El acceso del líder de Podemos a La Moncloa ha generado una gran polémica en las redes sociales

El pavoneo «machista» de Pablo Iglesias en el Consejo de Ministros

Pablo Iglesias ha dado el cante en su primer Consejo de Ministros. El líder de Podemos posó ante la puerta de La Moncloa, donde se plantó con un pantalón vaquero y unos horrorosos zapatos marrones, con una fórmula de posado absolutamente lamentable. No en vano, su forma de pararse ha sido comparada con la famosa forma de celebrar los goles que tiene Cristiano Ronaldo. Sin embargo, las imágenes más criticadas se originaron en su entrada al edificio.

El nuevo viceministro de Pedro Sánchez entró por una puerta que fue abierta de par en par por dos mujeres, lo que fue tildado de “machista” en las redes sociales y revivieron la famosa polémica de la campaña ‘Vuelve ÉL’, tras la baja de paternidad de Pablo Iglesias. Aunque se puede tratar de una simple coincidencia de la organización y protocolo, lo que sí quedó en evidencia fue la prepotencia con la que el líder de Podemos accede y donde no dedica ni un segundo a saludar o agradecer a quienes le han abierto las puertas.

Las imágenes, que se han expandido en las redes sociales como la pólvora, han recordado al vídeo de su compañera ideológica la peronista Cristina Fernández de Kirchner, quien también es la vicepresidenta de Argentina.

En las imágenes difundidas desde Buenos Aires se puede ver a una crecida Cristina Fernández de Kirchner extiende la mano para entregar la bufanda que lleva en la mano, gira hacia una persona del protocolo y hace un gesto con la cabeza para que se apuren a tomar la prenda de vestir. Inmediatamente gira y, escoltada por una pareja de guardias de seguridad (un intento patético de demostrar la igualdad de género), comienza su entrada triunfal a un edificio.

Una vez dentro del inmueble, la vicepresidenta argentina comienza a quitarse el abrigo y lo sujeta por unos segundos en su mano izquierda. Por un instante parece que lo dejará caer en el suelo, pero una mujer aparece corriendo detrás de ella para tomar el abrigo y desaparecer de la escena casi como por arte de magia. Todo sin que Cristina Fernández de Kirchner cambie el temple de ‘Casa Real’ que lleva en el rostro.

La grabación, de apenas 28 segundos, es una clara demostración del disfrute personal del poder de Cristina Fernández de Kirchner y de cómo representa a esos ‘socialista de caviar’ que hablan de las clases obreras y de la lucha contra el capitalismo mientras viven rodeados de lujos y de un séquito que obedece sus órdenes inmediatas.

Autor

José Antonio Puglisi

Periodista italovenezolano especializado en economía y periodismo de investigación.

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