Javier de la Cueva: «La SGAE sólo se mete contra los débiles, nunca contra un grupo mediático fuerte»

Jéssica Nieto (PD).- Ha sido un mazazo tremendo a los sacamantecas de la SGAE. Creyéndose intocables, Teddy Bautista y sus chicos llevaron a los tribunales a la revista cultural Quimera, que criticaba el confiscatorio canon digital y a sus descarados beneficiarios, pero el juez no sólo no les ha dado la razón, sino que ha dejado claro que son susceptibles de ser criticados. Faltaría más. El abogado que ha puesto en un brete a la pandilla de la SGAE es Javier de la Cueva. Dice el letrado que éstos sólo se atreven «contra los débiles, nunca contra un grupo mediático fuerte».

¿Sabe si la SGAE ha recurrido o va a recurrir la sentencia?

Todavía no sé nada. La sentencia nos la notificaron el viernes pasado y tienen 5 días hábiles para presentar el recurso a partir del día de ayer, así que hasta el lunes de la semana que viene no sabremos nada. Pero la SGAE siempre recurre todo, así que me extrañaría mucho que no lo hiciera.

¿Supone esta sentencia una victoria frente al afán recaudatorio del canon impuesto por la SGAE?

No tiene nada que ver. Lo que supone es poner la libertad de expresión de los periodistas y de los medios de comunicación en su justo término. La sentencia explica muy bien que, la SGAE como todo organismo que negocia en el ámbito comercial, tiene que saber aceptar las críticas y si dichas críticas no traspasan el insulto, tiene que soportarlas.

Otros medios, como el periódico El Mundo, publicaron el artículo de la revista Quimera y sin embargo la SGAE no tomó ningún tipo de medida legal contra ellos, ¿por que cree que fue así?

Tanto la SGAE como ProMusicae como este tipo de “extraños fenómenos corporativos”, sólo se meten contra los débiles, nunca jamás hemos visto demandas, en este tipo de casos de libertad de expresión, interpuestas contra un grupo mediático fuerte, aunque esto no significa que no lo hagan en el futuro.

A su cliente le sorprendió que la SGAE no solicitase una rectificación por parte de la revista antes de acudir a los tribunales, ¿sabe si hubiese accedido la revista a publicar dicha rectificación?

Pues no tengo absolutamente ni idea.

Usted se ha manifestado en contra del canon y ha dicho «El Estado es el principal pagador del canon» ¿Podría profundizar esta idea?

Voy a explicarlo a través de un ejemplo: ¿Quién es el que más fotocopiadoras tiene? El Estado, sin duda. Entonces, lo que estamos viendo, es que el que más necesita soportar, reproducir o copiar información es el Estado, y por lo tanto, es también el principal pagador del canon.

El Estado lo que hace es ocultar cuanto está pagando de canon, y lo hace desde el momento en que en la contabilidad general no existe una partida para desglosar estos importes.
A pesar de que la Audiencia de Barcelona haya mandado el canon a Europa en un auto judicial de septiembre de este año, todavía los juicios en España siguen pagando canon, y lo que es verdaderamente deleznable y vergonzoso, es que en una situación en la cual se necesitan muchos recursos, como es la Administración de Justicia, todos los juicios que se graban en CD, todas las fotocopiadoras, reproductores o grabadores de los juzgados, sigan pagando canon a favor de estas asociaciones privadas y por tanto, se están desviando fondos públicos a favor de asociaciones privadas para el ejercicio de un derecho que precisamente, esas administraciones públicas no tienen, ya que no pueden hacer copias privadas.

Usted ha escrito que el modelo de propiedad intelectual está muriendo. ¿Que quiere decir con esto?

El modelo de propiedad intelectual, en el mundo digital, es donde está muriendo, no así en el mundo físico. Está muriendo en el mundo digital, porque resulta que para garantizar una propiedad de industrias privadas extranjeras, porque no nos olvidemos que precisamente los dos únicos países del mundo que ingresan por propiedad intelectual más de lo que pagan, son EE.UU. y Reino Unido, se están intentando controlar las redes para que la gente no pueda transmitir archivos copiados.

Es absolutamente imposible controlar el mundo digital, salvo que lo que nosotros hagamos es monitorizar las mismas, es decir, que atentemos contra un derecho de superior jerarquía, que es el de la libertad de las comunicaciones. Tenemos que elegir: o vulneramos derechos fundamentales en favor de un derecho ordinario y además a costa de los ciudadanos, como ya se ha visto en otros muchos casos donde recursos del Estado se destinan a intentar impedir la transmisión de archivos entre los ciudadanos. Por tanto la propiedad intelectual, desde el momento en que Internet es una máquina de copiar, es absolutamente inviable, que tengan una eficacia.

En el mundo físico, la propiedad intelectual seguirá existiendo sin problemas, pero en el mundo de las redes, la propiedad intelectual se difunde, pierde valor y ya no tiene la importancia que tenía antes, es más, empresas como Google, una de las más capitalizadas bursatilmente del mundo y que no se está viendo afectada por la crisis, se fundamenta en copiar contenidos de otros que es lo que agrega a su buscador.

Hemos pasado de un mundo en el que la propiedad intelectual era el exponente del valor, ahora el valor ya no está en la propiedad intelectual, sino en la prestación de servicios: nadie pensó que Google pudiese regalar un buscador, y sin embargo ahí está.

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