Barreda convierte la Junta manchega en una agencia inmobiliaria

Barreda convierte la Junta manchega en una agencia inmobiliaria

(PD).-El socialista José María Barreda ha salido al rescate de los atribulados promotores inmobiliarios de Castilla-La Mancha impulsando una medida que roza el escándalo: la Junta de Castilla-La Mancha comprará los pisos que no vendan los promotores. Con dinero público Barreda ha decidido encarrilar negocios privados en apuros.

El Gobierno de Castilla-La Mancha aprobó el pasado sábado una polémica medida que va a traer cola. La Junta manchega, presidida por el socialista José María Barreda, dio luz verde para que el Gobierno regional compre las viviendas nuevas construidas por promotores privados que éstos no logren vender en el plazo de un año. Ya le han llovido las primeras críticas: “el decreto está en contra de los verdaderos derechos de los compradores y responde a no sé que extraños intereses”, señala Marcial Marín, secretario general del Grupo Popular.

La normativa diseña también una nueva tipología de pisos, las Viviendas de Iniciativa Público-Privada (VIPP). Pero los detractores ya han acusado a Barreda de beneficiar más a los promotores que a los propios demandantes de viviendas. La Junta se reservará además el derecho exclusivo a conceder licencias para construir pisos en suelo sobrante.

La justificación de la normativa la dio el consejero de Territorio: “hay que dar garantía a los promotores de que tendrán comprador en unos momentos difíciles”. Es decir, favorecer a los constructores privados y poner en segundo plano los intereses de los compradores. La Junta hará acopio de pisos sobrantes para hacer con ellos lo que le plazca, como sacarse un dinerillo extra para las arcas de la Comunidad.

`El Pocero´, constructor responsable de la macrourbanización de Seseña, será uno de los grandes beneficiados. “Barreda posibilitará que El Pocero, entre otros, conviertan sus viviendas libres sin vender de Seseña en VPO”, afirma Marín, que augura una nueva “burbuja inmobiliaria” debido a la cantidad de pisos que hay sin vender en la región (85.000).

“Lo mas preocupante es que fomenta la especulación”, apunta también Marín. Y es que José María Barreda pretende convertir la Junta en una auténtica agencia inmobiliaria en perjuicio de los compradores y en un intento demagogo de acercarse a los promotores, hacia los que el favoritismo está más que asegurado.

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