Uno a uno van cayendo.
José Luis Ábalos negó conocer la trama. Los mensajes de WhatsApp lo desmentían.
Francina Armengol negó haber tratado con los proveedores de mascarillas. Los chats con Koldo la desmentían.
Ángel Víctor Torres declaró por escrito para no tener que sostener su versión ante las repreguntas de las acusaciones.
Y ahora le toca a Reyes Maroto, exministra de Industria, conocida entre sus detractores como la navajita plateá.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha incorporado a su informe forense del caso Koldo los mensajes extraídos del iPhone de Koldo García que demuestran que Maroto mintió en su comparecencia ante el Senado.
El detalle clave de los mensajes intervenidos lo cuenta OkDiario.
Lo que dicen los mensajes
El 9 de julio de 2020, Víctor de Aldama se reunió con la entonces ministra en el Ministerio de Turismo. A las 16:48, Aldama escribió a Koldo: «Reunión con Reyes muy buena las dos». Poco después añadió: «Y ha dicho que consigue el dinero para el segundo proyecto los 3 millones».
Ese día intercambiaron 107 mensajes entre ambos. Una jornada repleta de actividad que la UCO ha reconstruido con detalle.
La exclusiva la firman los periodistas Fernán González, Irene Tabera y Segundo Sanz, y tiene el valor de lo que no se puede negar: son mensajes intervenidos judicialmente, extraídos de un dispositivo incautado por la Guardia Civil y remitidos al juez.
La versión del Senado y la realidad de los chats
Cuando Maroto compareció en el Senado para dar explicaciones sobre sus contactos con la trama, admitió haber mantenido conversaciones con Aldama sobre un proyecto turístico. Pero desvió el tema hacia Turespaña y negó cualquier encuentro físico con el empresario.
Los mensajes demuestran que hubo reunión. Que fue buena, en sus propias palabras recogidas por Aldama. Y que de esa reunión salió la promesa de conseguir tres millones de euros para un segundo proyecto cuya naturaleza exacta la investigación está tratando de determinar.
«Turismo o algo más oscuro», se pregunta la exclusiva. Es la pregunta que el juez Santiago Pedraz, que investiga el caso, tendrá que responder.
El patrón que se repite
El mecanismo es siempre el mismo en el sanchismo. Primero la negación categórica. Luego la admisión matizada cuando las pruebas son irrefutables. Luego el silencio esperando que pase la tormenta.
Ábalos dijo que no sabía nada. Los 10.000 euros mensuales en efectivo que cobraba Koldo de Aldama y los sobres en Ferraz dicen lo contrario. Armengol dijo que no había tratado con proveedores de mascarillas. Los WhatsApp con Koldo dicen lo contrario. Torres evitó el interrogatorio directo declarando por escrito. Maroto negó la reunión. Los mensajes del iPhone de Koldo dicen lo contrario.
No es una coincidencia. Es una estrategia. Negar todo mientras no haya prueba irrefutable, admitir lo mínimo posible cuando las pruebas aparecen y confiar en que los medios afines minimicen el impacto y en que la maquinaria del partido resista.
La diferencia con otros escándalos políticos del pasado es que ahora la UCO tiene los teléfonos. Y los teléfonos no mienten.
Los antecedentes: el caso Hidrocarburos
El escándalo de Maroto no es un episodio aislado. Los tentáculos del caso Koldo se extienden también al llamado caso Hidrocarburos, una ramificación en la que aparece Juan Ignacio Díaz Bidart, exjefe de gabinete de la exministra.
Díaz Bidart admitió haber mantenido reuniones con Koldo y con Claudio Rivas, socio de Aldama, para gestionar licencias relacionadas con Villafuel. La investigación apunta a pagos en efectivo justo antes de esas citas en el Ministerio de Industria, aunque ese ministerio no era el organismo competente en el asunto. La jueza Isabel Rodríguez consideró su confesión como prueba contundente.
Carmen Pano, la misma que entregó 90.000 euros en la sede del PSOE en Ferraz, participó en una reunión en diciembre de 2020 junto a Bidart. La hermana de Rivas pidió en sus comunicaciones alejarse del «entorno presionante que representa Koldo». Todo apunta a la arquitectura habitual de la trama: lobby ministerial, pagos en efectivo y favores que cruzan ministerios que no tienen competencia en los asuntos que se gestionan.
Las consecuencias para Maroto y el PSOE madrileño
Reyes Maroto es hoy la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid y la líder de la oposición municipal frente a José Luis Martínez-Almeida. El escándalo no afecta solo a su figura personal. Afecta a la credibilidad del PSOE madrileño en un momento en que el partido lleva meses intentando capitalizar el desgaste del gobierno municipal del PP.
Si los tres millones prometidos llegaron a materializarse o si quedaron en una promesa, es parte de lo que investiga el juez Pedraz. Si se acredita que hubo tráfico de influencias, las consecuencias judiciales serán inevitables.
El PP y el gobierno de Almeida tienen ojo avizor. La presión sobre Maroto crecerá a medida que la investigación avance.
Un día 9 de julio de 2020, Koldo leyó los mensajes de Aldama inmediatamente, según muestran los metadatos del chat. Antes del encuentro con la ministra, Maroto había enviado 42 WhatsApp a Aldama cargados de cordialidad y amistad.
Luego, en el Senado, dijo que no recordaba haberse visto con él.
Los teléfonos no olvidan. Y la UCO tampoco.
