Noche de cristales rotos a favor del gallego

Noche de cristales rotos a favor del gallego

(PD).-Al igual que sucedía en la Alemania nazi, en Galicia están expedientando a los malos gallegos que no lo hablan la «lengua propia» en sus comercios. La Mesa por la Normalización Lingüística, una entidad independiente que recibe suculentos subsidios de la Xunta por su afinidad ideológica con el BNG, ha enviado una carta a varios establecimientos comerciales de la ciudad en la que los amenaza con abrirles un expediente por no utilizar el idioma gallego. Un comerciante ha dicho en la COPE que tienen miedo porque ya han aparecidos cristales rotos de los comercios con pegatinas que decían «enemigos del gallego».

La plataforma los acusa de evitar el empleo de la lengua vernácula en sus escaparates y rótulos, de nombrar a la ciudad con el topónimo en castellano e incluso de discriminar a sus clientes por cuestiones idiomáticas. Los comerciantes, aunque A Mesa es una entidad privada independiente de las administraciones públicas, sienten temor cuando leen la carta debido a la terminología empleada por el remitente, según informa La Opinión de A Coruña.

A Mesa habla en sus cartas de apertura y cierre de expedientes, un lenguaje que para los que desconocen que la plataforma por el gallego está desvinculada de la Administración resulta inquietante, por sus similitudes con la terminología judicial. El contenido de la carta, por tanto, no implica ninguna obligación para los comerciantes que, en contra de lo que A Mesa expresa en el texto, tampoco tienen que remitir una contestación.

Los representantes de los comerciantes de la ciudad manifestaron su disconformidad con la iniciativa de A Mesa y defienden que cada comerciante tiene derecho a escoger el idioma que utiliza en su establecimiento. «Me choca que en una democracia y en un país de libertades venga alguien a decirme lo que tengo que hacer en mi casa», critica el presidente de los comerciantes de la Zona Obelisco, Antonio Amor.

Amor añade que Galicia es una comunidad bilingüe, por lo que los ciudadanos tienen derecho a expresarse tanto en gallego como en castellano. «Conozco comerciantes que rotulan en los dos idiomas y otros que, por el tipo de clientela que tienen, sólo lo hacen en castellano. En la calle Real los hay incluso que usan el español y el inglés. Si somos bilingües, que cada uno use el idioma que le apetezca», declara.

El presidente de la asociación de comerciantes de la Ciudad Vieja tampoco está de acuerdo con las advertencias de A Mesa, aunque recuerda que ésta es una entidad privada y que sus mensajes son simples consejos sin repercusiones legales.

«ECOLOGÍA LINGÜÍSTICA»

El presidente de A Mesa, Carlos Callón, (en la foto) que firma las cartas, acusa a los comerciantes de cometer un «atentado contra la ecología lingüística» y no duda en afirmar que la utilización del topónimo castellano «contribuye a la pérdida del patrimonio histórico de la ciudad».

El comerciante que recibió la carta que se reproduce ya había contestado a otra misiva anterior. A Mesa, sin embargo, continúa amenazando al responsable del comercio con abrirle un expediente por su mal uso de la lengua vernácula y le exige que comience a usar de inmediato el nombre gallego de la ciudad.

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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