Amando de Miguel: «Gracias a la ley electoral, los nacionalistas, aunque no gobiernen, mandan»

(PD).-El catedrático y escritor Amando de Miguel ha conversado con PD sobre los constantes conflictos que acarrean las políticas lingüísticas con mano de hierro que impulsan los nacionalistas a las que PP y PSOE toleran casi sin ofrecer resistencia. Advierte sobre lo caro que le cuesta el bilingüismo al Estado y hace hincapié en lo injusto que es el sistema electoral español, que otorga a los nacionalistas, aunque sean minoría, un desmesurado poder de negociación.

Esta semana publicamos un nuevo ataque de los nacionalistas gallegos hacia los castellanohablantes al impulsar una sanidad inmersa en gallego: ¿que le parece las constantes arremetidas del BNG contra los castellanohablantes y la evidente pasividad del PSOE, su socio de gobierno en la Xunta?

Me parece algo contraproducente tanto contra los gallegos como contra los españoles y sobretodo contra el idioma gallego al cual quieren defender pero lo están haciendo muy mal. La razón es la existencia de una ley universal: hay idiomas de comunicación internacional e idiomas étnicos. Las lenguas minoritarias como la gallega, la catalana o la vasca son de una cultura particular. En una comunidad en la que conviven un idioma étnico y otro de comunicación internacional, el idioma minoritario no puede desplazar al de comunicación internacional. En el mundo actual con un idioma étnico no se va a ninguna parte. Se necesita un idioma de comunicación internacional. Cuando se tiene es una maravilla y cuando no se tiene se busca. Por ejemplo para los daneses la única solución es hablar inglés, para los ucranianos hablar ruso y para los marroquíes hablar árabe culto, ya que su idioma no es de comunicación internacional. A veces se puede desplazar la lengua de comunicación internacional como ha ocurrido en la antigua colonia española Filipinas donde se hablaban el tagalo y el español y con la invasión británica se han pasado al inglés. Lo que no puede ser es que el idioma étnico desplace al de comunicación internacional. Y eso es lo que pretenden hacer en Galicia, País Vasco, Cataluña y Baleares: intentar quedarse solo con el idioma étnico desplazando el español. Es perfectamente compatible la existencia de dos idiomas. No comprendo por qué en España no podemos ir a un sistema multilingüe. Se sigue la política contraria con muy mala conciencia: se intenta desplazar el español y no se dice que se intenta desplazar el español. Sin embargo, actualmente la proporción de gallegos, vascos y catalanes que habla español es la mayor de su historia, puesto que nos encontramos en una época en la que el nivel educativo es muy alto y las comunicaciones son necesarias. Entonces el idioma español aunque sea preferido desplazado en las escuelas y en los carteles oficiales seguirá siendo un idioma de comunicación internacional y penetrará por todas partes. No se puede luchar contra las leyes universales. Esto es como la ley de la gravedad. La única solución es desplazar el español es pasarse a otro idioma de comunicación internacional, algo que algunos nacionalistas catalanes estaban planteando. Es lamentable que eso suceda en Cataluña que comparte más de mil años de historia común con España y es una región bilingüe desde hace mucho tiempo.

El PP ha mostrado en la práctica ser bastante complaciente con los nacionalistas en materia lingüística cuando le tocó gobernar. ¿Cree que Rajoy invertirá esta tendencia?

Yo creo que no. Además según las leyes electorales españolas: o sacas mayoría o te alías con la minoría que son los nacionalistas. Ya que en nuestro país tenemos un sistema de múltiples partidos cosa, es muy difícil obtener la mayoría. Así la única forma de gobernar es aliándose con la minoría nacionalista que tiene mucha fuerza electoral Las leyes electorales están elaboradas de tal forma que si un partido pequeño concentra sus votos en una región tiene más representación en el parlamento que un partido que tiene dispersos los votos por toda España. Fue una decisión aparentemente técnica cuyo objetivo era favorecer a los nacionalistas e ir en contra de los comunistas, porque temían que el partido comunista se iba a hacer con el poder. Es una barbaridad que la ley electoral esté en la constitución y que para cambiar la ley electoral haya que cambiar la constitución. Eso fue un disparate mayúsculo. La ley electoral les da a los nacionalistas un poder verdaderamente extraordinario, desmesurado y desproporcionado. Por eso ahora en Cataluña están los socialistas, pero convertidos en nacionalistas. En las regiones en las que hay dos idiomas, el nacionalismo pesa tanto que hasta contagia. Entonces tanto el PP como el PSOE, si quieren gobernar en Galicia, País Vasco y Cataluña tiene que aliarse con los nacionalistas. Paradójicamente, los nacionalistas que son una fuerza muy pequeña en España tienen la llave del éxito. Al final no gobiernan, pero mandan.

¿Qué hay que defender: la lengua o los hablantes de esa lengua como dice UPyD?

Naturalmente, los hablantes. Las lenguas son abstracciones, sistemas de símbolos. Lo que importa son los derechos de las personas. Un niño tiene derecho a recibir enseñanza en su idioma familiar sobre todo si este idioma es de comunicación internacional y encima es el oficial en España. Según este principio si en Cataluña hubiera muchos árabes, tendría que hacerse la enseñanza en árabe. Cuantas más lenguas se enseñen mejor, pero no a costa de desplazar el idioma oficial en todo el territorio del Estado. En el caso de los extranjeros que vienen a España hay que hacer que conserven su idioma, pero en una situación de bilingüismo con el español. Ahora con todas las niñas chinas adoptadas en nuestro país hay un intento que se les enseñe chino. El problema es que el bilingüismo es caro.

¿Podría profundizar en la idea de levantar una gran encuesta sociolingüística a toda la población española?

Yo no creo mucho en las encuestas sociolingüísticas. Son una medición muy relativa porque implica veracidad y que la gente no mienta y en el asunto lingüístico se miente mucho. Se confunden los deseos con la realidad. Por ejemplo en e País Vasco donde se llevan muchos años de enseñanza del euskera, casi todos los niños lo estudiaron, pero no lo hablan y queda como una lengua muerta igual que el latín. Hay que tener mucho cuidado con enseñar un idioma que luego no se va a practicar. Los vascos llevan una generación entera, más de 30 años sumergidos en la enseñanza del idioma vasco y la proporción en el País Vasco que habla euskera sigue siendo mínima. Hay muy pocos que hablen sólo vasco. Hace 300 años el idioma todavía no estaba unificado, muchas personas hablaban sólo vasco y con frecuencia no se entendían porque había varios dialectos. Todavía hoy hay zonas rurales en las que hablan un dialecto distinto. Ahora con la unificación del euskera batúa, se ha evolucionado mucho, pero en un primer momento los idiomas unificados son un obstáculo porque cada uno habla su dialecto. En el caso del español, éste se unificó en 1492 cuando se hizo la primera gramática. Aunque el español tenga muchos dialectos y se extiende por muchos territorios muy alejados, nos entendemos todos, ya que las variaciones dialectales son muy pequeñas. España tiene la ventaja de tener una real academia que unifica el idioma, es una autoridad lingüística.

¿Cómo se puede frenar las imposiciones lingüísticas con un presidente como ZP que está de acuerdo en multar a los comerciantes que no rotulen en castellano?

Es imposible, hay que echarlo. Es así y no se le puede convertir a ninguna otra idea. Con él no hay esperanza. Con Rajoy también tengo mis dudas pero por lo menos se espera que haya una política más sensata. No se puede multar a un comerciante por rotular en otro idioma. Se trata de libertad de mercado. Es una idea dirigista, intervencionista y en el fondo totalitaria porque solo un país totalitario puede imponer el idioma en el que uno tiene que expresarse en la vida privada. Lógicamente tiene que haber un idioma para los rótulos oficiales. Lo que tiene que hacer el Estado es fomentar su estudio. No se puede obligar a nadie a hablar español. Los idiomas siempre se han impuesto por las leyes del mercado y yo no sé porqué esto no se deja así. El problema es muy difícil de solucionar en España, porque los idiomas minoritarios son símbolos étnicos de una cultura. Es muy complicado negociar respecto a las lenguas, pero lo mejor es la libertad.

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