El Tribunal de Cuentas desvela irregularidades en Cultura de Carmen Calvo

(PD).- La compra de piezas falsas, pago de intereses de demora, la falta de documentación y seguimiento de determinadas subvenciones (existe un desfase fabuloso con la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza) y la adjudicación de contratos de obras y servicios son algunas de las «disfunciones» que ha detectado el Tribunal de Cuentas en un informe, en el que analiza la gestión del Ministerio de Cultura en 2004, primer año de legislatura de Carmen Calvo.

Son numerosas las deficiencias que se pueden ver en la documentación a la que ha tenido acceso el diario ABC. Un ejemplo: En el apartado de contratos, el informe se refiere al «servicio de seguridad» de la nueva sede del Museo de Altamira, «que se tramitó sin cumplimentar la documentación procedente y sin ser sometido el gasto a fiscalización previa, siendo convalidado posteriormente por el Consejo de Ministros».

Compras falsas

El capítulo más jugoso es el dedicado a las adquisiciones de bienes de interés cultural, que en 2004 ascendieron a 11.067.018,22 euros. Entre las compras, el informe destaca la adquisición de varias piezas falsas adquiridas en una subasta en París en diciembre de 2004.

Se trata de un conjunto mobiliario compuesto por una consola, un espejo y dos sillones de madera chapada en plata, adquiridos por un precio total de 49.568 euros, piezas por las que la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico Español (JPHE) estaba dispuesta a pagar hasta 180.000 euros.

La «ganga» fue enviada, sin previo aviso, al Museo de América, que desconocía la intención de semejante compra, para la que no había sido consultado -algo que se suele hacer cuando se va a realizar una adquisición-. Sin embargo, lo que parecía un regalo se convirtió en una pesadilla pues los expertos del museo cuestionaron inmediatamente las piezas -si hubieran sido auténticas el valor hubiera ascendido a 600.000 euros- y pidieron a Cultura un informe que confirmara su autenticidad, según informa ABC.

En lugar de facilitárselo, les exigió por contra que demostraran que eran falsas. Algo que se apresuraron a realizar.

La compra arbitraria de piezas sin contar con el apoyo de los expertos no es al parecer aislada, y se da con relativa frecuencia.

El informe del Tribunal de Cuentas también hace hincapié en los cuantiosos intereses de demora que fueron abonados durante el ejercicio 2004 por el retraso en los pagos a las casas de subastas.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído