El brillo de los grandes eventos y de los ingresos extraordinarios de una economía basada en el sector de la construcción se había acabado
El Gobierno valenciano ha pedido este 20 de julio de 2012 al Ejecutivo de Mariano Rajoy acogerse fondo de ayuda a las comunidades autónomas anunciado por el ministro de Economía, Luis de Guindos, hace una semana.
Este fondo estará dotado con un máximo de 18.000 millones de euros para todas las comunidades. La valenciana es la primera que ha aprobado acogerse.
La Comunidad Valenciana es, desde hace años, la autonomía más endeudada en términos relativos 20,5% del PIB y la segunda en términos absolutos tras Cataluña.
La adhesión al Fondo de Liquidez Autonómico por parte de la Comunidad Valenciana es el reconocimiento de la impotencia.
La impotencia del Ejecutivo que preside el popular Alberto Fabra para embridar unas cuentas que llevan desbocadas mucho tiempo.
La alegría de la política de grandes eventos y el dinero fácil de la burbuja inmobiliaria han terminado por convertirse finalmente en una pesadilla, que ahora coloca a la Comunidad Valenciana al borde de la intervención.
A HUEVAZOS
La víspera de este anuncio y en una muestra de cómo está el ambiente, el ex presidente Francisco Camps fue recibido con abucheos y lanzamiento de huevos por parte de una treintena de personas a su llegada a una cena coloquio de la Escuela de Verano de la Fundación Vives en Xàbia.
La cena coloquio, titulada ‘La responsabilidad social en política’, ha sido organizada por la Fundación Vives por el Humanismo y la Solidaridad, en el antiguo Monasterio Jerónimo en La Plana, Nuestra Señora de los Ángeles, y se celebró a puerta cerrada, sin presencia de los medios informativos.
A su llegada, un grupo formado por una treintena de personas recibió al ex presidente de la Generalitat con abucheos, y haciendo sonar bocinas y silbatos, mientras lanzaban huevos y se proferían insultos como «ladrón» o «sinvergüenza».
Camps, acompañado por el eurodiputados del PP, Carlos Iturgaiz, fue recibido, a su llegada a la Escuela de Verano por el presidente de las Cortes Valencianas, Juan Cotino, y por responsables de la Fundación Vives.
Este viernes se cumple un año de la dimisión de Camps como presidente de la Generalitat por la causa de los trajes del caso Gürtel, aunque el pasado 25 de enero fue declarado no culpable por el jurado de este asunto.
LOS CAJONES
Alberto Fabra heredó ahora hace justo un año el último Gabinete nombrado por Francisco Camps antes de dimitir y ser juzgado por el caso de los trajes regalados por la trama Gürtel.
Y lo que escondían las carpetas que dejó Camps en el despacho del Palau de la Generalitat prontó se desveló. El brillo de los grandes eventos y de los ingresos extraordinarios de una economía basada en el sector de la construcción se había acabado.
Y con él, el fin del sistema financiero valenciano, con Bancaja-Bankia, Banco de Valencia y la CAM intervenidas; numerosos escándalos de corrupción, y una Administración valenciana al borde del precipicio financiero.
El Consell ha puesto este viernes en marcha la solicitud al aprobar formalmente su adhesión al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) previsto por el Gobierno para que las autonomías puedan atender sus compromisos financieros ante la falta de liquidez de los mercados.
Así lo ha comunicado el vicepresidente y portavoz del Consell, José Ciscar, tras la reunión semanal del Gobierno que preside Alberto Fabra.
Ciscar no ha precisado la cuantía, pese a que en la última semana han surgido especulaciones que hablan de 3.000 millones de euros, aunque sí ha reconocido que la cantidad que se solicitará al Ministerio de Hacienda será para hacer frente a pagos pendientes, como la factura farmacéutica, además de afrontar vencimientos de préstamos.
Tras la rueda de prensa del Consell, José Ciscar ha afirmado en un tuit:
«La Comunidad Valenciana no ha tenido ningún rescate. Se acoge a un mecanismo de financiación al que acudirán más comunidades autónomas en los próximos días, sin más ajustes».
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, lo ha negado inicialmente esta tarde.
«No sé de dónde sale eso».
Pocos minutos después, ha reconocido que se trata de la solicitud de adhesión al mecanismo de liquidez aprobado para facilitar a las comunidades autónomas su financiación y que «obligará a nuevas condiciones» a la Comunidad Valenciana.
Antes de conocerse la dotación del fondo, el Gobierno valenciano había cifrado sus necesidades en 4.600 millones, que es la cantidad que tiene autorizada por el Consejo de Ministros para 2011 y 2012 y que no ha podido emitir al tener los mercados financieros cerrados y tener calificada su deuda como bono basura.
Císcar rechazó que acogerse al fondo vaya a suponer un ajuste adicional al que ya está realizando la Generalitat valenciana, a pesar de que De Guindos dijo que las comunidades que voluntariamente decidan adherirse a esta asistencia tendrán que cumplir unos «estrictos condicionamientos presupuestarios y financieros«, que no especificó.
De hecho, advirtió que para poder acceder a las ayudas, los gobiernos regionales que lo soliciten deberán presentar un plan de ajuste y deberán informar «puntualmente» de la ejecución presupuestaria.
Además, «en última instancia» el Gobierno central conserva incluso la capacidad de intervenir las comunidades autónomas que incumplan los vencimientos de deuda, según advirtió el ministro.



