«Así pagué 400 millones a los GRAPO»

"Así pagué 400 millones a los GRAPO"

(PD).- París, 10 de agosto de 1995. La ciudad se llena de turistas y un matrimonio español espera en un coche con el corazón encogido. No han ido de vacaciones. Han quedado con terroristas para pagar el rescate del padre de la mujer. Los GRAPO piden 400 millones para liberar a Publio Cordón. Su hija Carmen y su esposo Ignacio Jiménez esperan cumplir con lo pactado.

La noticia de la búsqueda del cadáver de Publio Cordón en una zona montañosa del sur de Francia ha reabierto uno de los casos sin resolver más conocidos de la historia de España. Nuevas revelaciones del ex jefe de los GRAPO Fernando Silva Sande han puesto de actualidad un suceso que se cerró en falso, porque la familia pagó un rescate por una liberación que nunca se produjo y los terroristas, que con el tiempo fueron detenidos, no pudieron ser juzgados por el asesinato del empresario zaragozano, porque el cuerpo nunca apareció. “Ahora creo que estaba muerto cuando pagamos”, asegura Carmen Cordón a la revista Época, hija primogénita de la víctima.

De 41 años y periodista de profesión, reclama justicia para la figura de su padre. Para “poner las cosas en su sitio”, está a punto de publicar un libro, Historia de un secuestro (editorial Temas de Hoy).

Abogado, médico y economista, Publio Cordón es un empresario que preside el Grupo Previasa, importante compañía aseguradora, y el Grupo Hospitalario Quirón, con varias clínicas en toda España. El 27 de junio de 1995 es secuestrado mientras hace footing en las inmediaciones de su chalet en Zaragoza. Dos días después los GRAPO se ponen en contacto con la familia. Lo tienen secuestrado y les darán más instrucciones sobre qué hacer, en una llamada telefónica que es grabada por la policía. Días después el Heraldo de Aragón recibe una carta de la organización terrorista atribuyéndose la autoría de los hechos.

Entonces comienza un verdadero peregrinar. “Llegan paquetes con diferentes instrucciones mecanografiadas de los GRAPO hasta las oficinas o las clínicas de las empresas familiares. En algunos vienen cartas demi padre,manuscritas, muy cariñosas y algunas trascendentales, que nos hacen llorar. Nos dice que está bien pero que cumplamos las instrucciones al pie de la letra y que no hablemos con la policía para no estropearlo todo”, relata Carmen.

Los terroristas reclaman 500 millones de pesetas por la liberación del empresario, que deben pagarse en libras esterlinas, francos franceses y otras monedas extranjeras. “Es una cantidad desorbitada, que no podemos asumir y menos en divisas. Además, tenemos las cuentas intervenidas porque la policía quiere saber qué vamos a hacer. Finalmente reunimos 400 millones en pesetas. Pedimos un crédito que terminamos de pagar hace cinco años”.

Más información en la revista Época.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído