El nuevo portavoz del grupo popular ocupa su antiguo escaño

El PP relega a Ricardo Costa a la última bancada en las Cortes

El ex número 2 del PP valenciano se ha ausentado para preparar la documentación que presentará en Génova

Los socialistas han intentado bombardear al Consell que preside Francisco Camps con preguntas relativas a adjudicaciones públicas a empresas vinculadas al caso Gürtel

Punto y final a la controversia. El que fuera ‘número 2’ del PP valenciano, Ricardo Costa, ya no ocupa el que hasta ahora ha sido su escaño en las Cortes.

Tras el cese impuesto desde Génova, la plaza de portavoz tiene un nuevo propietario. Es para Rafael Maluenda, su sustituto como síndico ‘popular’ en la Cámara autonómica.

El partido ha adjudicado a Costa un escaño en la última bancada del hemiciclo. En concreto, se trata del 98, junto a las puertas de salida de la cuarta fila.

El diputado, sin embargo, todavía no ha tomado posesión de su nuevo asiento porque no ha acudido al pleno.

Según fuentes ‘populares’, está preparando la documentación que presentará ante el Comité de Derechos y Garantías del PP, el órgano que estudiará su gestión al frente del partido.

La redistribución de los diputados del PP se ha consumado este miércoles por las exigencias de la crisis ‘Gürtel’.

Los ajustes implican también al nuevo secretario general, César Augusto Asencio, que escoltará a Maluenda en su nueva etapa como referente del grupo parlamentario.

El veterano diputado ha estrenado este miércoles su nueva ubicación en el hemiciclo, aunque no así la portavocía del PP en las Cortes.

Ya ejerció de síndico la semana pasada, aunque desde su antiguo escaño. No en vano, la butaca de Ricardo Costa permaneció vacía durante toda la sesión. No llegó a ocuparla.

El que fuera ‘número 2’ de Camps abandonó el Parlamento autonómico minutos antes de que arrancara la sesión. Acababa de ser destituido de todos sus cargos en el partido por el presidente Francisco Camps por su supuesta viculación con la trama ‘Gürtel’.

 Costa ocupará un escaño acorde a su representación. Todo se está cumpliendo, como ha previsto el presidente Camps.

PLENO TENSO

El pleno ha sido tenso. El grupo minoritario Compromís, una coalición de los nacionalistas del Bloc con Iniciativa del Poble Valencià, ha defendido una proposición no de ley que reclama a la Generalitat que deje de adjudicar cualquier contrato público a las cinco constructoras valencianas relacionadas en un informe policial por haber pagado facturas que Orange Market, la empresa de Álvaro Pérez, El Bigotes, giró al PP de la Comunidad Valenciana.

Los socialistas han intentado bombardear al Consell que preside Francisco Camps con preguntas relativas a adjudicaciones públicas a empresas vinculadas al caso Gürtel y sobre adjudicaciones a Sedesa, empresa que gestiona el sobrino de Juan Cotino, vicepresidente del Consell y responsable de Agua, Medio Ambiente, Territorio y Vivienda.

La querella contra Camps que el martes anunció Jorge Alarte, secretario general del PSPV, por financiación irregular del PP valenciano, tambiñén ha sido esgrimida, pero no dabatida.

 

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