Zapatero, desbordado y patético, buscó compasión en el plató de Antena 3

(PD).- El presidente se empeña en dar lecciones a los ciudadanos. Desmejorado, con el traje que no le viene al cuerpo, cada día más cano, los ojos escondidos detrás de unas bolsas tremendas,… contrasta con esos mensajes y gestos de tranquilidad y optimismo que ZP sigue lanzando sin ton ni son, como quien echa profecías. Un Gobierno destartalado que se ha cobrado su primera víctima inesperada, y que le ha impedido hacer la crisis de Gabinete que tenía prevista. Un jefe de Ejecutivo desbordado que, patéticamente, no le queda ahora más remedio que mirar las cabezas encima del cuello de Maleni y Solbes, el que tiene envidia de que Bermejo ya sea ex ministro.

Este miércoles el presidente pasó por el plató de Antena 3. Una entrevista que daba la impresión de ser acordada, en la que Gloria Lomana, jefa de informativos de la casa, se olvidó de preguntar sobre el juez Garzón y sobre el Jefe de la Policía Judicial.

Un Zapatero escombroso que no le quedó más remedio que justificar lo injustificable con un ministro de Economía que asegura que le da envidia su ex compañero Bermejo porque se ha largado y con una ministra de Fomento a la que el presidente le toca aplaudir tapándose la nariz y poniendo una sonrisa de esas que cada día le cuestan más.

El presidente se intenta en la entrevista agarrar como una clavo ardiendo a los casos de corrupción que afectan o puedan afectar al Partido Popular, pero sabe que de nada sirve para dar consuelo a los españoles que sufren las causas de su mala gestión económica. Tiene en la cara el paro. Sabe que puede ser su hecatombe.

«VOLVER A LA SENDA DEL CRECIMIENTO»

No quiso poner nota, «del 1 al 10», como le sugirió la entrevistadora, a su Gabinete –«para eso están los periodistas», señaló–, apoyándose en la «puntuación de los ciudadanos en las urnas», donde «el PSOE obtuvo la confianza mayoritaria», si bien, precisó, «en democracia hay que estar siempre vigilantes», según informa La Razón.

También fue interpelado Zapatero sobre la actuación de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, y su visita a Rusia «para gestionar nevadas». «Me parece absolutamente razonable», dijo, a la vez que achacaba las críticas a su gestión a que «abarca demasiadas áreas» y valoraba los logros de su departamento: una línea de alta velocidad –«admirada por muchos países»– que en 2010 será la mayor del mundo en kilómetros de tren y el Estado europeo con «más kilómetros de autovía».

Respecto a las elecciones del próximo domingo, el presidente del Gobierno insistió en que Patxi López, al que emplazó para cualquier posible pacto postelectoral, es el futuro para el País Vasco, mientras que lamentó que, en Galicia, el Partido Popular esté intentando generar un debate sobre asuntos como los gastos del despacho de Emilio Pérez Touriño. Esa «triste» actitud, a su juicio, demuestra «la falta de ideas, de liderazgo y de cohesión que tiene el PP de Rajoy».

Sobre la situación de crisis económica, afirmó Zapatero que nunca ocultó ningún dato, y que su Gobierno es el segundo o tercero del mundo que ha puesto en marcha un plan «ambicioso» contra la recesión, como fue destinar el 5 por ciento del PIB (50.000 millones de euros) a la inversión pública.

Admitió que los próximos meses «van a ser difíciles» y que «va a seguir incrementándose el paro», aunque confió en que en marzo y abril –cuando comenzarán las obras financiadas por inversión pública, en especial a través del plan para los ayuntamientos– sea posible frenarlo. «Esperemos que podamos frenar lo que es un incremento permanente del paro, que va a seguir», reconoció el presidente del Gobierno, que no quiso aventurar sin embargo si se llegará a los cuatro millones de desempleados. «No merece la pena, luego sucede con las previsiones lo que sucede», argumentó, en alusión a las previsiones económicas –de España y de organismos internacionales– que tuvieron que ser revisadas una y otra vez el año pasado.

En cualquier caso, quiso hacer hincapié en que todo el que pierda su empleo «va a tener toda la protección necesaria durante el tiempo en que esté en paro» y que el Gobierno ha puesto los mecanismos y pondrá «más, si es necesario, para volver a la senda del crecimiento».

SOLBES SIENTE ENVIDIA DE BERMEJO

Pedro Solbes aseguró ayer envidiar a su hasta ahora compañero de Gobierno en la cartera de Justicia porque «ya es ex ministro». La pregunta era obligada: «¿Está Solbes preparado para sacarnos de la crisis?», inquirió Lomana. El presidente consideró una broma la ocurrencia de su vicepresidente económico y subrayó que tiene una «ironía fina» y «aguda», por lo que «es evidente» para «quienes le conocen» que su respuesta tuvo un tono de broma.

Frente a cualquier interpretación, aseguró Zapatero que él está en el día a día con Solbes y el vicepresidente se encuentra «entregado al interés general». El comentario fue valorado también por Mariano Rajoy, para quien esas palabras «liquidan la poca confianza que ya había en el Gobierno y en la economía española». El líder del PP pidió a Zapatero que exija al ministro una rectificación por unas declaraciones que «atentan contra el sentido común y suponen una afrenta a los ciudadanos que están muy preocupados por lo que está pasando».

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