Galicia, cien días sin despilfarro

Galicia, cien días sin despilfarro

(PD).- Acaba con el gran despilfarro del anterior Gobierno socialista de Touriño fue una de las principales metas que se marcó Alberto Núñez Feijóo y que ha llevado a cabo durante sus primeros cien días al frente de la presidencia de la Xunta. «Durante estos cien primeros días nuestra única guía fue pasar del dicho al hecho», asegura el jefe del Ejecutivo autonómico, quien apela a los principios de «austeridad, unidad, verdad y libertad».

Obras Públicas: Ha dado uno de los pasos más importantes con la firma del «Acuerdo del Obradoiro» –que fija la llegada del AVE en 2015, con una inversión del Estado próxima a los 4.700 millones– suscrito con el ministro de Fomento, según informa el diario La Razón.

Financiación autonómica: La abstención de la Xunta en el Consejo de Política Fiscal y Financiera le costó las críticas de PSOE y BNG que, por razones distintas; le acusaron de «someterse a las directrices» del PP nacional. Finalmente, justificó su abstención en base al supuesto «compromiso» del Gobierno central de que Galicia recibiría 64 millones a mayores de los 590 de la «oferta inicial» en el reparto de fondos adicionales, lo que supondría un total de 654 millones. Ahora, el propio Feijóo reconoce que «al parecer, 34 millones no están consolidados».

Frente a la crisis: Comenzó por la puesta en venta del Audi A8 del ex presidente Emilio Pérez Touriño, junto con otros 22 vehículos de alta gama del parque móvil de la Xunta. De acuerdo con el principio de la austeridad, Feijóo también redujo de 13 a 10 el número de consejerías, y los delegados provinciales, de 52 a cinco. Su Gobierno también ha aprobado un plan de austeridad dotado con 144 millones de euros destinados a «reactivar» la economía, como prometió Feijóo en su discurso de investidura, informa Ep. Además, aprobó un plan de choque basado en un reajuste presupuestario de 1.224 millones de euros, lo que supone reorientar el 11% de las cuentas que aprobó el bipartito.

Política lingüística: Una promesa incumplida. Convencido de que la libertad es «necesaria», Feijóo situó la derogación del decreto del gallego en la enseñanza del bipartito como uno de sus principales caballos de batalla. Una vez en el Gobierno, esta derogación no ha podido ser inmediata, pero se ha puesto en marcha una encuesta sobre el uso del gallego en el ámbito educativo para los padres, cuyos resultados deberían estar listos antes de que finalice este mes.

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