Rato apuntala su desapego de Rajoy asesorando a CiU

(PD).- Algo se mueve en las aguas del centro-derecha español. En los últimos días, sectores del Partido Popular vinculados al Grupo Parlamentario no salen de su asombro al averiguar los últimos movimientos del ex vicepresidente económico y otrora director gerente del FMI, Rodrigo Rato.

Fichado como consejero asesor por La Caixa o los bancos Santander y Lazard, Rato se ha cuidado mucho de manifestar su criterio ante los negros augurios que se ciernen sobre la economía patria, pero en el PP están al cabo de la calle: «Rato ha echado una mano a Durán i Lleida con los PGE», según informa Eloísa Sánchez Bolinaga en El Semanal Digital.

Paradojas de la vida: A pocos días ya del debate de los Presupuestos Generales del Estado en el Congreso, es CiU y no el Partido Popular quien podría exhibir a quien ha ocupado uno de los más importantes despachos en Washington como un amuleto capaz de invocar una época pasada de reformas económicas. Los nacionalistas catalanes van a defender esta semana su enmienda a la totalidad a las cuentas públicas al estimar que el proyecto del Gobierno de Zapatero ha sido elaborado con perspectivas «irreales» y sin «visos de credibilidad». Su portavoz en el Congreso, Josep Antoni Durán i Lleida, ha podido contar en la sombra con los consejos de Rodrigo Rato.

Al parecer, las negociaciones clave de Rato con CiU en el hotel Majestic para que el Partido Popular pudiese lograr el Poder en 1996 dieron paso a una fructífera relación entre el entonces lugarteniente de José María Aznar y el líder de Unión que, visto lo visto, ha resistido el paso del tiempo. Y es que el otrora vicepresidente económico no ha tenido reparos en echar una mano desinteresada al portavoz de Convergencia i Unión en el Congreso en la creación de su alternativa presupuestaria. En el seno del Partido Popular no ha gustado nada la espantada de Rodrigo Rato, si bien sus servicios tampoco han sido requeridos por el líder del centro-derecha, Mariano Rajoy.

Evidentemente, el inesperado gesto de Rato, pese a su interés en mantenerse fuera de todo foco, tiene a la postre un precio en términos de imagen para Rajoy , y todavía más, mucho más, para el PP. Las fuentes populares de este periódico, pillados a contrapié con la noticia, reconocen que la falta de sintonía entre Mariano Rajoy y Rodrigo Rato ha sido aprovechada por CiU. «Rato conserva además un gran predicamento entre los nacionalistas, sobre todo en Unión, y lo han querido y podido aprovechar para su propio provecho», añaden. Aún así, una palabra define casi todas las opiniones: «Estupefacción».

Estupefacción unida a esa cierta sensación de que el Partido Popular, como si de una maldición se tratara, atraviesa una de sus famosas pájaras. La verdad es que Rodrigo Rato lleva muchos meses distanciado de Mariano Rajoy, tan frías son las relaciones, tan distantes, que cada uno sigue haciendo su propio camino. En medio, por si faltaba la puntilla, se ha colado CiU y su desconfianza actual hacia el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

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