TVE le pilla en el AVE rumbo al trabajo

Barreda reniega de su comunidad autónoma viviendo en una del PP

Es el único que no reside en la misma comunidad que preside

Se ve la cara de un sorprendido José Mª Barreda que, sin duda, era consciente que ya tenía un nueva preocupación: conseguir que no se difundiera la vergüenza que siente por su región

El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, ha sido cazado en uno de los asuntos que más ha evitado que se conociera: su domicilio real.

En los mentideros políticos y sociales de Castilla-La Mancha es vox populi que su máximo responsable, tiene el dudoso honor de ser el único presidente de una Comunidad Autónoma que no vive en ella, sino que, por el contrario, acude allí únicamente a trabajar.

Efectivamente, se desplaza a Castilla-La Mancha a cumplir con su agenda de trabajo, y cuando finaliza su horario laboral remata su día, disfruta de sus servicios y descansa en la comunidad vecina, Madrid, que curiosamente gobierna el PP de Esperanza Aguirre.

DIFÍCIL EXPLICACIÓN

Muy difícil explicación tiene algo así. Por tal motivo, José María Barreda ha puesto mucho empeño -y una fortísima presión- para que los medios de comunicación de Castilla-La Mancha no se hicieran eco de algo que, además de único y extravagante, deja en muy mal lugar a quien pretende representar a todos los castellano manchegos.

Quién le iba a decir a Barreda que iba a ser la televisión pública, TVE, quien contara a toda España algo que le deja en muy mal lugar y que provoca sonrojo y mucha vergüenza. Que el presidente de Castilla-La Mancha sale de su domicilio en Madrid para ir a trabajar a su supuesta región.

El pasado jueves, día 14 de enero, en el Telediario 1 de TVE, su presentadora, Ana Blanco, hacía la crónica del retraso que había tenido el AVE Madrid-Sevilla como consecuencia de la caída de una catenaria. «Entre las 7:00 y las 9:00 horas ni un AVE a Sevilla ha salido desde Madrid», comentaba la periodista.

Tras varias entrevistas realizadas a pasajeros afectados en la madrileña Estación de Atocha, la crónica de la televisión pública relataba que «entre los viajeros alguno abandonó el tren para tomar otros transportes, como el presidente de Castilla-La Mancha», mientras se veía la cara de un sorprendido José María Barreda que, sin duda, era consciente que ya tenía un nueva preocupación: conseguir que no se difundiera la vergüenza que siente por su región, o el reconocimiento de que los servicios públicos de la Comunidad de Madrid son mejores que los de la región que preside.

DAÑOS COLATERALES

De igual forma, esta noticia provoca un daño colateral que no hay que dejar de lado. La esposa de José María Barreda, Clementina Díez de Baldeón, es diputada nacional por el PSOE en el Congreso de los Diputados.

A pesar de que se presentó por las listas electorales de los socialistas de Ciudad Real -junto con el ex secretario de comunicación de Rodríguez Zapatero, Fernando Moraleda- no está claro si en la Cámara Alta ha puesto como domicilio habitual el que realmente ocupa en Madrid. En cambio, ha reflejado alguno de Ciudad Real, por aquello de ser políticamente correcta (y que no se tache de «cunera» a la esposa del presidente del gobierno regional) o porque las dietas por desplazamiento son más cuantiosas y jugosas…..

¿Qué tendrá que decir, en este último extremo, el presidente del Congreso de los Diputados y ex presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, obsesionado por vender una política de austeridad en su ámbito de competencia, que contraste con el despilfarro en la gestión de su compañero de partido y presidente del Gobierno de España, Rodríguez Zapatero,…?

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