LA SOMBRA DEL EXPRESIDENTE SOBRE LA CRISIS DEL PSOE

Chiqui Montero conspiró con Zapatero, tres días antes de que Sánchez se cargara a Ábalos como ministro

Un correo interno revela un encuentro discreto entre Zapatero y María Jesús Montero en Hacienda, tres días antes de la brusca destitución de José Luis Ábalos, lo que suma presión política sobre el Gobierno.

Chiqui Montero conspiró con Zapatero, tres días antes de que Sánchez se cargara a Ábalos como ministro
Zapatero y Montero. PD

Es Ketty Garat, la flamante jefa de Investigación de ABC, quien levanta la liebre.

Y lo hace a partir de un detalle aparentemente insignificante: una escueta anotación en un correo interno del Ministerio de Hacienda que decía simplemente: «Ascensor ministra».

En política, sin embargo, los pequeños detalles suelen esconder las grandes historias.

Años después de la fulminante caída de José Luis Ábalos como ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE, ese simple apunte documental vuelve a iluminar uno de los episodios más oscuros del sanchismo y plantea nuevas preguntas sobre el papel desempeñado por José Luis Rodríguez Zapatero en las decisiones estratégicas del Gobierno.

El encuentro que cambia la cronología

La documentación revelada por ABC sitúa una reunión entre Zapatero y María Jesús Montero el 7 de julio de 2021 en el despacho de la entonces ministra de Hacienda.

La fecha resulta especialmente significativa.

Tres días después, el 10 de julio, Pedro Sánchez ejecutaba la mayor remodelación de su Gobierno desde su llegada a La Moncloa y apartaba de forma fulminante a Ábalos, hasta entonces uno de sus colaboradores más poderosos y hombre fuerte del PSOE.

La coincidencia temporal resulta difícil de ignorar.

Según los correos internos, la secretaria personal del expresidente, Gertrudis Alcázar, organizó al menos ocho reuniones entre Zapatero y Montero. La celebrada el 7 de julio incorpora, por primera vez, una indicación específica dirigida al personal de protocolo:

  • Acceso: «Ascensor ministra».
  • Destino: despacho de María Jesús Montero.
  • Fecha: 7 de julio de 2021.
  • Contexto político: apenas 72 horas antes del cese de Ábalos.

Puede parecer un detalle menor. Pero en política las agendas, los accesos reservados y las reuniones discretas rara vez son inocentes.

Plus Ultra, el rescate que lo contaminó todo

Aquellos días el Gobierno estaba inmerso en una fuerte controversia por el rescate público de Plus Ultra, una operación de 53 millones de euros aprobada por el Fondo de Apoyo a Empresas Estratégicas.

El Ministerio de Hacienda desempeñaba un papel esencial dentro del proceso.

Al mismo tiempo, distintos medios habían situado a Zapatero como asesor o consultor del grupo inversor venezolano vinculado a la aerolínea, una circunstancia que convirtió aquella operación en uno de los mayores focos de tensión política del Ejecutivo.

Los correos conocidos permiten reconstruir varios hechos objetivos:

  • existía una relación constante entre Zapatero y Montero;
  • durante 2021 aumentó la frecuencia de sus reuniones;
  • Montero fue, tras Félix Bolaños, la ministra que más encuentros mantuvo con el expresidente.

Ese patrón convierte la reunión del 7 de julio en algo más que una simple cita institucional.

La caída de Ábalos

La versión oficial sobre el cese de Ábalos siempre fue extraordinariamente vaga.

Se habló de desgaste político, pérdida de confianza y necesidad de renovar el Gobierno.

Sin embargo, las investigaciones periodísticas y las diligencias judiciales abiertas en los últimos años han ido dibujando un escenario mucho más complejo.

Entre los factores que distintos medios han situado detrás de su caída destacan:

El choque con Zapatero. Diversas informaciones apuntan a que Ábalos expresó reservas sobre el rescate de Plus Ultra y mantuvo discrepancias con el expresidente en torno a esa operación y otros asuntos económicos.

El creciente desgaste personal. Los informes de la UCO y las investigaciones posteriores describen un entorno de creciente deterioro político, con sospechas sobre comisiones, relaciones personales y comportamientos que aumentaban el coste reputacional para el Gobierno.

La ruptura definitiva con Sánchez. El 10 de julio de 2021, durante la reunión en la que fue cesado, la conversación entre ambos habría sido especialmente tensa, según distintas reconstrucciones periodísticas.

La secuencia temporal resulta reveladora:

  • 6 de julio: Consejo de Ministros.
  • 7 de julio: reunión entre Zapatero y María Jesús Montero en Hacienda.
  • 10 de julio: Pedro Sánchez destituye a José Luis Ábalos.

La cronología no constituye por sí sola una prueba de causalidad, pero sí añade un nuevo elemento a un episodio político que nunca terminó de explicarse públicamente.

Montero, pieza clave

La figura de María Jesús Montero adquiere especial relevancia dentro de este escenario.

Como ministra de Hacienda, participaba en los mecanismos que hacían posible operaciones como el rescate de Plus Ultra y, simultáneamente, mantenía una interlocución constante con Zapatero.

En los últimos meses, la actual vicepresidenta primera ha restado importancia a sus contactos con Ábalos, calificándolos como simples conversaciones «entre compañeros».

Sin embargo, la aparición de estos correos vuelve a colocar el foco sobre su relación con el expresidente.

No es casual que desde distintos ámbitos políticos se hayan reclamado explicaciones sobre el contenido de esas reuniones y sobre el verdadero papel desempeñado por Zapatero en decisiones económicas del Ejecutivo.

Montero, por su parte, ha reiterado públicamente su confianza en el expresidente y ha cuestionado la credibilidad de las versiones ofrecidas por Ábalos tras estallar los distintos casos de corrupción.

El triángulo de poder

La documentación conocida refuerza la imagen de un auténtico triángulo de poder dentro del PSOE.

Pedro Sánchez, como presidente del Gobierno, tomó la decisión final de cesar a Ábalos y pilotó la remodelación.

José Luis Rodríguez Zapatero mantenía una intensa actividad política entre bambalinas, reuniéndose con numerosos ministros y conservando una capacidad de influencia muy superior a la habitual en un expresidente.

María Jesús Montero, responsable de Hacienda y hoy número dos del PSOE, aparecía como uno de los principales nexos entre ambos.

La reunión del 7 de julio encaja perfectamente dentro de ese esquema: un expresidente con acceso privilegiado al Gobierno, una ministra clave en decisiones económicas de enorme trascendencia y, apenas tres días después, la caída del dirigente socialista que durante años había sido el principal escudero de Sánchez.

Mucho más que un ascensor

La expresión «Ascensor ministra» ha terminado convirtiéndose en mucho más que una simple indicación logística.

Resume la existencia de reuniones discretas que nunca figuraron en las agendas públicas y que hoy ayudan a reconstruir cómo funcionaban los verdaderos centros de decisión del poder socialista.

Porque mientras un expresidente subía discretamente al despacho de Hacienda utilizando el ascensor reservado, en otro despacho de La Moncloa ya comenzaba a escribirse el final político de José Luis Ábalos.

Y, como suele ocurrir en la política española, un simple detalle administrativo ha terminado revelando una historia mucho más grande que el propio documento que la contiene.

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