DEBE PAGAR 1,2 MILLONES DE EUROS AL EMPRESARIO

La Audiencia Nacional ratifica el embargo de bienes del ex secuestrador Gonzalo Boye para indemnizar a Emiliano Revilla

Donde las dan las toman.

La Audiencia Nacional ha desestimado el recuso de súplica interpuesto por el abogado golpista Gonzalo Boye confirmando el auto dictado el 30 de enero de 2020 en el que sentenciaba que su responsabilidad civil por el secuestro del empresario Emiliano Revilla en 1988 y ordenababa su cumplimiento, según ha adelantado en exclusiva  Radio YA.

Por tanto ordena embargar los bienes a Boye, actual abogado de Carles Puigdemont y Quim Torra, para indemnizar al empresario Emiliano Revilla. Boye fue condenado en los años noventa a prisión y a una responsabilidad civil solidaria —junto con el resto de los acusados— de 200 millones de pesetas (1,2 millones de euros), algo que no ha cumplido.

LA HISTORIA DEL RELOJ

Ha costado lo suyo llegar hasta este punto. La historia se remonta al año 2008, durante la vista del Tribunal Supremo por los atentados del 11 M, cuando sentaron a Gonzalo Boye con la abogada entonces de la AVT Manuela Rubio, y la letrada observó como Boyé alardeaba de un lujoso reloj.

A Rubio, tanta presunción y prepotencia le hizo recordar que. de forma sistemática, los condenado por crímenes de ETA alegan sistemáticamente insolvencia para ni siquiera compensar económicamente a sus víctimas, y pidió permiso al Presidente de la AVT para solicitar la investigación de los bienes de Boye y embargo de los mismos.

La petición fue rechazada por el juez Gómez Bermudez, alegando que la acusación popular no podía ejercer acciones civiles.

Allí quedó la historia del reloj, que este 6 de febrero de 2020 vuelve a tomar cuerpo, tras la decisión de la Audiencia Nacional de proceder a su embargo.

EL ‘ANIMALARIO’ DE SUS DEFENDIDOS

Esta es la lista del ‘animalario‘ de defendidos por los Boyé, que hace Marta Espartero en ‘El Español’ este 29 de febrero de 2020:

  • Sito Miñanco: Boye era el defensor del famoso narcotraficante José Ramón Prado Bugallo, más conocido como Sito Miñanco, al que se le acusaba por presuntamente liderar una organización criminal internacional de narcotráfico y blanquear dinero procedente de la venta de cocaína. En mitad de la causa, Boye salió como protagonista: ahora él mismo está siendo investigado por blanqueo. Se le registró el despacho y está pendiente de analizar la documentación que se le incautó. La causa, instruida por la jueza María Tardón, es secreta. Pero Gonzalo Boye sigue representando a varios miembros de la pieza de Miñanco.
  • Josu Ternera: Boye se ha incorporado a la defensa de Ternera en la causa abierta contra el dirigente etarra por crímenes de lesa humanidad, que se basa en la pertenencia de Urrutikoetxea a la cúpula de ETA que decidía los atentados cometidos entre 2004 y 2007. El etarra, que se encuentra en Francia, se enfrenta a una euroorden emitida por la Audiencia Nacional para juzgarlo por esta causa. Boye asumirá la defensa de Ternera también en Madrid, en el caso de que la euroorden prospere y Ternera sea juzgado en la Audiencia Nacional.
    Carles Puigdemont: desde la huida a Bélgica del expresidente de la Generalitat catalana, Boye forma parte de su defensa. Él es la cabeza principal en España del amplio equipo jurídico que asesora a los líderes catalanes huidos. En Bélgica, capitanea el abogado Paul Bekeart.
  • Toni Comín y Meritxell Serret: ambos exconsellers de la Generalitat, de Salud y de Agricultura, respectivamente, contaron desde el minuto uno de su huida con la consulta y el apoyo jurídico de Boye. Comín se presentó en las mismas listas que Puigdemont a las pasadas elecciones europeas y cuenta con su acreditación como eurodiputado.
  • Quim Torra: el actual presidente de la Generalitat se apoya en este abogado para las causas que tiene abiertas en la justicia española. Fue inhabilitado por la Junta Electoral Central (JEC) como diputado y ahora mismo está pendiente de la ratificación del Supremo a la condena impuesta por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.
  • Valtonyc: el rapero balear Josep Miquel Arenas Beltrán, Valtonyc, confió en Boye su defensa, tras huir de la justicia española cuando fue condenado en firme, en febrero de 2018, por delitos de enaltecimiento del terrorismo, humillación a sus víctimas, calumnias e injurias graves al rey, y amenazas no condicionales a particular. Así lo apreció la justicia española en diversas canciones y versos interpretados por el músico.
  • César Strawberry: el cantante de Def con Dos recurrió a Boye para que le defendiera en su causa. En los últimos días, el Tribunal Constitucional ha anulado la condena que le fue impuesta por un delito de enaltecimiento del terrorismo o humillación a las víctimas por sus tuits anteriormente referidos, al considerar que se vulneró su derecho fundamental a la libertad de expresión.
  • Edward Snowden: Boye une su nombre al de este antiguo empleado de la CIA y la NSA, acusado por el Gobierno de EE. UU. de revelación de secretos al hacer públicos documentos clasificados como alto secreto sobre varios programas de la NSA, incluyendo los programas de vigilancia masiva, en 2014.
  • Rodrigo Lanza: su relación con lanza se remonta a 2004, con lo que se llamó el caso 4F. Lanza, junto con otras personas, fue condenado en firme a 5 años de prisión por agredir en febrero del 2006, a un guardia urbano de Barcelona que quedó en estado vegetativo irreversible. Años más tarde, el activista fue condenado a cinco años de cárcel por matar a Víctor Laínez, un hombre de 55 años que vestía tirantes con la bandera española, en la discoteca Tocadiscos de Zaragoza el 8 de diciembre 2017

El abogado Gonzalo Boye, en una rectificación enviada a Periodista Digital, ha afirmado que «nunca ha formado parte de la banda terrorista ETA, ni de ninguna otra organización criminal».

Boye dice que fue «injustamente condenado» en 1996 por un delito de detención ilegal por unos hechos «en los que no tuve ninguna participación».–El exetarra Gonzalo Boye alega sentirse ‘amenazado’ por Alfonso Rojo–

«El tribunal me absolvió expresamente del delito de pertenencia a banda armada. No soy etarra hoy, ni lo fui nunca y no solo porque lo afirme yo sino porque además hay una sentencia firme que así lo dictamina».–La siniestra cara del ex terrorista etarra Boye: un falso progre que se nutre de pasta del narcotráfico–

Este es el relato de la sentencia de la Audiencia Nacional, de 1996.

Boye, simpatizante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), era amigo de René Valenzuela, miembro de la organización terrorista, y juntos habían montado una empresa llamada Eco World. Por orden de ETA, un tercero se encargó de la vigilancia a Revilla, de «estudiar los itinerarios de retirada» y «ultimar los detalles del secuestro».

En esas tareas «participó plenamente el acusado Gonzalo Boye Tuset». Quedó probado que el ahora abogado le prestó a un cuarto chileno «el vehículo de su propiedad» marca Chrysler y con matrícula alemana. Boye dijo que era para una mudanza, pero «lo cierto» es que lo prestó «en diversas ocasiones» y, según la sentencia, sabiendo que era para vigilar a Revilla.–Los jueces de la Audiencia Nacional dejan en ridículo a Gonzalo Boyé, el abogado ‘etarra’ de Puigdemont–

En los reconocimientos fotográficos ante la Policía, según el fallo, Boye confesó: aseguró que le «prestó en dos o tres ocasiones el vehículo» de su propiedad «para realizar labores de información en el secuestro del Sr. Revilla».

Boye también conocía la casa donde se ocultaba el zulo en el que estuvo secuestrado el empresario, en la calle Belisana en Madrid. «Al menos en dos ocasiones se desplazó a ella». Además, la Audiencia Nacional pudo comprobar que recibió «dos entregas de 3.000.000 y 500.000 pesetas» de uno de los integrantes del grupo en el Café Comercial de Madrid, dinero que ETA les había pagado en San Juan de Luz a cambio de su trabajo. En la instrucción Boye reconoció esas entregas pero alegó que formaban parte de un esquema para «un blanqueo de dinero» y se exculpó.

El propio Gonzalo Boye quiso exculparse, alegando de que era parte de un «blanqueo de dinero». Pero la Audiencia no le creyó. Le condenó a una pena de prisión de 14 años, ocho meses y un día por detención ilegal.

La Audiencia Nacional consideró probado que prestaron ayuda logística a los activistas de ETA que secuestraron al industrial Emiliano Revilla en 1988. La sentencia considera probada la participación de Alexis Alberto Corvalán Muñoz, de 48 años; René Miguel Valenzuela Bejas, de 52, y Gonzalo Boye Tusset, de 31, en el secuestro, que se prolongó ocho meses y finalizó con la liberación del empresario tras el pago de un rescate millonario.

La Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, encargada de la causa, considera a los tres acusados responsables de un delito de detención ilegal con la agravante de haberse llevado a cabo por una banda terrorista, por lo que impone a cada uno de ellos una pena de 14 años, ochos meses y un día de reclusión.

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