Sucedió instantes antes de que el reloj marcara las siete de la tarde del día 13 de diciembre de 2012. Los usuarios del Metro de Madrid volvían a sufrir la enésima jornada de paros de parciales, lo que provocó que los vagones fueran hasta arriba.
Las imágenes muestran la angustia de una viajera que, agobiada por la cantidad de gente que viajaba apelotonada en uno de los vagones, empezó a dar síntomas de perder los nervios. No era para menos, el convoy el que viajaban llevaba detenido más de media hora entre las estaciones de Colombia y Nuevos Ministerios (Línea 8)
Afortunadamente, los sufridos viajeros se sobrepusieron a las circunstancias y supieron calmar a la mujer: «Respira hondo»; «no pasa nada»; «piensa en otra cosa, en las vacaciones por ejemplo, acuérdate de la playa»…fueron algunas de las expresiones que utilizaron. La cosa no pasó a mayores y no hubo que lamentar nada más grave.
Según un portavoz de Metro, el incidente se ha producido porque se ha accionado en varias ocasiones, al menos tres o cuatro, el freno de emergencia.