PSOE, Unidas Podemos y ERC aprobaron en la Comisión de Educación del Congreso la enmienda incluida en la nueva reforma educativa, conocida como Ley Celaá, de que no se incluya en la norma que el castellano es la lengua vehicular en la enseñanza.
Esta medida ha ocasionado una intensa polémica entre el resto de grupos parlamentarios de la oposición, tras haber sido aprobada aprobada con 20 votos a favor, 16 en contra y la abstención del PNV. No obstante, desde el Gobierno central niegan que esta enmienda vaya a «desalojar» al castellano en las aulas.
Pero la realidad es que la enmienda de la Ley Orgánica de Modificación de la LOE (LOMLOE) aprobada elimina la referencia en el texto inicial del castellano como «lengua oficial del Estado» y la de «lenguas vehiculares». De esta manera, se introduciría la posibilidad de que los Gobiernos autonómicos pudiesen determinar cuál es la lengua vehicular en la comunidad educativa de cada territorio.
De facto, se elimina así el castellano de las aulas, algo que ha provocado la protesta de la oposición (PP, VOX y Cs) o la de algunas Comunidades Autónomas.
Pero el punto más surrealista a este debate lo ha aportado el diputado podemita por Barcelona, el hispanoargentino Gerardo Pisarello, que se ha atrevido a denonimar como “franquistas” a todo aquel que ha criticado que esta enmienda de la LOMLOE se haya aprobado.
▶️A quienes utilizan el castellano con el afán impositivo del franquismo les decimos que nuestra diversidad lingüística es lo mejor de nuestro ADN.
Seguiremos trabajando para que catalán, euskera y gallego resuenen con igual respeto que el castellano en este país@G_Pisarello? pic.twitter.com/13o7hTeUoi
— En Comú Podem (@EnComu_Podem) November 24, 2020
Pisarello, que además de diputado es nada más y nada menos que miembro de la Mesa del Congreso de los Diputados, ha dicho literalmente: “Los que defienden el castellano lo hace con el afán del franquismo y hay que tener diversidad”, añadiendo que “Seguiremos trabajando para que catalán, euskera y gallego resuenen con igual respeto que el castellano en este país”.

Pisarello, quitando la bandera de España.
Pisarello se hizo tristemente famoso por un incidente en el ayuntamiento de Barcelona. Siendo la mano derecha de Ada Colau, como primer teniente de alcalde, protagonizó un tenso momento durante las fiestas de la capital catalana al mantener un forcejeo con Alberto Fernández Díaz. El entonces portavoz del Partido Popular en el ayuntamiento de Barcelona decidió sacar la bandera de España, igual que estaba la de Cataluña y el podemita se la arrebató.

