Boadella: «Yo me siento en Madrid como el rey del mambo»

(PD).- El nuevo director artístico de los Teatros del Canal de Madrid, Albert Boadella, considera que su nuevo cargo «es algo muy nuevo» para él y tiene «muchas posibilidades de salir con una patada en el trasero».

En un chat con los lectores de ElMundo.es ha explicado que aceptó el cargo porque «Madrid es una ciudad abierta, como lo había sido Barcelona hace 40 años», convertida en «una urbe provinciana» por los nacionalistas. Boadella estará este sábado con Rosa Díez en el primer aniversario de UPyD, un partido que, en su opinión, «da la única posibilidad de enfrentarse a esta conjura nacional para la cretinización general de los españoles».

A preguntas de los lectores de El Mundo digital sobre hasta cuándo ocupará el cargo, Boadella fue contundente: «Hasta que me dejen, hasta que me canse o hasta que me echen». No obstante, no mostró ningún temor a la convivencia con Esperanza Aguirre: «Mi colega del gremio Molière trabajó para Luis XIV de Francia, que era un personaje mucho más complicado que Doña Esperanza Aguirre y le salió fantástico porque aún se representa en todo el mundo», dijo con su habitual ironía.

«La presidenta de la Comunidad de Madrid es una persona que nunca me ha colocado ningún límite ni me ha dicho para nada lo que tenía o no que hacer. Ella sabe perfectamente que fichándome a mí firma un talón en blanco», respondió Boadella a un lector que dudaba de la independencia que tendrá al frente del Teatro. Así, justificó las razones por las que cambió de opinión para aceptar el cargo en Madrid respecto a hace cuatro años. «Primero pude ver los Teatros del Canal acabados, y, ciertamente, son unos locales espectaculares. Pero en el plano íntimo, ha cambiado sobre todo mi relación con Cataluña. Este territorio se me ha hecho absolutamente claustrofóbico», agregó.

Por el contrario, dijo, «Madrid es una ciudad abierta, como lo había sido Barcelona hace 40 años». «Barcelona es una ciudad que a través del nacionalismo se ha ido volviendo una urbe provinciana. La endogamia es un mal muy peligroso para lo que puede ser la evolución cultural, política y económica de un país. En Madrid me siento más a gusto y tengo muchísimas más posibilidades que en Cataluña», destacó, al tiempo que en otro momento de la entrevista proclamó: «Yo me siento en Madrid como el rey del mambo».

Apuntó que Aguirre «es simplemente una española que está orgullosa de serlo y que desea convertir España en un país liberal». «Algo que me parece legítimo, aunque pueda no compartirlo totalmente», añadió. En este sentido, dijo que no será la pesadilla de Aguirre como lo fue en su momento de Jordi Pujol. «Creo que un Pujol es irrepetible porque él mismo ya llevaba la parodia detrás de sus espaldas. No es el caso de Esperanza Aguirre, que ante todo es quien paga el teatro y, por lo tanto, si quiero hacer una parodia sobre la presidenta la tendría que hacer desde otro lugar. Es una simple cuestión de educación», dijo.

Boadella explicó que en los Teatros del Canal, tratará de hacer «una programación muy variada que vaya desde zarzuelas hasta las experiencias contemporáneas más singulares». «La única limitación que voy a poner no va a ser nunca temática sino de calidad, es decir, no voy a hacer ninguna limitación moral, política o religiosa. Pero sí que voy a hacer una limitación profesional en los niveles de rigor», explicó. «Naturalmente que voy a colocar todas aquellas cosas que se crean en la Comunidad de Madrid y que tengan la calidad suficiente para ser representadas en un teatro público. Ésta es mi primera obligación dado que es el teatro precisamente de la Comunidad de Madrid», agregó.

Respecto a la polémica inauguración de los Teatros del Canal, Boadella fue contundente: «No puedo opinar del espectáculo pues naturalmente no fui a esta inauguración. Yo creo que mi actitud es suficientemente reveladora de mi pensamiento». Por otra parte, reconoció que su experiencia al frente de Els Joglars tendrá reflejo en Madrid. «Els Joglars colaborarán más que nunca en participar a dar un buen clima teatral a los Teatros del Canal. Tenemos una experiencia de casi 50 años que no vamos a interrumpir», dijo y se mostró «convencido» que los 50 años de esta compañía, en 2010, se podrán celebrar en los Teatros del Canal. «Pero, naturalmente, no serán solo Els Joglars los inquilinos de estos edificios», indicó.

En el mismo sentido, anunció que esta compañía no volverá a representar en Cataluña «por la sencilla razón de que en esta comunidad no se les contrata». «Y nosotros, una compañía privada, vamos allí donde tenemos los clientes y el buen rollo», dijo.

UPyD, «la única posibilidad»

Boadella, que destacó que abrirá el acto de Aniversario de UPyD previsto para el sábado a las 11 h en el Teatro Circo Price, afirmó que no tendría ningún inconveniente en ser del PP, del PSOE o de cualquier otro partido democrático, pero, por ahora, a su juicio, «Rosa Díez es la persona con mejores posibilidades para dirigir este país caótico». «Creo que el partido de Rosa Díez no ha entrado todavía en putrefacción. Está en un proceso de aumento y, por el momento, creo que es un partido que da la única posibilidad de enfrentarse a esta conjura nacional que se llama conjura para la cretinización general de los españoles y que está teniendo un éxito sin precedentes ya que los españoles se están acostumbrando a votar al que mejor les toma el pelo», manifestó.

Por otra parte, consideró que el nacionalismo español, hoy por hoy, no existe. «El nacionalismo es solamente periférico. España no tiene letra en el himno. A alguien que lleva una bandera española en el coche le llaman facha, es decir, el conjunto de los ciudadanos españoles tiene un enorme complejo de pronunciar la palabra España. Por tanto, no hay nacionalismo posible», dijo. «Yo creo que empeñarse en convertir una lengua en efectivo militar es un boomerang que acaba revolviéndose contra la propia comunidad que utiliza estos métodos», añadió. Alentado por el comentario de un lector, Boadella dijo además que «Carod Rovira no sirve ni para ser un mal payaso».

Boadella consideró que el «nacionalismo es una epidemia de muy difícil tratamiento pues utiliza la paranoia como razón esencial de sus tesis». «Contra ello, sólo es posible un ejército de psiquiatras y psicólogos que vuelvan a recomponer las relaciones sentimentales con lo que llamamos España», consideró. A su juicio, los nacionalistas han conseguido algo excepcional y es que todo aquel que se enfrenta a ellos es conservador y facha, y además no es de izquierdas cuando precisamente «lo más antiizquierdas que hay por su insolidaridad es el nacionalismo». «Lo más reaccionario que tenemos en España es el nacionalismo. En definitiva, desde siempre el nacionalismo ha sido la auténtica España negra», planteó.

Boadella también demostró no tener pelos en la lengua a la hora de hablar del presidente del Gobierno: «Primero, creía que Zapatero se lo tomaba en serio. Después, pensé que no se enteraba. Y ahora pienso que tiene un morro monumental». A su juicio, en España Zapatero entró en el tema territorial «como un elefante en una cacharrería», lo que ha supuesto un desequilibrio general de todo el conjunto del Estado y la ilusión para muchos territorios nacionalistas de que había llegado por fin la oportunidad de la independencia. «Esta irresponsable esperanza que ha dado Zapatero va a dificultar en el futuro el gobierno de España y el interés general de todos los ciudadanos españoles. Y un problema que debería ser secundario, como es el problema territorial, se ha convertido en el núcleo esencial de la política española», opinó.

Por otra parte, señaló que el PP es un partido que no encuentra su lugar en el difícil equilibrio ecológico-político. «De cuando en cuando da por la banda a los nacionalistas, después se pone borde con ellos, después trata de pastelearlos, es decir, no hace una política coherente. Tiene complejos de ser de derechas. Tiene complejos de que le llamen nacionalista español. Mi impresión es que el PP tiene que mantener un discurso y no cambiarlo cada tres meses», manifestó.

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