La hipótesis de derribo del helicóptero Cougar por un ataque en Afganistán cobra más fuerza

La hipótesis de derribo del helicóptero Cougar por un ataque en Afganistán cobra más fuerza

(PD).-Las fotografías alimentan las dudas de que el helicóptero Cougar siniestrado en 2005 en Afganistán se precipitase al suelo por accidente. Esto coincide con el testimonio de jóvenes afganos que se encontraban pastoreando aquel 16 de agosto de 2005, a menos de 60 metros de la zona donde cayeron los dos Cougar. Dijeron haber oído un estruendo precedido de un fuerte silbido.

A reciente reapertura del caso del Cougar por el Tribunal Togado Militar de Madrid tiene a su alcance la posibilidad de aclarar aquel siniestro, cuya primera investigación se cerró sin determinar el porqué del supuesto accidente. Las imágenes de estas páginas, de acuerdo con los expertos militares consultados por ÉPOCA, descartan la posibilidad de que la muerte de los 17 militares fuera fruto de un simple accidente.

Al observar la primera de las instantáneas -a las que ha tenido acceso Intereconomía en exclusiva- en la que se refleja el dibujo sobre la tierra quemada que dejó el primer Cougar, la conclusión es nítida: muy difícilmente el siniestro del helicóptero tuvo entre sus causas la explosión de los tanques de combustible, informa Época.

El coronel retirado Leopoldo Muñoz Sánchez, lo explica con dos razones. Primera: “Es muy difícil un impacto contra los depósitos de carburantes; son de un caucho especial
autosellante”. Por tanto, se tiene que producir un impacto en origen mucho más fuerte para causar su explosión. Segunda razón: “La mancha en el terreno no puede ser de origen mecánico, sino por explosión”.

El coronel Muñoz añade que “por la simple inspección de las fotografías no hay huellas de surcos por impacto de cola”. Esta colisión de cola “sería la lógica y normal si el helicóptero hubiera impactado por algún fallo mecánico”.

Es el coronel Muñoz quien habla, y lo hace también como presidente de la Asociación de Militares Españoles (AME). Ha consultado con expertos pilotos de helicópteros, tanto de transporte como de combate, quienes han accedido a estas imágenes. Y de su observación detallada y de su experiencia previa, aportan otra conclusión: el siniestro del Cougar pudo ser obra de un misil, dada la escasez de pequeños impactos.

Esto coincide con el testimonio de jóvenes afganos que se encontraban pastoreando aquel 16 de agosto de 2005, a menos de 60 metros de la zona donde cayeron los dos Cougar. Dijeron haber oído un estruendo precedido de un fuerte silbido. En opinión de los militares consultados, puede coincidir con un motor de propulsión distinto al del helicóptero.

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Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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