La juerga cinegética costó 30.000 euros y la pagó una «gran empresa»

La juerga cinegética costó 30.000 euros y la pagó una "gran empresa"

(PD).-Garzón y Bermejo se mofaron de quienes les criticaron por haber estado juntos en la doble cacería de Jaén. Pero ni uno ni otro han dado todavía explicaciones sobre los 30.000 euros que costó la primera parte del evento. La «factura» del viernes, la de Andujar, ha sido saldado por un «ejecutivo de confianza», que tiene como nombre de pila «Juan Carlos», estuvo también pegado tiros y trabaja a las órdenes de una gran y prestigiosa empresa española.

Los 1.000 euros de los que habla Bermejo, como todo cazador sabe, son calderilla si hablamos de un puesto en una montería como a las que acostumbra el ministro y sus amigos del Poder Judicial.

La segunda montería, la realizada el domingo en Torres, les salió a todos gratis, porque invitaba el empresario. Fue un «descaste», precedido de una cena multitudinaria a la que asistió -«para saludar»- hasta el comisario Juan Antonio González.

La primera, la de Andujar, fue otra cosa más restringida, porque era de pago y la explicación del ministro no es convincente.

Bermejo: «Probablemente la cacería fue inoportuna»

El ministro de Justicia ha reconocido por fin que «probablemente» fue «inoportuna» la cacería en Jaén en la que coincidió con el juez Baltasar Garzón. Eso sí, ha descartado que vaya a dimitir por ello. Bermejo ha declarado a los periodistas que los que «disparan» contra Garzón por esa coincidencia, en referencia a dirigentes del PP, quieren «tapar graves problemas de corrupción». Ha señalado que el PP eleva esa coincidencia «inoportuna» con Garzón a la categoría de «conspiración» porque es algo que «sólo ocurre cuando se está tan desesperado» que se crea una «cortina de humo espesa», cuyo recorrido será «muy corto».

El ministro ha afirmado que no tuvo conversaciones privadas con Garzón porque cuando hablaron había «unas cincuenta o sesenta personas» delante, y ha atribuido lo que ocurre en el PP a las «luchas internas de poder» que existen.

EL PRECIO REAL DE UNA MONTERIA

Aunque la oferta de precios es también muy variada, por lo general y como todo en este mundo, lo bueno es caro.

Podemos encontrar precios desde los 200 ó 250 euros por un día de caza en los que, si la suerte te acompaña, puedes ser el afortunado que caza algo, pero ni Bermejo ni Garzón van a esos «saldos».

Cuando se paga tan poco, lo único asegurado es un el desayuno a base de migas con torreznos, pimientos, huevos y la comida posterior a la cacería, normalmente cocido o alubias.

Para gozar de un día de caza mayor con ciertas garantías, hay que rascarse el bolsillo o encontrar un «penitente» – tipo Juan Carlos el de la gran empresa- dispuesto a invertir un buen dinero para agradar a gente influyente.

AComo mínimo hay que invertir 2.000 ó 3.000 euros, si se quiere volver a casa con trofeos. De este precio para arriba hay una gran oferta de puestos de caza en monterías, que varían entre 4.000 y 6.000 euros.

Aquí el precio viene marcado por la calidad de los animales cazados, por la cantidad de ellos que se puedan abatir y, cómo no, por las atenciones gastronómicas con las que te homenajean, antes y después de la caza.

En el pináculo de la oferta cinegética encontramos monterías de hasta 9.000 euros, con una altísima calidad de trofeos de caza y la seguridad de cazar un número de animales por puesto.

El catering es digno del mejor restaurante, hay secretario, preparación de trofeos y todo lo necesario para pasar un regio día de caza.

La oferta es amplia y hay para cazadores modestos y para quien puede permitirse gastar mucho dinero practicando su afición favorita. No en vano la caza supone casi el 5% del PIB de España, da trabajo de forma directa o indirecta a más de 100.000 personas y genera unos ingresos estimados en 60.000 millones de euros.

VUELVEN LOS INTERROGATORIOS

El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón retomará este lunes los interrogatorios a los imputados en la supuesta trama de corrupción que se dedicaba a sobornar a cargos públicos para obtener contratos y adjudicaciones y que fue destapada en la operación Gürtel. El magistrado tomará declaración hoy a nuevos imputados, aunque desde su juzgado no se ha precisado el nombre de estas personas.

En total, ya han declarado ante Garzón ocho de los 37 imputados iniciales. De ellos, han ingresado en prisión preventiva el presunto cerebro de la trama, Francisco Correa, y sus dos principales colaboradores, su primo Antoine Sánchez, y el ex secretario general del PP en Galicia, Pablo Crespo. El juez decidirá también sobre la personación en la causa de la Comunidad de Madrid.

Tras comparecer ante Garzón, quedaron en libertad la mujer de Correa, María del Carmen Rodríguez Quijano, y el supuesto hombre de confianza del líder de la trama en Valencia, Alvaro Pérez Alonso, así como Felisa Jordán y Carmen Luis Cerezo. Según los datos que se conocen de la investigación, sobre la que pesa el secreto de sumario, la trama se dedicaba a sobornar a funcionarios y cargos públicos de ayuntamientos gobernados por el PP, así como de ciertas consejerías, principalmente en Madrid y Valencia. El pasado viernes, Garzón, después de rechazar la petición de personación en la causa formulada por el PP, advirtió de que algunos integrantes de este partido podrían estar implicados en la red de corrupción.

El juez indicaba además que entre los implicados del PP podría haber algún aforado -diputado, senador o parlamentario autonómico-, lo que, de derivar en una imputación concreta, provocaría que Garzón tuviera que inhibirse, al menos parcialmente, y dejar la causa en el Tribunal Supremo o en el Tribunal Superior de Justicia de alguna comunidad autónoma, previsiblemente en el de Madrid o en el de Valencia.

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