Condenado a tres años de cárcel un conductor ebrio tras atropellar mortalmente a un ciclista y huir

(PD / EFE).- El Juzgado de lo Penal número 1 de Tarragona ha condenado a tres años y tres meses de cárcel a un conductor que en mayo de 2004 huyó tras atropellar mortalmente a un ciclista y que dio positivo en la prueba de alcoholemia que le hicieron unas horas después de ser detenido.

La sentencia condena a Eduard P.F., de 28 años, como autor de un delito de homicidio por imprudencia grave en concurso con un delito contra la seguridad en el trafico al conducir bajo los efectos de bebidas alcohólicas a la pena de tres años de prisión, y a otros tres meses de cárcel por omisión del deber de socorro.

Además, le priva de conducir vehículos a motor y ciclomotores durante seis años y le impone una multa de tres meses con una cuota diaria de seis euros.

Por estos delitos, el fiscal, durante el juicio celebrado el pasado mes de enero, solicitaba una pena de tres años y medio de cárcel para el conductor, mientras que la acusación particular elevaba la petición a cuatro años, y la defensa reclamaba una pena de cuatro meses de multa con una cuota diaria de cinco euros.

En la sentencia, el juez considera probado que sobre las 08:25 horas del 16 de mayo de 2004 el acusado Eduard P.F., sin antecedentes penales, circulaba con su vehículo por la carretera C-241, después de no haber dormido en toda la noche al haber estado en una despedida de soltero con sus amigos en Igualada (Barcelona).

El acusado, «al haber consumido bebidas alcohólicas», y por no tener en cuenta que circulaba por una carretera comarcal, «con curvas y frecuentada habitualmente los fines de semana por grupos de ciclistas», arrolló por detrás, «en un tramo recto y con plena visibilidad , a Francisco Javier P.G., añade la sentencia.

La víctima, que iba con su bicicleta de carreras, ropa reglamentaria de ciclista de su club y casco de protección correspondiente, circulaba «por su carril y lo más cerca de su derecha, y sin llegar a ocupar el carril contrario de circulación».

Como consecuencia del impacto, Francisco Javier P.G. salió despedido de la bicicleta e impactó en el parabrisas y el techo del vehículo conducido por el acusado, cayendo de nuevo contra el asfalto, lo que le causó la muerte de forma inmediata a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico.

La sentencia señala que Eduard P.F. continuó su marcha, «dejando tendido en el suelo al ciclista sin saber en el estado en que se encontraba y sin observar que nadie le estuviera socorriendo», hasta llegar a su domicilio de Santa Coloma de Queralt, situado a unos 5 kilómetros del lugar del accidente.

Una vez allí, introdujo el vehículo en el garaje, ya que había sufrido daños en el parabrisas, se puso el pijama y se metió en la cama.

Esa misma mañana, agentes de los Mossos d’Esquadra y de la Guardia Civil localizaron en su domicilio al conductor, y fue sometido a la prueba de alcoholemia que dio un resultado positivo de 0,29 miligramos de alcohol por litro de aire espirado en el primer control y de 0,26 en la segunda, por lo que fue detenido.
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