Una de las maneras de controlar a la humanidad en tiempo de paz consiste en crear un enemigo alternativo, como la contaminación y los problemas del clima

Operación cambio climático (VI). Una reunión secreta de altos vuelos, registrada en el “Informe Iron Mountain”

Operación cambio climático (VI). Una reunión secreta de altos vuelos, registrada en el “Informe Iron Mountain”

En 1963 se celebraron una serie de reuniones secretas, la primera y la última en el refugio antiatómico de Iron Mountain, en Michigan, (EE.UU.). Las actas quedaron registradas en el llamado Informe Iron Mountain, un dosier que durante muchos años no fue del conocimiento del público.

A estas reuniones asistieron militares, políticos y científicos de distintas disciplinas. Se abordaron diversos temas, pero voy a centrarme solo, y muy escuetamente, en el que me interesa para esta serie sobre el cambio climático y la manipulación del clima por parte de la cúpula del gran poder. Entre otros puntos, se trató de la conducción y control de las masas en épocas de paz, y se llegó a conclusiones tan nefastas para la humanidad, como que las guerras son necesarias y que una sociedad orientada hacia la guerra es mucho más estable y creativa que una sociedad pacífica.

Llama poderosamente la atención en este informe que una de las maneras para controlar a las masas, como sustituto de la guerra, sea precisamente la amenaza de una invasión extraterrestre. Sé que esto suena ridículo, pero, curiosamente, sobre este extremo se pronunciaron públicamente los presidentes estadounidenses, Ronald Reagan y George Busch.

Otra de las maneras de controlar a la humanidad en tiempo de paz, es decir, otro “enemigo alternativo”, según sus propias palabras, sería la contaminación y los problemas del clima: Así como suena, y así se expresa en el documento: “Un sustituto político efectivo de la guerra requeriría ‘enemigos alternativos’, algunos de los cuales podrían parecer rebuscados dentro del contexto del actual sistema de guerra. Podría ocurrir, por ejemplo, que la fuerte contaminación del medio ambiente pudiera eventualmente reemplazar la posibilidad de destrucción masiva por armas nucleares como amenaza principal y más evidente para la supervivencia de nuestra especie”. ¡De libro! Este breve extracto ayuda a comprender lo que vendría en los años siguientes hasta nuestros días, hoy mucho más focalizado y mejor asentada la falacia, hasta el punto de ser políticamente incorrecto posicionarse en contra de las tesis oficiales.

Establecen en la reunión que “el envenenamiento del aire y de las principales fuentes de alimentos y el agua ya está bastante adelantado y, a primera vista, podría representar una solución a este problema: constituye una amenaza que solo puede abordarse a través de una adecuada organización social y con poder político”. (Leonard C. Lewin, Report from Iron Mountain, The Dial Press Inc., New York, 1967). Se estimó que debería pasar entre una generación y una generación y media antes de que la contaminación ambiental, por más severa que fuese, se volviese lo suficientemente amenazante a nivel global como para ofrecer una posible base de solución. Eran los años sesenta, una época de cambios sociales drásticos.

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Autor

Magdalena del Amo

Periodista, escritora y editora, especialista en el Nuevo Orden Mundial y en la “Ideología de género”. En la actualidad es directora de La Regla de Oro Ediciones.

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