«Sánchez, rehén de Rabat por pruebas de corrupción que aún no conocemos», señaló

Abascal, desde Ceuta: «Estamos ante un acto de guerra promovido por Marruecos y tolerado por el Gobierno Sánchez»

El presidente de Vox visita la ciudad autónoma tras la entrada masiva de migrantes y responsabiliza directamente al Ejecutivo y a Marruecos de lo ocurrido

Santiago Abascal aterrizó este domingo en Ceuta con un mensaje contundente: lo sucedido la semana pasada no es una crisis migratoria, sino un «acto de guerra» tolerado por el Gobierno.

En sus primeras declaraciones, aseguró que Marruecos actuó sabiendo que no habría represalias porque Pedro Sánchez está «sometido» al reino alauí, probablemente por contar con información sobre «corrupciones y mafias» que los españoles aún desconocen.

En la red social X, el líder de VOX describió la escena como una «invasión» que ha dejado a miles de ceutís «aterrorizados» y sin poder salir de sus casas, cifrando en decenas de miles los ilegales que entraron en apenas 24 horas. Según sus propias estimaciones, todavía permanecen en la ciudad «miles y miles» de personas que, a su juicio, deben ser expulsadas «ya» y «con los medios que sea».

Abascal trasladó su reconocimiento a los dirigentes de VOX en Ceuta por defender las posiciones de su formación:

«En unas circunstancias verdaderamente difíciles.»

Y envió un mensaje a los vecinos de la ciudad autónoma:

«Un abrazo a todos los habitantes de Ceuta que están sufriendo, que están pasándolo mal, que han visto desbordar a sus calles, han visto asediados sus comercios y sus casas.»

«Un ataque brutal a nuestra soberanía»

El líder de VOX advirtió de que España se enfrenta a algo que va más allá de una crisis humanitaria:

«Ante un ataque brutal a nuestra soberanía y a la seguridad de los españoles.»

Sobre el coste humano de lo ocurrido, afirmó:

«Se ha saldado en primer lugar con casi un centenar de personas muertas en aguas españolas y con miles de españoles atemorizados en la ciudad de Ceuta.»

«Un acto de guerra»: la responsabilidad, repartida entre Rabat y Moncloa

Abascal fue explícito al repartir responsabilidades:

«El responsable es Pedro Sánchez, pero comparte la culpabilidad con Marruecos.»

«Estamos ante una invasión y hay que llamarlo de esa manera.»

Y añadió, sobre la magnitud de la cifra de entradas —65.000 personas, según la estimación que él mismo manejaba en el momento de la comparecencia—:

«Creo que ya a estas alturas nadie puede negar que la entrada de 65.000 personas, según se dice en estos momentos, no sea una invasión.»

«Estamos ante un acto de guerra promovido por Marruecos y tolerado y permitido por Pedro Sánchez.»

Las «medidas drásticas» que reclama 

Ante esta situación, el presidente de VOX exigió la adopción inmediata de medidas drásticas, empezando por la devolución de los inmigrantes en situación irregular:

«Que Marruecos acepte la devolución de todos sus nacionales que se encuentran ilegalmente en España.»

También reclamó un despliegue permanente en la frontera:

«Militarizar permanentemente la frontera el tiempo que sea necesario.»

«Los medios jurídicos, materiales y los cambios legislativos necesarios para que puedan defenderla con la contundencia que sea necesaria.»

Y pidió el cierre del paso fronterizo hasta obtener garantías por parte de Marruecos:

«El cierre permanente del paso fronterizo hasta que Marruecos nos dé garantías de que esto no va a volver a ocurrir.»

«Esto es muerte, sufrimiento y ruina.»

Presión sobre Bruselas y sospechas de chantaje a Sánchez

Abascal pidió también el respaldo de la Unión Europea mediante una medida comercial concreta:

«La suspensión del acuerdo preferencial con Marruecos hasta que el país vecino se comprometa a respetar las fronteras españolas.»

A su juicio, Rabat actuó con la certeza de que no habría respuesta española:

«Sabía que no iba a haber ninguna respuesta.»

«Sánchez está sometido a Marruecos.»

La acusación más grave del líder de VOX, no obstante, fue una sospecha sin pruebas aportadas, que el propio Abascal formuló en condicional:

«Probablemente Marruecos tiene informaciones y pruebas de Sánchez, de corrupciones y mafias que los españoles todavía desconocemos.»

Se trata de una acusación de una gravedad considerable —la de que un país extranjero podría estar condicionando al presidente del Gobierno mediante material comprometedor— que Abascal no acompañó de ningún indicio verificable más allá de su propia convicción. Con esa reserva, el balance de su comparecencia en Ceuta queda como el más beligerante formulado hasta ahora por un líder político español desde el estallido de la crisis: exige guerra jurídica y económica contra Rabat, y atribuye a Moncloa una responsabilidad que roza, en sus palabras, la connivencia.

Responsabilidad compartida: Sánchez y Marruecos

Abascal ha sido taxativo al repartir culpas: el máximo responsable es el presidente del Gobierno, pero comparte responsabilidad con Rabat. Para él, la regularización masiva impulsada por el Ejecutivo ha debilitado las fronteras y multiplicado el «efecto llamada», creando un escenario que favorece la llegada masiva de personas.

Además, ha denunciado que el episodio se ha saldado con decenas de fallecidos en el mar y con un clima de miedo en la población local, algo que atribuye directamente a la inacción del Gobierno y a la permisividad de Marruecos.

Medidas de choque: expulsiones, cierre y Ejército en la valla

  • El programa de medidas que defendió Abascal en Ceuta incluye:
  • Expulsión inmediata de todos los nacionales marroquíes en situación irregular, no solo en Ceuta y Melilla, sino también en Canarias y el resto de España.
  • Cierre permanente del paso fronterizo hasta que Marruecos ofrezca garantías de que no se repetirá un episodio similar.
  • Militarización «permanente» de la frontera durante el tiempo que sea necesario, dotando a Fuerzas Armadas, Policía y Guardia Civil de los medios jurídicos y materiales para defenderla.

Abascal insistió en que estas medidas no son una cuestión ideológica, sino de «sentido común», y aseguró que España debe enviar un mensaje claro al mundo: «va a defender su frontera».

Europa en la ecuación: suspender el acuerdo con Marruecos

El líder de Vox reclamó también a Bruselas que suspenda el acuerdo preferencial de la Unión Europea con Marruecos hasta que Rabat se comprometa a respetar las fronteras españolas. En este contexto, se mostró conforme con que varios países europeos hayan pedido un cambio de política migratoria y se hayan enfrentado políticamente a Sánchez.

Respecto a la decisión de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, de suspender el acuerdo Schengen con España, Abascal dijo entenderla como una «protección de Italia» y no como un ataque, y volvió a cargar contra Sánchez, a quien acusó de «provocar el cierre de la frontera Schengen» por promover la inmigración irregular y facilitar nacionalidades.

Trump «se queda corto» y la agenda internacional sacrificada

Al comentar las declaraciones de Donald Trump, que atribuía la crisis a «leyes débiles y mala gestión», Abascal respondió que el presidente estadounidense «se queda corto»: para él, el problema son «leyes criminales que promueven la invasión», no solo una mala administración.

Este viaje a Ceuta le llevó a cancelar su agenda internacional prevista para la próxima semana en Colombia, donde iba a asistir a la toma de posesión del nuevo presidente, Abelardo de la Espriella. Abascal prefirió quedarse en España ante la gravedad de lo ocurrido en la ciudad autónoma.

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