Rosa Díez: «Para López lo importante es ser de izquierdas; aunque sea de esa izquierda en cuyo nombre se asesinan concejales y guardias civiles»

(PD).- Mientras el PP se dedica a mirarse la entrañas trantando de averiguar la causa de la no victoria de Rajoy, es Rosa Díez en solitario la que sigue poniendo a los gobernantes en al picota. Le escribe esta perla a Patxi López: «Este paladín de la izquierda que se preocupa cuando los dirigentes de Unión Progreso y Democracia salimos en los medios de comunicación que él considera «de los otros», mientras él concede entrevistas en Gara.

«A los del PSOE del País Vasco (particularmente a su Secretario General) les ha dado últimamente por repartir carnets de demócrata. Los buenos demócratas son de izquierdas, de lo que ellos consideran ser de izquierdas; o sea, amigos de Castro y de Hugo Chavez ; y de Otegi. Los demás, los que no comulgan con su particular visión de la jugada, son de derechas, de la derecha extrema, enemigos. Suerte que a ninguno de estos líderes de hoy le tocara hacer la Transición; estaríamos todavía a tiros entre españoles. Y pena que no les hayan obligado a leer a Besteiro, aunque no sea más que a Besteiro (aunque tampoco hubiera estado mal que leyeran a Indalecio Prieto) antes de darles el carnet de jefe. Estos socialistas que mandan ahora en el País Vasco nunca tuvieron que pelearse la militancia desde abajo. Entraron en el PSOE siendo hijos del jefe de turno; y fueron ascendiendo según los «hermanos mayores» (los hijos de otros jefes) lo iban haciendo. Según quedaba vacante una Secretaría (ya sea de juventudes, ya sea provincial, ya sea de organización, ya sea una Secretaria General), ellos iban ocupando la vacante reservada para el heredero; lo de menos era el motivo por el que quedaba vacante: ascenso o defenestración. No hay partido más «monárquico» que el Partido Socialista en el País Vasco: todo esta repartido en familia y todo se hereda. Me río yo de los republicanos. estos…»

Rosa Díez, desde su blog, hace un análisis claro del actual socialismo vasco:

«Y no hay partido más conservador que el Partido Socialista del País Vasco de hoy. Porque nada hay más conservador que llamarle a las alianzas con los nacionalistas «pactos de progreso». No es la primera vez que hay acuerdos en Euskadi entre socialistas y nacionalistas; siempre obedecieron a la coyuntura (alianzas en ayuntamientos) o a la apuesta por constitucionalizar al PNV (pactos de Gobierno de coalición). Pero nunca hasta esta pasada legislatura se calificaba pomposamente esos acuerdos como «de progreso». Sabido es que nada hay más conservador que el nacionalismo. Bueno, sabido es por los que saben algo de historia y de política».

«Bien es cierto que en los últimos años tuvieron en Euskadi otras querencias; fue durante el «proceso de paz» que descubrieron que la operación más rentable desde el punto de vista electoral era pactar con lo que empezaron a denominar «izquierda abertzale», para no llamarle por su verdadero nombre: banda terrorista. Fue ese momento en que Patxi López descubrió a Otegi; fue cuando le ensalzó como interlocutor político imprescindible; fue en esos años –entre el 2004 y el 2008– cuando empezaron a diseñar la jugada: en los ayuntamientos en los que sumaran gobernarían con las listas de ANV convenientemente filtradas por la Fiscalía en los pueblos en los que tradicionalmente había una presencia importante de voto favorable a batasuna y sus secuaces. Con eso echarían al PNV a la calle e irían fraguando un pacto como el de Cataluña, «las izquierdas» todas juntas. Recuerden los llamamientos en ese sentido de Eguiguren, de Odón, de los líderes guipuzcoanos y vizcaínos como José Antonio Pastor: la unión de la izquierda vasca. Poco les importaba que eso a lo que ellos llamaban la izquierda tuviera las manos manchadas de sangre. Luego se rompió el espejismo del plan de paz; y tuvieron que meter en la cárcel a sus ansiados compañeros de coalición «de izquierdas».

Y concluye Rosa Díez:

«Ahora, en el colmo del cinismo, nos quieren dar lecciones. Bueno, yo puedo aceptar que traten de que nos olvidemos de quienes fueron sus compañeros políticos de viaje, de cómo prefirieron a Otegi y Ternera antes que a San Gil o a mí misma. Dijeron en esos cuatro años muchas más cosas favorables de Otegi y Ternera que de los compañeros del PSOE que discrepábamos abiertamente de la política que habían puesto en marcha. Jamás adjetivaron a los cómplices del terror; ni a los miembros de la banda; los adjetivos descalificativos eran para los que no callábamos, para los que exigíamos la derrota de ETA, para los que denunciábamos que se homologaran en los discursos de los dirigentes socialistas del País Vasco a las víctimas con los victimarios».

«Lo dicho: entiendo que quieran que olvidemos. Pero no les voy a consentir que nos quieran dar lecciones. Como internet es lo que tiene, como aquí se guarda todo, vean una de las entrevistas que Patxi López, este paladín de la izquierda, concedió a GARA. Este paladín de la izquierda que se preocupa cuando los dirigentes de Unión Progreso y Democracia salimos en los medios de comunicación que él considera «de los otros», y que concede entrevistas a un periódico que si que es de los otros, de los malos, de los enemigos de la democracia. Pero, ya se sabe: para López lo importante es ser de izquierdas; aunque sea de esa izquierda en cuyo nombre se asesinan concejales y guardias civiles. He aquí algunas perlas de esa entrevista concedida a GARA el 13 de noviembre del año 2005″:

ENTREVISTA A PATXI LÓPEZ EN GARA

«El secretario general del PSE, Patxi López, ha arremetido desde las páginas del diario GARA contra el Foro de Ermua. Cuando el entrevistador le pregunta si alguna vez pensó que este foro estaría en la oposición a un gobierno del PSOE, encuentra la complicidad del dirigente socialista: «No. Nunca me hubiera imaginado la manifestación del otro día en la Puerta del Sol. No sabía que el Foro Ermua había nacido para reclamar la unidad de España con la derecha más reaccionaria».

Así se pronuncia en relación a posibles futuros pactos para llegar la presidencia del ejecutivo vasco tras las próximas elecciones: «Ya se verá cuando sean las próximas elecciones. Pero, desde luego, también dije en el congreso cuando definía qué era la paz que la paz es libertad para decir cada uno lo que piensa, es igualdad para que nadie juegue con ventaja, y es democracia. Y democracia es, entre otras cosas, libertad de pactos, libertad de alianzas y posibilidad de alternancia. Que cada uno lo interprete como quiera», dice López al ser preguntado por esta cuestión. Ante esta respuesta el entrevistador repregunta si eso se podría interpretar con un intento de Gobierno con Batasuna, López responde que «sigo dejándolo a que cada uno lo interprete como quiera». Ya ven, con proetarras se puede pactar; los que defienden la unidad de España son, sin embargo,esa «derecha reaccionaria».

Cuando el entrevistador le recuerda el reciente suicidio en la cárcel de Segovia de un preso condenado por colaborar con la banda terrorista ETA y López explica su posición sobre la situación de los presos etarras: «Me parece lamentable en el término más humanitario de la palabra. En este tema ­y es una reflexión personal­ hay un conflicto entre la política y la ética, porque la política penitenciaria es una pieza de la política antiterrorista que dirige el Gobierno, pero también hay un componente de los familiares. Habría que buscar el mejor equilibrio para esto. Habría que recuperar la complicidad que hubo en otros tiempos en política penitenciaria e intentar conseguir que fuera una pieza de la política antiterrorista con un componente humano superior». Conviene recordar que el PSE apoyó los presupuestos del Gobierno Vasco en los que se subvenciona a los familiares de los presos terroristas.

Sobre el próximo juicio del sumario 18/98 referente al «caso Ekin», el periodista pregunta a López si cree que los acusados son miembros de ETA, y, de nuevo, obtiene la respuesta esperada: «Pues no, pero eso lo tendrán que dictaminar los jueces. Yo personalmente no lo creo así, pero pasamos una legislatura con Aznar en la que prácticamente toda Euskadi estaba bajo sospecha. No coincido con ese planteamiento. Ahora la Justicia tendrá que actuar en base a su independencia». Imagínense: toda Euskadi bajo sospecha con la derecha de Aznar… Es tan vergonzoso que merece enmarcarlo para que no se nos olvide. ¿Qué dirá ahora que los jueces ya han dictaminado?

En cuanto a «la resolución del conflicto», Patxi López apuesta por «una mesa» con todos los partidos, incluida Batasuna, eso sí, aclara que en «ausencia de violencia». Sobre el término «nación» López dice que «los debates sobre los términos son accesorios. Lo fundamental es la ciudadanía. No hay nación, nacionalidad, comunidad autónoma o estado federal si no hay ciudadanos libres en igualdad de derechos y oportunidades, y diferentes en ideología, que luego pactan constituirse en comunidad política. ¿Que luego a eso le llaman nación? Pues vale, nación. ¿Que le llaman nacionalidad? Pues nacionalidad. El mejor término para definir Euskadi será el que tenga el consenso mayoritario». Ahí tienen: siguiendo la estela del Jefe: España es una nación discutida y discutible; y los que defendemos la unidad de la nación española, ya se sabe, de la derecha extrema. O de la extrema derecha si el lugar de la charla es la casa del pueblo. Y tomen nota: la mesa de partidos al margen del Parlamento y con Batasuna (que está en la lista Europea de Organizaciones Terroristas,) sentada como si de un partido político más se tratara. Bueno, no como uno más: como uno preferente. Porque el PP no estaba. La mesa es la reivindicación histórica de ETA al margen de las instituciones que surgen de la Constitución y el Estatuto. Esa reivindicación hizo a González levantarse en las negociaciones en Argel. Lo que son las cosas: hoy esa reivindicación histórica de los terroristas es asumida de entrada y sin pestañear por este teórico de la izquierda moderna.

Por último, al ser preguntado por «el derecho de los vascos a decidir», exigido por los nacionalistas, López señala que «el PSE no va a ser nunca un muro de contención para una decisión de los vascos asentada en el consenso y en las reglas de juego. Es más, queremos formar parte de esa decisión». ¿Qué querrá decir con eso de que quieren tomar parte? ¿Querrán ayudar al Lehendakari a hacer el Referéndum? ¿O preferían ayudar a los jefes del periodista a quien tan amable y dócilmente contestaba?

Bueno pues esto es parte de lo que hay. A cada intento de lección, un recordatorio. Quedan muchos en la hemeroteca.

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