Las víctimas de ETA, en la gran pantalla

Las víctimas de ETA, en la gran pantalla

(PD / Agencias).- Manuel Gutiérrez Aragón refleja la «pesadilla» del día a día en el País Vasco de los amenazados por ETA en la película ‘Todos estamos invitados’, un filme en el que el realizador pretende, «más que hablar» de la banda terrorista, mostrar cómo afecta en las relaciones ser un objetivo etarra. Se estrena hoy viernes.

Óscar Jaenada, José Coronado y Vanessa Incontrada protagonizan esta cinta, «que no se casa con ningún partido político». Tras participar en el Festival de Cine Español de Málaga, Gutiérrez Aragón, acompañado de los tres actores protagonistas, presentó hoy en Madrid su última película, que se estrena en los cines el próximo viernes. Pese a tratar un «tema contundente», el cineasta matizó que casi son «más impactantes» todas las declaraciones realizadas al respecto de la película que el filme en sí.

«No es una película sobre ETA», precisó el director, que firma el guión de la misma junto a Ángeles González-Sinde. Y es que ‘Todos estamos invitados’, rodada en San Sebastián durante la tregua terrorista, narra el miedo de Xabier (Coronado), un profesor universitario amenazado por ETA.

También está la historia de Josu Jon (Jaenada), un ‘gudari’ que tras un atentado pierde la memoria. Durante su estancia en un centro psiquiátrico conocerá a Francesca (Incontrada), la novia del profesor Legazpi.

En esta película, como matizó su director, «puede la realidad y el testimonio» a la ficción, pese a que parezca «una pesadilla». «Es como un mal sueño, pero del que no hay despertar posible», afirmó Gutiérrez Aragón, contento porque el filme «ha pasado el control de calidad» de sus amigos y conocidos que viven en Euskadi.

«BUENOS Y MALOS»

Pese a mostrar el lado humano del personaje que encarna Jaenada, Gutiérrez Aragón afirmó que en esta película «no hay matices», por eso retrata «buenos y malos». Lo «más monstruoso de todo» para Gutiérrez Aragón es que detrás de la barbarie terrorista «hay seres humanos».

En cuanto a que el amenazado sea un profesor universitario y no, por ejemplo, un político, el director reseñó que quería mostrar a un amenazado «por lo que hace, no por su opción política». «La película no se casa con ningún partido político», subrayó un director que también ha querido dar importancia a la religión.

«La Iglesia siempre ha tenido una postura muy ambigua, condenando pero desde el perdón. Algunos piensan que es complaciente, pero yo he querido mostrar que la religión tiene un peso muy fuerte en el País Vasco», afirmó el director, que también plantea cómo en Euskadi «los amenazados molestan y perturban el paisaje» de la vida cotidiana. «La gente no habla de política en los bares», apuntó.

«MIEDO Y TERROR»

El personaje que encarna Coronado es «una persona normal, que no ha elegido ser un héroe» y en el que sale a relucir el «miedo y terror» que supone verse señalado por ETA. Este hecho también pervierte sus relaciones con los amigos de la Sociedad Gastronómica a la que pertenece, con sus vecinos o con su pareja.

«Antes de hacer la película veía a las víctimas de ETA pero no me fijaba en los que se quedan. Gracias a esta película me he dado cuenta de cómo se vive en la sociedad vasca», dijo Coronado, agregando que las cosas para los que están «en primera línea», como su personaje, son como «la muerte en vida».

Jaenada, por su parte, precisó que pese a prepararse para dar vida a un líder de un comando terrorista, pronto pasa a ser un enfermo amnésico. Por su parte, la actriz Vanessa Incontrada, española afincada en Italia, señaló cómo su personaje cree que el conflicto «puede solucionarse».

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