
(PD).- Hoy se cumple un año del 9-M, la segunda derrota consecutiva del PP en las urnas a manos de un PSOE que por entonces aún se negaba a pronunciar la palabra maldita. Doce meses después, la crisis económica -transformada ya en recesión-, la pérdida del poder en Galicia, la dimisión de Mariano Fernández Bermejo y el desgaste o la inoperancia de buena parte de sus ministros han marcado este ‘annus horribilis‘ de Zapatero, que ya sabe lo que es perder unas elecciones, y que, si los pronósticos no fallan y el milagro de la recuperación económica no se produce para entonces, volverá a caer derrotado el próximo 7 de junio en los comicios al Parlamento Europeo.
Las cosas le iban marchando bien a ZP hasta que llegó la crisis. Solbes envidia a Bermejo. ¿Cómo conseguiría él la dimisión? A Sebastián, que le gusta el poder como las chucherías a los niños, le ha tocado enfrentarse a la segunda gran recesión del capitalismo.A su vera, la ministra encargada de vender las grandes inversiones públicas es tartaja, y Corbacho, que es el único inteligente del Gobierno, está sepultado bajo cuatro millones de parados. Porque el talento de Rubalcaba es el del listo capaz de destruir la Enseñanza y salir de rositas.
El Gobierno de Zapatero está agotado, afirma rotundamente César Alonso de los Ríos en ABC. «Lo estaría en cualquier circunstancia pero la Recesión hace que su incapacidad resulte escandalosa. No hay dinero para costear dos diecisiete reinos de taifas y frente al fracaso en Galicia necesita apuntarse un tanto desalojando del poder al PNV. Al que debe los Presupuestos. Urkullu le anima a que haga el gran pacto con la derecha pero, en este punto, Rajoy está dispuesto a darle a Patxi López los votos del PSE sin nada a cambio«.
«El único campo donde los socialistas se mueven con eficacia es el ideológico: funciona Leire Pajín como agit prop, se cumplen las consignas de Ferraz y la desmoralización de los jóvenes no tiene precedentes… Con la ley del aborto se trata de tapar mediante el festín sexual la tragedia de la maternidad frustrada; se convierte el crimen en un derecho y se abre una gran brecha en las relaciones entre hijos y padres. Todo lo cual deberá ser debidamente explicado en las clases de la asignatura dedicada a la formación del Espíritu Antinacional.
Pero la crisis económica está teniendo tales dimensiones que está llevando al Presidente a una crisis de tipo personal. En el entorno de este se palpa la inseguridad».
Según el prestigioso analista, «hay conciencia del agotamiento de su retórica. Lo único que sirve de consuelo en Moncloa es la incapacidad de la derecha para aprovecharse de la crisis. Si no fuera por las Europeas, se iría ya a un cambio de Gobierno. ZP está tan desbordado que ha comenzado a creer en España«.
Coincidiendo con el primer aniversario de la victoria de Zapatero, las cosas no le van bien al Gobierno. La pérdida inesperada de la Xunta de Galicia ha encendido las alarmas en Moncloa, que ya se encontraba preocupado por la profundidad de la recesión económica y que ahora contempla con temor el resultado de las elecciones europeas de junio.
Según escribe Luis R. Aizpeolea -tiene hilo directo con Presidencia del Gobierno- en El País, «Zapatero parece estar a la espera de que el horizonte político se despeje para tomar una iniciativa política, como un cambio de Gobierno. Las próximas semanas tiene una agenda internacional, marcada por las cumbres de Praga y Berlín -donde conocerá a Obama-, que fijarán las pautas contra la recesión. Tras las elecciones europeas, en junio se celebrará el debate sobre el estado de la nación, en cuyo marco el Gobierno prevé aprobar un ambicioso paquete de reformas contra la crisis -en el terreno educativo, energético, tecnológico, laboral, liberalización de servicios…- y, como colofón, se prevé una amplia remodelación del Gabinete«.
