulzura. La profunda razón convierte los latidos en frases rescatadas de fina puntería llamada percepción la meta no se encuentra en el cierre del poema. Se reabre una historia se encuentra entre

Un sentimiento único.

Un sentimiento único con mayor fuerza aprieta en esto que es lo nuestro yo la isla tú el puente y si no estás de acuerdo invertimos los términos tú la isla y yo el puente recuerdo de las manos incansables al tacto. Desmedida prudencia de dueños de si mismo vigorosa discreta de posada materia de hombros y cervicales funciones de maneras

Además de pequeñas son muy rosas.

Además de pequeñas son muy rosas sin infancia son como vegetales transitan a otro tiempo limitado exploran lo tratado y deliberan y haciendo algunas catas se disculpan. Nada comienza de la nada nada sale con la propuesta tropical con el papel dorado y a la fuerza a plomo se practican las caídas sin apenas prisiones en los dedos. Es de esperar

Un verso es un recuerdo.

Un verso es un recuerdo para que no se olvide mas es intento vano lo inmortal siempre muere con pirueta al vacío. Es insignificante como lo verdadero va quedando atrapado entre el día y la noche para que tú lo leas. Y aunque no hay colofón supongo que es la niebla la boina de la guía y en Chapela y en Ríos su chaquetón de mar. José

Tienes que estar mi estrella musitando.

Tienes que estar mi estrella musitando y entregando pulidos los destellos hasta el pecho dormido y libre mírame toca mis manos y abrázame fuerte me lo pides y cedo entusiasmado. Vuelan tus labios por fin con la vista corregida me besas al momento el azar te contempla quizá llegue destreza a la cubierta con los rayos bondadosos de la mañana

Esto es simplemente pan comido.

Esto es simplemente pan comido te quiero tanto que te dejo ir estás hecho del rayo y la tormenta poco podrá la noche con su medio metro cuadrado en prospecto ilegible imprimir el hartazgo dolorido. Si la vida pregunta con sus ramas por acompañamiento verdadero es que sabe del día y la persona que te elige a ti para siempre siempre y está

El deber de hablar de lo más pequeño.

El deber de hablar de lo más pequeño la única consecuencia desenvuelve una mañana rápida entre muchos desvelos importantes de este mundo el proceso comienza derretido. Misivas delicadas preservadas donde los cocoteros del desvío enriquecido por correspondencia de esta manera asidua recreada finaliza al comienzo pantomima. Premedita cilindro

Un día de Verano.

Un día de Verano miro por tu ventana sin sombra en los paisajes te observo y lo compruebo es más fácil ser bueno que ingeniero industrial. Los cerros de los vientos sazonan unos versos procedentes del sur que nunca son urgentes maduran tres semanas escribiéndose solos. Es casa sobre casa espesa de dulzor leído para siempre por apacible

Sentimientos auténticos.

Sentimientos auténticos sorprenden por cercanos y quedan contrastados tus actos al instante. Se recuerda y se anhela un fuerte abrazo de ola dos mares que se encuentran a corazón abierto. De todo lo expresado queda lo que es sentido la cercanía extrema con ternura vivida. Con roce de tu mano en paseo de orilla pensándote de nuevo concluyo

Consuela la mirada y las esponjas ayudan.

Consuela la mirada y las esponjas ayudan se entusiasman los vientos se produce el vacío se encuentra con instante terrenal y tardío prevenido en tormenta con trueno inalterable. La luz fértil convoca el pasaje primitivo se atreve en el lamento reactivado y antiguo es posible existencia sin la falta dichosa el trance se concluye frente a

Cuando toda la música es la tuya.

Cuando toda la música es la tuya el corazón destaca entre tus manos ya ves estoy aquí contigo olvido la noche y los paisajes incendiados los rostros son felices si se miran. En la ventana única la luna se desnuda finalmente al sonido de los alrededores ya lo sabes un chirrido imposible de encontrar su origen ni el motivo transportado.

Los evaporadores de las flores.

Los evaporadores de las flores concentran las esencias ya sentidas las gotas que se esfuman ya no enfrían el carbón que dormido las contiene retenidas en sal de primavera. Sí hermosa es tu apariencia delicada con talle acariciado con afecto de la voz arrancaba en la mirada al corazón y al rostro entremezclados el día que fui una flor

Topacio congelado.

Topacio congelado silencio tormentoso la chica adolescente que avanza y retrocede. ¿Qué danza se improvisa guardando un sentimiento sin desahogo ni fuego? José Pómez http://pomez.es

Memorable el éxito.

Memorable el éxito entre los abrazos y paisajes cuerdos otra vez tocar el conocimiento tierno del sendero completo en palabras lo que no es ni fue será al mediodía contará como una en mi alma te tengo cuando son las dos de ahí mi osadía estimada amada para escribir tres desde la victoria de tu bella risa en mi alma te tengo. Lo saben

Yace place complace y desenlace.

Yace place complace y desenlaceoxidado se olvida el viejo chasisque ausente está del mundo y de aquel oasissilencioso infinito en verdad nace. José Pómez <br />http://pomez.es

El ejemplo no existe sin aljibe.

El ejemplo no existe sin aljibeagua en el viento agua en la aurora aguaen la falda del monte sobre enaguafeliz arrepentido lo percibe. José Pómez <br />http://pomez.net

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