¿Disfruta el sanguinario De Juana en el hotel de Arguiñano?

(PD).-Con 25 asesinatos a la espalda y libre como un pajarillo, el etarra De Juana Chaos se dedica a disfrutar a tope de la vida. Primero, nada más salir de la cárcel, se fue a Leiza y envió una carta que puede costarle cara si los jueces y el Gobierno ZP deciden apretarle las clavijas. Ahora estaría haciendo turismo en el sur de Francia, pero hasta hace unas horas estaba en el coqueto hotel que el cocinero Karlos Arguiñano tiene en Zarazauz.

Al parecer el sanguinario De Juana Chaos se habría alojado en el hotel del cocinero Karlos Arguiñano en Zarauz.

Desde la propia recepción del hotel niegan la noticia. Afirman tajantes que se trata de una «falsedad» y añaden que también corre el rumor de que estuvo alojada allí la hermana del Rey Juan Carlos, lo que «tampoco es cierto».

Fuentes de los servicios de seguridad -que subrayan las amistades «peligrosas» de las que ocasionalmente hace gala el prestigioso y televisivo cocinero- filtran a PD que el asesino etarra estuvo primero en Leyza, después en Zarauz, y que ahora andaría por el sur de Francia.

La noticia podría ser un bulo aunque, conociendo el puntito abertzale del que hace gala el mediático cocinero, habría que dejar todas las opciones abiertas. La noticia la daba ayer El Gato al Agua de Intereconomía, donde el parlamentario del PP, Arístegui, acabó confesando que su padre, ex-gobernador de Guipúzcoa, en el ejercicio de su cargo, fue a comer a este restaurante y se le negó su entrada por ser “persona non grata”.

En el blog de Órdago Digital ya avisaban de un preocupante rumor:

«Parece ser -aunque no hemos podido confirmarlo- que Karlos Arguiñano, el famoso cocinero guipuzcoano, estuvo visitándole en el hospital Donostia de San Sebastián, donde De Juana se encuentra internado tras abandonar su huelga de hambre. El encuentro, que pudo suceder a mediados de abril, se realizó sin el menor disimulo. El preso y el famoso cocinero, al parecer, charlaron amistosamente durante 2 horas por los pasillos del hospital. «Incluso hacían risas de forma continuada y se daban palmaditas en el hombro», nos cuentan.»

Aunque ya ha pasado tiempo, quizá venga al caso recordar que en octubre de 2004 -hace menos de cuatro años- de los cocineros más prestigiosos de España -Juan Mari Arzak y Pedro Subijana- pasaron por la Audiencia Nacional acusados de de colaboración con banda armada. Los restauradores eludieron confirmar si pagaron a ETA, como les acusa el etarra José Luis Beotegi, detenido en la operación policial que descabezó a la banda. Este etarra también explicó que habían pagado los también cocineros Karlos Arguiñano y Martín Berasategui.

El magistrado Fernando Andreu les había citado para que se explicaran después de que Beotegi les acusara de haber pagado a ETA 36.000 euros (6 millones de pesetas) y de comprometerse a pagar otros 36.000 euros en plazos anuales.

El etarra declaró que les entregó la carta de extorsión, en la que la organización terrorista les exigía el pago de 72.000 euros a cada uno, y que se encargó de recogerles el dinero. Estos dos extorsionados, según la misma versión, lograron una rebaja, ya que la mujer de Arzak es familiar de Beotegi.

ENLACES RELACIONADOS

El Gobierno vasco sale en defensa del asesino De Juana

De Juana también fue «un hombre de paz»

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído