El ministro quiere 'pintar' de rojo a la Benemérita

Marlaska traiciona otra vez a la Guardia Civil y planea ponerles boina foral navarra a los agentes del tricornio

Marlaska traiciona otra vez a la Guardia Civil y planea ponerles boina foral navarra a los agentes del tricornio
Fernando Grande-Marlaska, mirando de reojo a un guardia civil

No disimula un ápice a la hora de seguir haciéndole guiños a formaciones que sostienen en la poltrona de La Moncloa a Pedro Sánchez. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska no tiene empacho alguno en acorralar a la Guardia Civil en Navarra y ahora, cuando le han caído encima todas las críticas del mundo por intentar sacar al cuerpo benemérito de territorio navarro, se le ha ocurrido otro despropósito para ningunear a esos agentes.

El propósito del titular de la cartera de Interior desde antes incluso que arrancase la legislatura era la de desposeer a la Guardia Civil en Navarra de las competencias de Tráfico y transferirlas al Gobierno Foral, de tal manera que sería la Policía autonómica quien tuviera que ejercer esas competencias.

Además, el apoyo del PNV al presidente del Gobierno de España, amén de dádivas presupuestarias, también está condicionado a que finalmente la Benemérita se quede sin competencias en territorio navarro, lo cual indica de facto que los casi 200 agentes que vigilan las carreteras en esa región sobrarían directamente y tendrían que se reubicados en otras demarcaciones territoriales.

Marlaska, a sabiendas de que esa medida resultaría enormemente impopular, se le ha ocurrido una solución intermedia que, en el fondo, resulta exactamente igual de humillante. Al ministro del Interior le ha estallado en su cerebro una ocurrencia a todas luces disparatada y que pondrá de uñas a los agentes de la Guardia Civil.

La idea del ministro es que los agentes del tricornio pasen a engrosar en cierta manera la plantilla de la Policía Foral de Navarra en esas tareas de control y vigilancia del tráfico en dicha comunidad. El propósito sería que cambiasen su actual uniforme por el rojo de los efectivos policiales navarros.

UNA GUERRA ABIERTA

Es evidente que la Benemérita no está en absoluto en la onda del ministro del Interior y desde hace semanas se viene criticando abiertamente como se ha plegado ante las exigencias de los nacionalistas vascos en Navarra.

La Guardia Civil ya le había advertido al ministro del Interior sobre estas oscuras negociaciones: «Los guardias civiles no podemos esperar otra cosa de nuestro ministro del Interior y de nuestro director general más que respeten dicha palabra dada tan rotunda y solemnemente. De lo contrario, la palabra de nuestros dirigentes nunca volverá a valer ni lo más mínimo, y no les quedaría otra salida más que la dimisión».

Desde Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) consideran que, en el caso de no cumplir con su palabra, a Marlaska y al director del Instituto Armado «no les quedaría otra salida más que la dimisión».

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) acusa al ministro de no defender la labor del cuerpo: «Su inacción y falta de compromiso para defender a los casi doscientos guardias civiles de tráfico destinados en Navarra supondrá la enésima cesión en competencias de seguridad pública»»

Y desde la Asociación Española de Guardias Civiles, la AEGC, se esgrime que «Sánchez y el PSOE han ninguneado a los navarros saltándose a sus representantes y negociando directamente con el PNV las condiciones de su estatuto».

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Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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