El CNI permite también al hijo de Josu Ternera campar a sus anchas por Italia

El CNI permite también al hijo de Josu Ternera campar a sus anchas por Italia

(PD).- Perteneciente a la generación de la kale borroka, crecido en las ikastolas y sin más formación ideológica que la del talibanismo nacionalista, Egoitz Urrutikoetxea, hijo del histórico dirigente etarra Josu Ternera y considerado el actual jefe del aparato militar de la banda, goza de la misma impunidad que su padre, a pesar de estar igualmente localizado por agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en el Norte de Italia.

Acompañado de una joven -con certeza, también etarra-, con gorra y el larguísimo pelo recogido en una coleta, Época publica la imagen de Ternera Jr. -Egoitz Urrutikoetxea- tomada
hace apenas unas semanas en una localidad cercana al pueblo del Pordenone italiano donde el Centro Nacional de Inteligencia tiene localizado a su padre, Josu Ternera.

Un documento gráfico de excepcional trascendencia informativa, que demuestra hasta qué punto los servicios de inteligencia españoles tienen perfectamente situados a ambos dirigentes terroristas, sin que, a pesar de la dureza exhibida últimamente por el Ejecutivo de ZP en la lucha contra la banda, se proceda a su detención. ¿Por qué?

Recién llegado de Argelia, el país que, pese a la indiferencia europea, sigue siendo base de entrenamiento no sólo del terrorismo etarra sino también de la yihad, Egoitz ha hallado refugio en la misma zona del Norte de Italia en la que reside su padre desde que en la primavera de 2007 ETA decretó el final de la tregua, dando carpetazo a las negociaciones entre la banda y representantes del Gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero.

Unas negociaciones en las que, como se recordará, jugó un papel determinante el propio Ternera, sobre quien, sin embargo, pesa una orden de busca y captura por su presunta implicación en el atentado perpetrado en diciembre de 1987 contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza en el que murieron 11 personas, entre ellas, cinco niñas.

Tal y como desveló Época en su último número, la razón por la que el clan Ternera decidió establecerse en el Pordenone italiano responde a las pésimas relaciones entre el CNI y sus homólogos del SISMI (Servicio para la Inteligencia y la Seguridad Militar Italiano), unido al hecho de que, tras la llegada de Nicolas Sarkozy a la Presidencia de la República francesa, el santuario etarra en el sur de Francia es una zona intransitable para los dirigentes de la banda.

Según ha podido saber este semanario, dichas relaciones entre el espionaje español y el italiano, inexplicablemente inexistentes, son tan malas que el CNI ni siquiera habría informado todavía oficialmente al Gobierno de Berlusconi de la presencia de los etarras en aquel país.

La llegada de Josu y Egoitz Urrutikoetxea a los órganos decisorios de la cúpula terrorista -Ternera, considerado el jefe del aparato político; y Egoitz, identificado por expertos policiales como el jefe del militar- es consecuencia de las sucesivas y recientes detenciones de Francisco Javier López Peña, Thierry, y Garikoitz Aspiazu, Txeroki, muy críticos ambos con el papel de Ternera como interlocutor privilegiado del presidente del PSE Jesús Eguiguren durante el mal llamado proceso de paz.

INFORMACIÓN COMPLETA EN EL SEMANARIO ÉPOCA

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