Urkullu acusa a Gobierno vasco y central de «señalar» a Bildu y «lincharlo» públicamente «antes de ser juzgado»

El presidente del Euskadi Buru Batzar del PNV, Iñigo Urkullu, ha acusado a los Gobiernos vasco y central de «señalar» a Bildu y «lincharlo» públicamente «antes de ser juzgado» y se ha mostrado convencido de que «la decisión y el impulso político» en contra de la legalización de Sortu «primero» y de la coalición electoral «ahora» ha sido «clara».

En un artículo colgado en su blog, recogido por Europa Press, Urkullu ha recordado los «dos temas» actualmente en juego para Euskadi y en los que «los dos Gobiernos no están a la altura». «Sí, tampoco el Gobierno vasco ni el lehendakari López», ha aclarado.

En concreto, ha citado el desempleo en Euskadi, y ha aludido al «compromiso incumplido» de Patxi López de «alcanzar un gran pacto para afrontar la crisis económica». «Ello -ha puntualizado- a pesar

pesar de las cuatro propuestas que hemos realizado en relación a la crisis económica», ha añadido.

El líder de la formación jeltzale ha criticado que «todo ello» haya ido a parar «al cajón», pese a lo cual, ha afirmado que el Ejecutivo López seguirá teniendo «a su disposición» al PNV, que seguirá «trabajando en complementar las medidas propuestas». «La crisis no entiende de elecciones. Y el desempleo mucho menos. Nuestro ofrecimiento sigue hoy en pie», ha apuntado.

Por otra parte, aludido a la intervención de hace cuatro días del lehendakari con «respuestas a preguntas esperpénticas», mientras «ayer sólo escuchamos excusas y reproches a los demás» y hoy «sólo hemos leído excusas y reproches a los demás por parte del Gobierno vasco en los medios de comunicación».

NORMALIZACION POLITICA

Para el líder nacionalista, el «segundo gran problema» de la sociedad vasca es «la normalización en la convivencia política -más posible desde una convivencia democrática facilitada por la participación política plena» además de «poder alcanzar un tiempo de paz».

Este, en su opinión, «ya no es un problema de incapacidad o de mala gestión» sino de «decisión política». «Poncio Pilatos, el Procurador Romano de Judea, se lavó las manos pero, por lo menos aunque reprobable, no señaló a quién debía ser condenado. Aquí está pasando algo muy distinto. Se señala al condenado, se le condena y lincha públicamente antes de ser juzgado y luego se pasa la pelota, una pelota viciada y contaminada, al Tribunal Supremo. Para luego tener que escuchar del lehendakari López que todo está en manos de los jueces», ha censurado.

Urkullu ha asegurado que «la decisión y el impulso político en contra de la legalización de Sortu primero y de Bildu ahora ha sido clara». «No han sido los jueces quienes han obligado a hacer lo que se ha hecho. Ni a hablar como se ha hablado», ha insistido.

Tras citar las palabras de López, quien habló de «papelón» de los jueces del Supremo, ha puntualizado que «vaya papelón en que el PSE y el PSOE -por su dependencia en un caso y miedo en el otro al PP- han metido al Tribunal Supremo». «Han sido el Gobierno vasco y el Gobierno español quienes -por seguidismo del PP- han propiciado esta situación. Como propiciaron la de Sortu, todavía pendiente de culminar su trámite en el Tribunal Constitucional», ha señalado. Las razones, según sus palabras, han podido ser «el miedo escénico y cálculo electoralista» o el «interés electoral y la supervivencia de su pacto».

Por otra parte, ha apuntado que mientras en Euskadi el Gobierno vasco «retira escoltas a troche y moche» supuestamente por

«informaciones de que algo ha cambiado definitivamente» el Departamento de Interior «facilita decenas de informes, y qué informes, para soportar que Bildu está contaminada».

En referencia a las acusaciones de contaminación, ha advertido de que aunque «quizás las candidaturas de PSE-PSOE y PP estén «limpias», quizás «el PSE y el Gobierno vasco, y el PSOE y el PP tienen, o han tenido, asesores o cargos de designación susceptibles de ser contaminados».

«Ya que los Tribunales no actúan de oficio, ¿podrían las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, incluida la Ertzaintza, investigar la posible «contaminación» de los ejecutivos y los órganos dependientes de los mismos? ¿No podríamos, en tal caso, promover iniciativas ante el Tribunal Supremo para la ilegalización de dichas instituciones, verdad?», se ha preguntado.

NI TIEMPOS, NI RITMOS

Para Urkullu, «no es una cuestión de tiempos ni de ritmos», ni de «confundir la política antiterrorista con la normalización necesaria en la convivencia política y democrática». «Los principios no entienden de tiempos y mucho menos de elecciones. Para mí es una cuestión de principios tras todo el recorrido hecho en estos últimos años», ha dicho.

En este sentido, ha defendido que la de la participación política «plena» es «una cuestión de principios», que el PNV lleva planteando «desde la existencia misma del Pacto Antiterrorista y la posterior Ley de Partidos». «No es una cuestión de cálculo electoralista», ha advertido.

Ha precisado que, además, el PNV realiza esta defensa pese a que «ese mundo» le tiene «por su principal enemigo», que «su intención y su meta» es sustituir a la formación jeltzale y que estará dispuesto a «cualquier cosa y a llegar a cualquier acuerdo con quien sea para conseguirlo».

«No es por ellos por lo que lo hacemos. No les debemos nada. Es por Euskadi. Y por nuestro futuro. Es posible que nos equivoquemos. Espero y quiero creer que no. Quiero creer que la apuesta de quienes quieren hacer política es sincera. Si no lo es la política y la justicia tiene mecanismos para resolverlo también ‘a posteriori’ pero es que, además y sobre todo, será esta sociedad, y buena parte de su actual base social, la que les relegará», ha dicho.

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