ARCO IRIS hace un nuevo llamamiento a la Consellería de Medio Rural para que promuevan el cambio de uso del eucalipto a terrenos agrícolas y pastos productivos

El eucalipto devalúa al monte gallego un 112%

El eucalipto devalúa al monte gallego un 112%
La Asociación Arco Iris, una entidad medioambiental decana en España

La brutal caída que está sufriendo el precio del eucalipto en los últimos meses pone al sector forestal al borde de la ruina y hace más necesario que nunca un radical giro en la política forestal de Galicia, a no ser que se busque, de forma intencionada e inexplicable, renunciar a diseñar un sector que podría convertirse en un motor ambiental, social y productivo de primer orden y a nivel europeo.

Los datos no pueden ser discutidos, porque son de dominio público. Hace ahora dos meses, ARCO IRIS alertó de esta inminente ruina para la renta forestal gallega, al haber llegado a pagarse la tonelada a 30 euros, un nuevo récord a la baja. Sin embargo, el imparable bajón de los precios de la celulosa y el impacto de la crisis del covid ha logrado lo que parecía imposible: un precio de 28 euros por tonelada.

El error histórico de apostar en su momento por esta madera barata y de escasa salida comercial fué vendido en un primer momento como un éxito comercial sin precedentes, al alcanzar al cambio los 45 euros /tonelada en 1986. Lo que parecía un nuevo Eldorado, pronto empezó a perder fuelle y consolidó una relación de amor y de odio entre ENCE y los incautos propietarios particulares y comunidades de montes, encerrados en una trampa mortal de especulación y dependencia.

35 años después, lo que debería de pagarse a 125 euros, se paga a 28 euros. Es imposible encontrar otra materia prima cuyo precio no solo no haya subido, sino que se ha depreciado un 50%. Según el propio INE, la transposición de una renta de 45 años a la actualidad (una vez aprobada la entrada en el euro, que supuso un ataque frontal al poder adquisitivo) supondría esa cantidad, es decir, casi el triple de lo que se pagaba en 1986 y 4,5 veces más de lo que se cobra hoy.

Es por ello por lo que ARCO IRIS hace un nuevo llamamiento a la Consellería de Medio Rural y a las comunidades de propietarios para que pongan fin de una vez a una vorágine suicida de nuevas plantaciones de eucalipto y promuevan el cambio de uso de las mismas a terrenos agrícolas y pastos productivos, incrementando el patrimonio forestal gallego de especies autóctonas mediante cooperativas de madera de calidad. De lo contrario, el monte estará condenado a un abandono galopante y a ser pasto de las llamas.

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