(PD).-Mientras el líder de UPN y presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, viaja a Argentina junto con el secretario general de UPN Alberto Catalán, destacados dirigentes de ambas formaciones tratan de recomponer el pacto que el PP ha anunciado que dará por roto si se materializa la abstención de sus diputados ante los Presupuestos Generales del Estado (PGE) (“provocaría su ruptura unilateral”).
Sin embargo, también desde los dos partidos, no faltan quienes abogan por la ruptura. La alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, representa una de las claves más importantes -y activas- para la continuidad del acuerdo de 1991. El Partido Popular se debate hoy entre dos posiciones contrapuestas ante la crisis abierta con UPN. En Génova 13, tal como han relatado a ÉPOCA fuentes de su dirección, hay quienes abogan pormaterializar la ruptura con la formación regionalista al día siguiente de la votación de los PGE en el Congreso de los Diputados.
Mato y Arenas versus Cospedal
Ahí se situarían tanto el presidente de los populares andaluces y vicesecretario general de política autonómica y local del PP, Javier Arenas, como la vicesecretaria de organización Ana Mato. Ello implicaría anunciar sin complejos la puesta en marcha de un PP navarro de manera inmediata. Fuentes conocedoras de los entresijos de esta tesis informan de que se trataría de una operación rápida, en la que el mismo día 24 “se nombrara una comisión
gestora y se alquilara una sede”, según informa Época.
Por otro lado, en la sede nacional de los populares también se escuchan las voces de quienes reclaman prudencia y proponen dar tiempo hasta que se aclare el futuro liderazgo en el seno de UPN. Por ejemplo, de su secretaria general, María Dolores de Cospedal, que aboga por intentar, hasta donde sea posible, salvar el pacto entre ambas formaciones. También se ha hablado del papel del miembro de la dirección del Grupo Popular en el Congreso Alfonso Alonso, amigo personal de Yolanda Barcina (ambos coincidieron como alcaldes), pero él lo ha negado.
Barcina, por el pacto
Fuentes de UPN del entorno de Barcina aseguran a ÉPOCA que la alcaldesa de Pamplona cree que la única posibilidad consiste en reactivar el acuerdo reformulándolo y reconociendo algunas peculiaridades específicas para Navarra, desde la premisa de una sintonía en lo fundamental. La sucesión de Sanz, prevista para la próxima primavera, tiene como clara favorita a la actual alcaldesa de Pamplona.
Barcina se ha mantenido en silencio -en público- durante esta polémica, que ha contado con esperpénticos episodios como el vivido en la primera reunión de Rajoy y Sanz en Navarra (los presentes la califican de tremebunda). Sin embargo, tal y como se adelantó la pasada semana desde lanacion.es citando fuentes del Consejo Político de UPN que remiten a su círculo íntimo, Barcina no se plantearía suceder a Sanz si se consumara la ruptura de la formación regionalista con el Partido Popular. La alcaldesa de la capital navarra mantiene muy buenas relaciones con la cúpula del PP, y durante toda la crisis entre ambas formaciones ha trabajado y trabaja discretamente con el fin de lograr un acuerdo de última hora que salve el pacto.
Desde su círculo íntimo trasladan que la alcaldesa de Pamplona considera que es imprescindible salvar el pacto, aunque opina que se ha abierto una nueva situación en la que se debe buscar una fórmula para arreglar la crisis. Citan la reciente votación de la admisión a trámite de la propuesta de reforma del estatuto de autonomía de Castilla-La Mancha, cuando dos diputados murcianos del PP rompieron la disciplina de grupo. Su silencio, cuestionado por los críticos con la línea oficial del partido -en clara minoría-, se interpreta como una necesidad.
“Yolanda dice una cosa en privado y en público otra”, reprochan los críticos, que añaden que “tiene coraje cuando sabe el guión de la película”. Además recuerdan que “si fuera presidenta, Sanz seguiría en el Gobierno” y califican de trampa la opción de algunos populares de intentar salvar el pacto esperando la llegada de Barcina. Consideran que el líder de UPN quiere romper sí o también, y ponen como ejemplo que en la resolución adoptada por UPN sólo se explicita el sentido del voto en la enmienda a la totalidad de los populares, nada acerca de las que pueda presentar el resto de grupos políticos.

