«No está prohibido hacer una cacerolada ni llevar la bandera de España», afirma categórico el secretario general dell principal sindicato policial JUPOL, José María García, en conversación con ‘El Quilombo’ de Periodista Digital.
José María García aclara que los hechos de la calle Núñez de Balboa no tuvieron nada que ver con una cacerolada sino con «una denuncia de un vecino que alertó de que en esa calle había un ambiente festivo con 200 personas reunidas».
«La Policía no sanciona, la que sanciona es la Delegación de Gobierno. Nosotros nos sometemos a una ley aprobada en el Congreso y sometida a Derecho. En todo momento, los efectivos de la Policía Nacional acuden a todos los requerimientos que se les solicitan, fiestas espontáneas o cualquier otro tipo aviso, y siempre actúan conforme a la legislación vigente y de una manera absolutamente ejemplar».
García añade que «no vamos a permitir que se utilice a la Policía Nacional como moneda de cambio o como instrumento para los intereses partidistas o ideológicos de los políticos, como ya intentó hacer el Gobierno durante los disturbios ocasionado en Cataluña por los independentistas radicales».
«No vamos a politizarnos. Estamos en contra de las actuaciones del Gobierno, da igual que sea de derechas o de izquierdas, aquellos hechos que están sometidos a Derecho. Las funciones de la Policía Nacional no pasan por estar al servicio del interés de los partidos políticos y por ello se tomaran todas las medidas pertinentes ante cualquier orden que se dé a los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que no sea acorde a la legislación o a las funciones que tienen reconocidas los cuerpos de seguridad».
«El Gobierno ha mentido cuando dijo que se le estaban haciendo test a los policías. Las mascarillas las tuvimos que comprar con dinero del sindicato»