Bermejo, Delgado, Garzón y otros chicos del montón

Bermejo, Delgado, Garzón y otros chicos del montón

(PD).- Hasta 10 funcionarios -pagados por el erario público- se desplazaron con el juez Garzón, el ministro Bermejo y la fiscal Delgado en su cacería-juerga en la finca Cabeza de Prieta, en Torre (Jaén). Los chóferes de las tres autoridades, más los tres escoltas del ministro y los tres del juez. En el aquelarre anti-PP estuvo hasta el comisario general de la Policía Judicial, el todopoderoso Juan Antonio González, que no cazó, pero cenó y conspiró.

¿A qué fue el comisario? ¿De que habló en la cena? ¿Qué celebraban los comensales? todo a cuenta del sufrido ciudadano español, que les paga pel sueldo, financia sus coches, subvenciona sus guardaespaldas y les permite vivir a lo ge.

Al margen de los entraña de utilización descarada del aparato del Estado, la cacería montada paracelebrar el «palo» dado al PP, supone un coste extra e injustificado, ya que salir fuera de Madrid arrea un gasto extraordinario con coste para las arcas públicas.

El sueldo de los escoltas suele rondar los 1.500 euros mensuales. Según el rango del Ministerio, los más importantes son los de Interior y Exteriores, hay unos pluses que se suman al sueldo.

Cuando hay salidas puntuales, los escoltas van con el mismo coste que los escoltados, es decir, pueden alojarse y comer en los mismos lugares que las autoridades que protegen.

A eso hay que añadir una cifra cercana a los 100 euros por cada día que permanezcan fuera de su lugar de trabajo.

Resumiendo, un escolta que se desplace, aparte de los gastos de alojamiento y comida, tiene un plus de 100 euros días. Como en este fin de semana de cacería se desplazaron seis escoltas con el juez y el ministro, el extra por dos días fue de 1.200 euros en total.

En el caso de la fiscal Delgado, se desplazó con su chófer y su escolta, que tienen en sus sueldos unos pluses de libre disponibilidad para este tipo de incidencias. En cualquier momento tienen que estar dispuestos a acompañar a proteger a la fiscal y esto ya va ya metido en su sueldo, que oscila en torno a los 2.000 euros.

EL COMISARIO GONZÁLEZ TAMBIÉN ESTUVO EN LA CACERÍA

Según reveló anoche Intereconomía TV, citando como fuente «la propiedad» de la finca “Cabeza Prieta”, el comisario general de la Policía Judicial, Juan Antonio González, también asistió al festejo.

Afirma Intereconomía que fue «personalmente» el juez Garzón quien invitó al ministro Bermejo a celebrar esta cacería en la finca de un amigo. También, quien propuso al comisario González, el que ha diriiel espionaje telefónico y la larga y complicada operación que ha culminado -por el momento- con la imputación de 37 personas, a las que se presenta como «corruptas y proximas al PP».

El comisario González tiene un historial profesional plagado de hechos discutibles. En 2006 aparecían sus iniciales en la agenda de Juan Antonio Roca, en plena Operación Malaya. El comisario era la máxima autoridad policial en Murcia, justo cuando Roca efectuaba allí sus inversiones millonarias.

Ascendió justo dos meses después de que Rodríguez Zapatero tomara posesión.

UNA CARRERA METEÓRICA Y SIEMPRE A LA MEJOR SOMBRA

La carrera de Juan Antonio González García ha sido fulgurante. Ingresó en la Policía en 1972, participando en los últimos años de la represión franquista.

Uno de sus renombrados éxitos fue la detención de los miembros del GRAPO que llevaron a cabo el atentado con bomba en la cafetería California 47.

Ya en esta etapa comenzaron a aflorar algunas actuaciones comprometidas del entonces inspector de la Brigada Provincial de Información.

González vio cómo su nombre aparecía públicamente implicado en denuncias y sumarios de torturas e incluso asesinato. Estas denuncias no impidieron sus ascensos.

En 1992 pasó a ocupar la jefatura de la Comisaría del Distrito de Usera-Villaverde (considerada como una de las duras por su alto índice de delincuencia) y dirigió la Brigada Provincial de la Policía Judicial de Madrid.

En febrero de 1995 protagoniza, a través de una rocambolesca historia, la detención en el aeropuerto de Bangkok del ex director general de la Guardia Civil, Luis Roldán. Antes y en hotel tailandés, había pasado una larga temporada con otros tres colegas, dedicado a ver películas de pago y a entretenerse con los placeres locales.

Gracias a Francisco Paesa, ex agente del Ministerio del Interior, ya sabían el paradero de Luis Roldán. la pista y el envío de este a Tailandia, costó la friolera de 1.800.000 euros.

Con la pagada detención de Roldán en 1995, el comisario González se ganó el reconocimiento eterno del entonces ministro Juan Alberto Belloch y de todo el gobierno socialista.

En 1996, el comisario se vio recompensado con el ascenso a la dirección de la Unidad Central de Policía Judicial, especializada en la lucha contra el Crimen Organizado y la Delincuencia Económica y Tecnológica.

En diciembre de 2000 fue nombrado Jefe Superior de la Policía en la Comunidad Autónoma de Murcia, coincidiendo su mandato con la época en que Juan Antonio Roca realizó multimillonarias inversiones a través de sociedades instrumentales en la región murciana.

En la renovación de las cúpulas de la Policía y la Guardia Civil, emprendida en junio de 2004, dos meses después de la toma de posesión del gobierno ZP, González García fue situado al frente de la Policía Judicial, puesto que actualmente ostenta y que le convierte en uno de los máximos responsables policiales del país.

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