Alberto Fernández (PP) no gobernará con Trias por su «confusión ideológica y deriva independentista»

El líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, anuncia que los populares no entrarán en el Gobierno municipal de Xavier Trias (CiU) porque «no se dan las condiciones» para ello por la confusión ideológica del alcalde, su deriva nacionalista y su continuidad con las políticas del anterior gobierno de PSC e ICV-EUiA.

«No hay posibilidad de acuerdo con CiU alrededor de un modelo de ciudad dada la confusión ideológica de CiU en Barcelona y su apuesta por muchas cuestiones por una deriva independentista que el PP no podemos compartir», ha afirmado este martes en rueda de prensa, destacando que los barceloneses votaron cambio en las elecciones municipales y que hará oposición «nítida y sensata».

Ha dado una razón añadida, la falta de determinación de Trias ante la Generalitat y CiU, y ha concretado que trasladó al alcalde su decisión de no entrar en el gobierno el 21 de diciembre en una reunión para cerrar el acuerdo de Presupuestos del 2012 y en otro encuentro el 5 de enero, aunque desde la misma noche electoral había pensado que el PP debía formar gobierno.

Para Fernández esta opción se ha ido desinflando, ve sombras alrededor del liderazgo de Trias, y el epicentro de su gobierno es más soberanista que municipal: «¿Quién lidera Barcelona en estos momentos: el alcalde, el otro lado de la plaza Sant Jaume o el ‘pinyol’ soberanista de la calle Còrsega?», se ha preguntado refiriéndose a las sedes del Govern y de Convergencia.

Mantenerse fuera del gobierno no evitará su diálogo con Trias, pero será posterior a que el ejecutivo presente sus proyectos –no negociarán de antemano medidas como la hoja de ruta del mandato, el Plan de Actuación Municipal (PAM)–, y ha concretado que en su oposición no cabrá la abstención, sino que votará mayoritariamente ‘sí’ o ‘no’.

Ha dejado claro que el consistorio no es como el Parlament, donde CiU ha jugado a las geometría variable para tirar adelante acuerdos, con lo que ha avisado a Trias de que tampoco cuente con sus apoyos puntuales, algo de lo que también advirtió Jordi Hereu (PSC) si el convergente no formaba gobierno con el PP.

Ha vuelto a defender que el PP salió reforzado de los comicios con nueve ediles, dos más –el mismo crecimiento que CiU, que pasó a tener 14–, una fortaleza que ejercerá y que garantizará que «Laporta y ERC no tengan ninguna capacidad de decidir nada en los próximos años, lo que tiene un morbo añadido».

Así, tampoco hará como la oposición de ERC en el mandato pasado, cuando salvó al gobierno de su minoría en temas clave como los presupuestos –«Uno puede ser socio de gobierno pero en la oposición no hay socios», ha dicho–, si bien de entrada no ha descartado del todo que su lugar en la oposición se modifique durante el mandato que se agota en 2015, pero mucho tendrán que variar las cosas.

«Siempre nos pueden convencer, pero primero deben convencerse ellos sobre qué modelo de ciudad quieren y dejar atrás contradicciones», ha advertido, y cree que la confusión ideológica se palpa en la voluntad de Trias de llegar a acuerdos con todos los grupos, si bien ha resaltado que coincidieron en el modelo en los presupuestos con un pacto en absoluto de perfil bajo.

REPROCHES A TRIAS

Fernández ha centrado sus críticas en acciones de Trias como avalar en el último pleno una propuesta de UpB –que integran ERC y DC– para reforzar la marca Barcelona vinculándola a la de Cataluña ante un estudio que afirma que España lastra la capital catalana, firmeza insuficiente en seguridad, y que en Urbanismo el alcalde haya mantenido a cargos socialista.

Así, ha considerado que en sus primeros seis meses Trias ha estado más preocupado por dar una apariencia de Gobierno fuerte que en dar la cara para que Barcelona salga de la crisis: «Han votado ‘sí’ a todas las propuestas del resto de grupos para que nadie dijera que hay inestabilidad, y así no se construye la ciudad».

Con todo, el popular ya dio una pista de su decisión en el pleno del 23 de diciembre de aprobación de las cuentas, que siempre ha querido desvincular de entrar en el gobierno, evitando fotografiarse con Trias porque lo veía innecesario, ni le interesaba trasladar la percepción de que el PP decidía nada de cara al futuro: «Interesaba el contenido del acuerdo, y no las escenas y la fotografía».

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Autor

Irene Ramirez

Irene Ramirez. Responsable de campañas en Grand Step. Fue redactora de Periodista Digital entre 2012 y 2013.

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