Rajoy no puede dejar pasar esta oportunidad

(PD).- Tanto ABC como El Mundo coinciden este domingo en que Rajoy tiene una oportunidad de oro para reconducir la situación, plasmar una estretagia social y para liderar un cambio en el país. Si no ofrece un proyecto que se perciba útil, si se limita a la labor de crítica, corre el riesgo de que muchos españoles le den la espalda», afirma el editorial de El Mundo. Por su parte ABC aboga porque Rajoy convierta en estrategia social -lo que implica movilización ciudadana- y política el anuncio de que «el PP no será cómplice de los errores del Gobierno».

Con las encuestas de confianza y estimación de voto en contra, es perfectamente viable una mayoría parlamentaria que frustre el asalto que el Gobierno está preparando a los bolsillos de los españoles. Por eso, el mensaje de Rajoy es una advertencia a otros partidos que, hasta el momento, han podido navegar entre dos aguas porque apoyaban medidas sin coste para sus intereses electorales. Pero esto obliga al PP a diseñar una estrategia para que «en la calle empiece a verse a los populares con opciones de gobernar», insiste El Mundo. Es decir, que les confirme como alternativa.

Como dice ABC, «todo será muy distinto en cuanto tengan que presentarse ante sus electores y explicar por qué han votado a favor de una subida de impuestos que el Gobierno socialista necesita no por solidaridad con los más necesitados, sino con urgencia para tapar el inmenso déficit público que han generado las decisiones de despilfarro «social». Por tanto, se avecina un punto crítico en la legislatura, en el que el Parlamento será, esta vez sí, realmente decisivo y en el que partidos como Coalición Canaria, CiU, PNV y Unión del Pueblo Navarro deberán retratarse ante un compromiso de voto que los pondrá a prueba en la negocaición de los Presupuestos Generales».

LA DEMAGÓGICA REACCIÓN DEL PSOE

La reacción del PSOE a las críticas del PP, por boca de su cada vez más gris portavoz parlamentario, José Antonio Alonso, no pudo ser más pobre y demagógica. Calificó a Rajoy de «insolidario», con el argumento de que los españoles necesitan «sanidad, educación, pensiones, infraestructuras y creación de empleo», como si el PP se opusiera a ello y sólo los socialistas garantizaran el Estado del bienestar. Es el mismo discurso -recuerda El Mundo- que los socialistas emplearon en su día para movilizar a los electores contra la llegada de Aznar al Gobierno y que luego la realidad se encargó de desmentir.

Por tanto, es también una falsedad, otra más, escudarse en Europa para subir los impuestos, porque ya son altos los que gravan en España el trabajo personal y el beneficio empresarial, sin tener en cuenta los costes laborales de cada puesto de trabajo. Lo que sucede es que Rodríguez Zapatero ha recurrido al manual de instrucciones de la izquierda más rancia. A más paro y más déficit, subida de impuestos, despreciando los perjuicios que esta medida va a ocasionar en el consumo, la inversión y la confianza.

Esta subida de impuestos pagará los platos rotos por la política económica de Zapatero, pero no solucionará ningún problema de solidaridad, porque realmente no lo hay. El problema es un Gobierno que, sencillamente, no sabe qué hacer con la crisis. Es una oportunidad para Mariano Rajoy.

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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