La diplomática da a entender que el envío de 5.000 inmigrantes ilegales es un ‘castigo’ por el apoyo ofrecido a Brahim Ghali por el PSOE-Podemos

La embajadora de Marruecos desafía a Sánchez tras la ‘invasión’ marroquí a Ceuta: «Hay actos que tienen consecuencias»

Karima Benyaich se burla del presidente del Gobierno antes de su reunión con la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya.

La embajadora de Marruecos desafía a Sánchez tras la 'invasión' marroquí a Ceuta: "Hay actos que tienen consecuencias"
Pedro Sánchez y Karima Benyaich PD

Pedro Sánchez se está convirtiendo en el hazmerreir de Marruecos.

Tras facilitar la ‘invasión’ de 5.000 personas en Ceuta, el Gobierno marroquí desafía con descaro al Gobierno PSOE-Podemos.

Aún con la tensión por los aires tras conocer que los gendarmes abrieron las puertas de la valla de Ceuta a los inmigrantes ilegales, la embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, reta al líder del PSOE.

La diplomática afirmó que en las relaciones entre países hay actos que tienen consecuencias, “y se tienen que asumir”, en velada referencia a la decisión de España de prestar atención médica al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali.

Sus polémicas declaraciones llegaron poco antes de acudir a la convocatoria realizada por la ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Arancha González Laya.

Sin embargo, la embajadora de Marruecos demostró que está orgullosa de la ‘invasión’ que ha organizado su Gobierno y insistió en que hay “actitudes que no se pueden aceptar”.

A lo que agregó que entre países vecinos y amigos se tiene que basar en “la confianza mutua, que se tiene que trabajar y nutrir”. En este sentido, da a entender que el respaldo a Brahim Ghali es considerado una traición para Marruecos.

Finalmente, calificó de “inusual” la rapidez con la que ha sido convocada por la ministra española de Exteriores y ha señalado que no descarta que su Gobierno la llame a consultas en las próximas horas.

Reírse de Sánchez

No es la primera vez que destaca el estrepitoso fracaso del Gobierno de Pedro Sánchez para defender las ciudades de Ceuta y Melilla.

En diciembre de 2020, el Gobierno PSOE-Podemos convocó de urgencia a la embajadora de Marruecos en España para exigirle una explicación por las declaraciones del primer ministro marroquí, Saadeddine El Othmani, en las que ha defendido que Ceuta y Melilla “son marroquíes como el Sáhara”.

Lejos de intimidarse, Marruecos dio un paso al frente y se burló de un débil Gobierno en la propia cara de Pedro Sánchez y del Ministerio de Asuntos Exteriores, en manos de Arancha González Laya.

En el encuentro con la secretaria de Estado de Asuntos Exteriores Cristina Gallach, la embajadora Benyaich precisó que Marruecos mantiene su postura en relación a Ceuta y Melilla. Es decir, no reconoce la soberanía española sobre las dos ciudades y las considera “ocupadas”.

En este sentido, respaldó el pronunciamiento de Saadeddine El Othmani, sobre que “llegará el día en que vamos a reabrir el asunto de Ceuta y Melilla, territorios marroquíes como el Sáhara”.

El único paso atrás dado fue reconocer que no es el momento de abordar esta cuestión con el Gobierno español.

“Primero hay que arreglar definitivamente el conflicto del Sáhara, que es nuestra prioridad absoluta”, dijo, solo unos días después de que su Gobierno se haya anotado una victoria diplomática con el apoyo de Donald Trump, que ha firmado el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental.

Quién es Brahim Ghali

Brahim Ghali, que ahora tiene 73 años, se encuentra internado desde el pasado 21 de abril de 2021 en una clínica de Logroño.

El Gobierno PSOE-Podemos, presionado por Pablo Iglesias y sus compinches y contra la opinión de ministros como Marlaska, se lo trajeron a hurtadillas desde Argel hace un mes.

El pasado febrero, BAB, revista del régimen marroquí dependiente de la agencia oficial de noticias, señalaba sin ambages a Iglesias como gran responsable de la nueva crisis entre España y Marruecos.

En la Unidad de Críticos del Hospital San Pedro, Ghali fue registrado con el nombre falso de Mohamed Benbatouch.

Lo del nombre fake es una patochada más del equipo de Sánchez, que creyó que así podría despistar a los Servicios Secretos marroquíes e incluso a la Justicia española, que acusa al jefe polisario de violaciones de los derechos humanos.

En 2016, Ghali fue imputado por el juez de la Audiencia Nacional, José de la Mata, por delitos de genocidio, asesinato, torturas y desapariciones cometidos contra la población saharaui disidente refugiada en los campamentos de Tinduf (Argelia).

El pasado 14 de mayo de 202, el tema saltó en el Parlamento de Marruecos, donde todos los diputados condenaron la ‘jugada‘ del tandem Sánchez-Iglesias.

Abdellatif Wahbi, líder del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), afirmó ese día desde la tribuna que las autoridades españolas “estaban al corriente de las consecuencias de su comportamiento, por eso no informaron a las marroquíes”.

Era sólo cuestión de horas que el rey Mohamed VI entrara en acción.

Y su primer movimiento ha sido despachar 6.000 migrantes hacia Ceuta. Veremos qué sigue, pero si Sánchez y sus inexpertos ministros no son capaces de articular pronto una respuesta, habrá nuevas y masivas oleadas.

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Autor

José Antonio Puglisi

Periodista italovenezolano especializado en economía y periodismo de investigación.

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