El registro de pederastas, otro parche en el lamentable estado de la Justicia

El registro de pederastas, otro parche en el lamentable estado de la Justicia

José Rosado.- Juan José Cortes asistía con una mezcla de rabia y satisfacción la aprobación de una proposición para el registro y endurecimiento de las penas a pederastas. Una medida que no sirve sino para maquillar el lamentable estado de la Justicia que pide a gritos un Pacto de Estado para reformarla.

«Es un logro», comenta Juan José Cortes, «especialmente que se haya dado con el consenso de todos los partidos». Este martes, en la tribuna de invitados del Congreso, Cortés era testigo de la aprobación de la proposición no de Ley presentada por el PP que, además de endurecer las penas por delitos de pederastia, añadirá la información relativa a estos delincuentes en sentencias firmes y no firmes en el Registro Central de Penados y Rebeldes. Un registro de pederastas al que podrán dirigirse los jueces para determinados procesos.

No obstante, Cortés cree que «se podría haber ampliado más este texto» y crearse el registro para que funcione «de forma preventiva» y no sólo al alcance de la Justicia.

Cualquiera que figure en esta lista puede trabajar como maestro en un colegio, estar cerca de niños… Las instituciones deberían estar al tanto de esto.

Además de la creación de este registro, la proposición cuenta con tres puntos fundamentales:

1. La elevación de la penas a imponer en los delitos «contra la indemnidad y la libertad sexual cometidos contra menores y personas incapacitadas o disminuidas»

2. El cumplimiento íntegro de las condenas.

3. La adopción de medidas eficaces de seguridad una vez cumplida la condena para, dado que las patologías de estos delincuentes les hace más propensos a la reincidencia, asegurar el control de estas personas.

Arturo García-Tizón, diputado popular y uno de los coautores del texto, explica que actualmente se cumplen las penas «pero son de una duración escasa y determinan que hasta cierto punto no se entre en la cárcel».

«En el caso del asesino de Mariluz», explica el diputado popular, «lo que sucedió es que la ejecución de la sentencia no se llevó a cabo, aunque así podría haber sido ya que tenía antecedentes».

Hasta dos años y medio se cumple la remisión condicional siempre y cuando esta persona no reincida; pero lo que sucede es que los tribunales están atascados y la gente se pasea libremente por la calle.

Y es que el caso de Mariluz también ha servido para poner en relieve el lamentable estado de la Justicia. La falta de medios e información entre las distintas oficinas judiciales han permitido la reincidencia de algunos delincuentes.

García-Tizón se pregunta cómo es posible que haya «miles de sentencias que están pendientes de ejecutar, de sentencias en lo penal que no saben ni los propios juzgados en qué estado se encuentran».

Ahora es normal que, en procedimientos civiles, tarden hasta diez años, que sentencias tarden en ponerse cinco o seis meses… Esto nos dice que la Justicia está en un triste colapso. No es un problema de principios, sino de medios. La Justicia funciona, pero mal.

El diputado explica que la situación «ya ha llegado al ciudadano» y pide responsabilidades, aunque se muestra convencido que el pacto entre PP y PSOE para la reforma de la Jusitica «se va a producir esta legislatura».

Esto que todos hacemos está muy bien pero tiene que materializarse en lo que es el desarrollo procesal correspondiente. A ver si mañana elevamos las penas de los pederastas y luego no se cumplen, o hay un delito y tarda en intruirse el sumario cuatro años.

Aquí hay un tema de concienciación: a la Justicia le hace falta una inyección de dinero. Si hacen falta oficinas judiciales, jueces, implantar servicios telemáticos… Todo eso es dinero y, como no se meta, cada vez iremos peor.

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