PROMESA INCUMPLIDA

Ofensa: el tatuaje de Grande-Marlaska que indigna a miles de agentes y humilla a la Guardia Civil

Ofensa: el tatuaje de Grande-Marlaska que indigna a miles de agentes y humilla a la Guardia Civil
El tatuaje de Fernando Grande-Marlaska.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, parece tener en su mente un único fin: provocar a un buen número de agentes de la Guardia Civil.

Lo hace, ofende, incluso cuando acomete una acción, un gesto, unas declaraciones…. a simple vista que pudieran resultar ‘inofensivas’ para la integridad moral de la Benemérita.

Hace unos días, la bronca parlamentaria -provocada por las decisiones de Grande-Marlaska que han ‘reventado’ a la Guardia Civil– adquiría una nueva dimensión, la portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, aireaba un tatuje que el ministro del Interior luce en su muñeca izquierda.

El llamativo adorno del ministro del Interior refleja la frase: “Ni pena ni miedo», que corresponde al título de su biografía cuyo significado proviene de un dibujo que Raúl Zurita, poeta chileno ganador del Premio Nacional de Literatura 2000, puso en el desierto de Atacama (Antofagasta, Chile), la segunda área más árida del mundo después de los valles secos de McMurdo en la Antártida.

En su autobiografía, Grande-Marlaska escribió que «Ni pena ni miedo es un lema de resistencia que significa que el miedo a las consecuencias de nuestros actos no debe paralizar nuestras decisiones futuras, que hay que ser consecuente con lo que creemos y defendemos».

Pero aunque Marlaska es muy libre de fijarse en su piel lo que le apetezca, lo cierto es que ese tatuaje (ahora de actualidad tras la bronca parlamentaria) no deja ser una muestra gráfica de otra ofensa del ministro del Interior contra muchos guardias civiles por una promesa incumplida.

En septiembre de 2018, Marlaska supuestamente había ordenado a la Dirección General de la Guardia Civil retirar el borrador de la orden a través de la cual se pretendía regular el atuendo y el comportamiento de los guardias y que prohibía los tatuajes.

Fue la anterior Administración de Mariano Rajoy la encargada de dar rienda suelta a las restricciones, que hoy son objeto de debate. Pero pese a la promesa, Hasta ahora la normativa, que prohíbe los tatuajes visibles sigue en vigor. De hecho, tampoco se ha regulado la obligación de que se eliminen esos tatuajes visibles.

Hasta hoy, y pese a lo prometido por Fernando Grande-Marlaska nada más aterrizar en en Interior, el ministro solo ha “pedido consenso” a los mandos de la Guardia Civil sobre el asunto de los tatuajes. ¿La solución? Un ‘parche’ humillante para los agentes: deben tapar la piel con apósitos color carne o que ‘haga juego’ con el uniforme de la Benemérita.

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Autor

David Lozano

Voluntarioso contador de hechos. Frases verdaderas contadas con palabra.

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