Ana Oramas fue tajante para retratar las mentiras de Pedro Sánchez ante el Congreso de los Diputados: “Fui engañada por el presidente del Gobierno».
La diputada de Coalición Canaria desveló que cuatro días antes del Consejo de Ministros el líder del PSOE “me pidió que le presentara propuestas específicas para Canarias” y que desde su partido “le presentamos 30”.
Dos días después de la conversación, Oramas afirma que “el secretario de Estado, Rafael Simancas, me llamó por teléfono para decirme que iban seis medidas para Canarias e Islas Baleares. Pero cuando le dije que Baleares no era RUP, quedó en volver a llamar. Aún estoy esperando…”.
La queja de la diputada de Coalición Canaria desencadenó en el troleo de VOX por su ingenuidad.
A través de su cuenta oficial, el partido de Santiago Abascal cuestionó a Oramas con una dosis de ironía: “¡Claro! ¿Quién podría haber desconfiado de alguien tan recto, que sustenta su poder en los enemigos de la Nación y estafa a sus propios electores?”.
¡Claro!
¿Quién podría haber desconfiado de alguien tan recto, que sustenta su poder en los enemigos de la Nación y estafa a sus propios electores? https://t.co/N3pBzLCzr6
— VOX ?? (@vox_es) April 28, 2022
Sánchez, en las manos de Bildu
Pedro Sánchez logró sacar adelante el decreto ley de medidas para hacer frente a las consecuencias económicas y sociales de la guerra de Ucrania con el apoyo de quienes juró nunca pactar: independentistas y proeatarras.
PNV y EH-Bildu y el PDECat fueron fundamentales para los intereses del PSOE-Podemos. La posición de Bildu era especialmente delicada, porque su diputado Jon Iñárritu es uno de los cuatro parlamentarios de las Cortes espiados con Pegasus.
Sin embargo, el Gobierno de Sánchez ya se había encargado de ‘pagar’ el peaje de su apoyo.
Es importante recordar que la izquierda y extrema izquierda aprobó un cambio de mayorías que permite la entrada por primera vez de ERC y Bildu a la Comisión de Secretos Oficiales. La propuesta de la presidenta del Congreso, la socialista Meritxell Batet, salió adelante pese al rechazo de PP, VOX y Ciudadanos.
De este modo, se baja el listón de los tres quintos de la Cámara (210 diputados) a mayoría absoluta (176), lo que ya permitiría abrir la puerta a ERC, Junts y Bildu al control del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y las materias clasificadas.
Antes de su aprobación, Batet ha recordado que esta comisión lleva toda la legislatura sin constituirse por los «vetos» de ciertos grupos (PP, VOX y Cs rechazan que los partidos independentistas participen en ella) y ha defendido esta bajada a favor de la pluralidad que prevé la norma vigente, que es de 2004 y que prevé que haya un diputado por grupo parlamentario.
Esta propuesta llegaba después de que el Gobierno se haya comprometido con el Govern a desbloquear dicha comisión para investigar en el Congreso el supuesto espionaje a líderes independentistas mediante el sistema Pegasus, por el que la legislatura, según la Generalitat, «pende de un hilo» dada la falta de «confianza» con el Ejecutivo central. Pero los avances del Ejecutivo no parecen estar surtiendo efecto y el Govern ha roto sus relaciones con el Ejeutivo de España y anunciado acciones legales. ERC, además, se plantea no apoyar el decreto anticrisis del Gobierno.

