Últimos días de campaña en Castilla y León

Otro ‘tostón’ de debate: esta vez lo ganó VOX con claridad y sin estar presente

Vivimos de nuevo otro debate encorsetado, sin ritmo, sin fluidez, sin fuerza y lo que es peor de todo, sin debate. Juan García-Gallardo fue el ganador, sin poder estar presente, puesto que los tres candidatos se dedicaron en gran medida a hablar de posibles pactos con VOX, convirtiéndolos en protagonistas, resultando la marca ganadora sin paliativos

Otro 'tostón' de debate: esta vez lo ganó VOX con claridad y sin estar presente

En los tiempos del TikTok y de la inmediatez, este tipo de debates electorales, simple y llanamente, tienen que desaparecer. Es el aburrimiento pleno, no puede haber algo más tedioso, algo tan aburrido, que hasta los más cafeteros en política, hasta los propios asesores, acaban anestesiados y en brazos de morfeo sin remisión, Mañueco gana el primer debate, aunque aburre al Santo Job.

Este 9 de febrero de 2022 se vivió el último debate electoral de la campaña en Castilla y León. No sé que datos de audiencia pudo tener, pero hay que tener muchas ganas y jugarte mucho, el puesto de trabajo y algo más en política para «disfrutar» y vibrar con semejante ‘truño’.

Un pequeño mitin electoral de cada candidato, basado en un «spitch» en cada bloque de Sanidad, Servicios Sociales, Infraestructuras y economía, terminó con el único debate que se trató y que realmente se puso encima de la mesa. Los posibles pactos electorales tras las elecciones del 13F.

Mañueco recalcó que prefiere gobernar en solitario y que está seguro de que lo podrá conseguir e incidió en que «no puede haber un Gobierno similar al de España en Castilla y León», mientras que  Francisco Igea, recalcó la necesidad de «no pactar con los extremos», y Tudanca ha asegurado que nunca pactaría «con la extrema derecha, con los que quieren quitar derechos a las minorías».

Pero mientras Tudanca nos pretende convencer de lo malos que son en VOX, se le olvida que su partido ha pactado, pacta y pactará con los herederos directos de los asesinos de ETA, con los sediciosos que montaron el golpe del 17 en Cataluña de ERC y JxCat, así como con la extrema izquierda de Podemos y se han quedado «tan pichis» y que VOX, al menos a día de hoy, es un partido plenamente constitucionalista, que lleva la Democracia «por bandera».

En definitiva, el debate resultó un aburrimiento de dimensiones épicas, y un desastre sin paliativos cuyo formato, los partidos políticos, tendrán que eliminar en un futuro no muy lejano, puesto que este formato de debate es la antítesis de la capacidad de atracción.

 

 

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Autor

Ramsés Laguna

Ramsés Laguna, un enamorado de Castilla y León, empeñado en escribir.

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