ANÁLISIS DE JORGE GÓMEZ PENA (CEO DE HS INTELLIGENCE)

La sociedad española necesita líderes y no discursos

La sociedad española necesita líderes y no discursos

Cuando era pequeño mi padre, un hombre de mar, decía constantemente una frase que se alojó en mi mente para convertirse en un lema: “En mar abierto cualquier patrón dirige el barco pero cuando se nota si uno es bueno o no es cuando hay que acercar el barco a las piedras para pescar”. Mi padre, sin saberlo, estaba definiendo lo que es un líder.

Un líder es el que actúa como guía o jefe de un grupo y para que su liderazgo sea efectivo el resto tiene que percibir sus capacidades. No se es líder porque se ostente un cargo, ni porque alguien te nombre, ni porque obtengas una titulación para ello. Pongamos un ejemplo para entenderlo. Si un grupo se encuentra en una situación de peligro llegará un momento de desesperación en el que todos los integrantes dirigirán su mirada a uno del grupo, al que todos reconocen la capacidad de sacarles del problema y ese es ni más ni menos que su líder, la persona a la que confían sus posibilidades de salir bien del asunto.

Atendiendo a todo lo anterior, es una necesidad incuestionable que cuando nos enfrentamos a situaciones complejas como la actual, de extrema gravedad, es necesario que los líderes políticos, los empresariales, los de la sociedad civil, los militares y tantos otros den un paso al frente y tomen las riendas de la situación. ¿Pero está nuestra flota gobernada por los mejores patrones/líderes?. Tengo serias dudas a la vista de lo que puedo observar cada día que pasa y, a pesar de que reconozco que esta situación ha desbordado a todo el mundo, no percibo solvencia y seguridad en nuestros representantes.

Les pongo algunos ejemplos para explicar a qué me refiero y así poder compartir mi sentimiento. Fernando Simón, al que todos los días vemos en la televisión compareciendo e informándonos de la marcha del asunto, decía el 31 de enero de este año que “… España no tendrá casos…”, el 23 de febrero que “… en nuestro país no hay virus ni se está transmitiendo ….”, el 28 de febrero “ … tenemos 36 casos ….”, el 2 de marzo que “ …. no es necesario elevar el nivel de alerta ….”, el 4 de marzo “…no es necesario cerrar colegios porque no se reduce significativamente el riesgo” y el 14 de marzo se decreta el Estado de Alerta. Previamente, el 8 de marzo de 2020 se autorizó la Manifestación de la Mujer, evento multitudinario del que, lamentablemente han salido multitud de contagios, entre ellos los de ministras y la propia mujer del Presidente del Gobierno de España. ¿Les parece que todo esto es la muestra de unos líderes solventes?. Lamentablemente yo creo que no.

Abordemos otra cuestión importante. Casi todos los días tenemos comparecencias en las que los participantes nos atizan discursos plagados de cifras, primero de los infectados y fallecidos, por supuesto necesarias para concienciar a la población de la necesidad del confinamiento, y después de número de viajeros en tren, en metro, de coches que circulan, de arrestos y multas. ¿Esto segundo es necesario, tiene alguna utilidad?, ¿El público de verdad está atento a estas cifras?. Parece más la necesidad de vender la cantidad de cosas que estamos haciendo bien pero que no tranquilizan a nadie porque las cifras de infectados y fallecidos crece día a día.

En mi humilde opinión, como en casi todas las situaciones de extrema gravedad, hay que dejarse de discursos, de alabarnos a nosotros mismos y buscar el recurso que siempre funciona. ¿Por qué no piensan ustedes cuántas cosas podría realizar una población en confinamiento?. Seguro que si preguntan con humildad a la población, que aunque no son miembros del Comité de Sabios seguro que alguno lo es, saldrán ideas originales y prácticas. Dejen su púlpito que esto es cosa de todos, nos la jugamos todos y cada uno de nosotros.

Una cuestión que jamás podré asimilar es la posición de aquellos que, aún en estas ocasiones, pueden ser tan miserables como para utilizar este asunto políticamente. Y en este apartado reconozco que merece un apartado especial este individuo apellidado Torra. ¿Cómo puede un representante político ser tan miserable y utilizar este asunto para hacer política nacionalista?. Espero que todos y cada uno de nosotros, cuando pase esta situación angustiosa, no nos olvidemos de lo que algunos dijeron e hicieron. Del otro individuo, ese concejal de Vic que decía que tosieran a los miembros de las Fuerzas Armadas para contagiarles el coronavirus, prefiero no expresar lo que pienso para no perder la educación.

Un apartado importante, en esta “selva de la idiotez”, merece también la alcaldesa de Barcelona. Esta buena señora se ha olvidado de cuando expulsó a los militares del Salón de la Enseñanza celebrado en su ciudad, al grito de “No son ustedes bienvenidos” para hora pedirles que le monten un refugio para las personas sin hogar. La verdad es que en aquel momento los militares actuaron como señores y ahora aún más. Su actuación mi buena señora es para que la recordemos siempre y nos demos cuenta del calado moral y ético de algunos de los que nos representan.

Una mención especial para nuestro Vicepresidente que nos arenga desde la tribuna con su discurso de las clases sociales y la gran labor que está haciendo su ministerio con el a la cabeza. Mire señor Iglesias ¿todavía no se ha enterado de que esto no va de colores ni de clases sociales?. Esto nos afecta a todos, a los que vivimos en un pequeño piso y a los que viven en domicilios con jardín y zonas de desahogo, a los que atienden preferentemente los médicos y a los que esperamos las colas. Deje usted de darnos la paliza y cumpla con su cuarentena, al igual que exigimos a todos los demás.

No quiero finalizar sin mencionar a nuestro presidente. Sr. Sánchez, cada comparecencia que hace su cara es más de circunstancias, de inseguridad, transmite miedo y, en ocasiones, está cercano al llanto. Es perfectamente justificable que usted esté cansado y sufra, teniendo además varios casos entre sus seres queridos. Desde el punto de vista humano le entiendo pero desde el punto de vista de su cargo no. Usted tiene que mostrar firmeza aunque tiemble, tiene que mostrar buena cara aunque tenga miedo, tiene que transmitir seguridad aunque no la sienta y sabe usted por qué, pues porque usted es nuestro líder, aquel en el que todos nos fijamos para obtener un hilito de esperanza, el patrón que tiene que llevar el barco a buen puerto, a un puerto en el que el COVID 19 no pueda atracar. Seguro que alguna persona pensará que soy injusto pero no le puedo pedir a usted menos que a los médicos, enfermeros, dependientes, policías, camioneros, guardias civiles, personal de seguridad privada, militares y tantos otros que están en primera línea, jugándose literalmente la vida por nosotros.

Jorge Gómez Pena, CEO de High Strategies Intelligence (HSI)

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