Se cuela a robar… ¡en la casa de Rajoy!

Se cuela a robar... ¡en la casa de Rajoy!

(PD).- La tarde del lunes 21, Mariano Rajoy estaba más alterado -si ello es posible en él- que en las fechas próximas al Congreso del PP en Valencia, cuando una buena parte de su organización discutía su liderazgo. Una llamada a primera hora de su mujer, Elvira Fernández Balboa, Viri desde siempre, le ponía realmente en guardia.

Según cuenta la revista Época, cuando su esposa se disponía a salir de su casa, en una urbanización cercana a Madrid, escuchó algunos ruidos en el inmueble y volvió sobre sus pasos. Entró en la casa, oteó todos los rincones y cuál sería su sorpresa cuando al llegar a su dormitorio, el cuarto personal del matrimonio, se topó de bruces con una desconocida. Nerviosa y con algún temor, preguntó a la mujer: “Pero ¿qué hace aquí?”. La extraña, sin aparentemente ninguna señal de turbación, respondió: “He venido a buscar trabajo”.

Pero, evidentemente, no había acudido a su domicilio con esa intención: había ido directamente a robar. Las circunstancias, sin embargo, no son nada claras y las incógnitas resultan abundantes. La más importante de ellas: ¿cómo es posible que esta mujer entrara en casa de Mariano Rajoy si la vivienda se encuentra protegida por una patrulla permanente de los Cuerpos de Seguridad del Estado? La interrogante no admite contestaciones simples. Por lo menos, es posible que Rajoy no las encuentre. Y es que existen precedentes que resultan a todas luces preocupantes.

No hace más de dos meses, pasadas las elecciones generales del 9 de marzo, unos individuos, que no fueron identificados, se dedicaron impunemente a lanzar huevos contra la fachada de la casa del líder del PP. Entonces como ahora, una patrulla enviada por el Ministerio del Interior se ocupaba, como en este momento debería, de proteger el inmueble en el que vive el presidente del Partido Popular. Tampoco entonces se supo cómo había sido posible tal fechoría. Eso sí: entonces Mariano Rajoy llamó directamente al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien le prometió que se ocuparía directamente del caso.

Pero hasta ahora. Hasta el lunes 21 de julio en el que, sorprendentemente, una mujer burló la vigilancia y penetró impunemente en la vivienda de los Rajoy. Puede ser que esta vez el presidente del Partido Popular ni siquiera se haya molestado en telefonear al ministro del Interior. Lo extraño de los episodios pone en solfa dos cosas: primero, la escasísima profesionalidad de los policías desplazados hasta la urbanización, y segundo, la poca diligencia de un ministro que, con el antecedente apuntado, no ha reforzado las medidas de seguridad del jefe de la oposición. Ambas son cuestiones que deben ser resueltas antes de que, infortunadamente, vuelva a repetirse un desagradable acontecimiento.

Este suceso de allanamiento pudo tener algún agravante si los dos hijos del matrimonio Rajoy hubieran estado en casa cuando la mujer entró presuntamente a robar. Sin embargo, los niños se encuentran en Galicia. Se han ahorrado un gran susto.

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